| Salamanca , el año pasado, sede de la XV 'cumbre' iberoamericana, incorporó una novedad sobre las pasadas convocatorias: la plena entrada en funcionamiento de la Secretaría General Iberoamericana y de su responsable, el uruguayo Enrique Iglesias. Una incorporación que fue saludada con esperanza por la mayor parte de los países participantes (aunque en Salamanca se registraron ausencias notables, entre ellas la más señalada la de Fidel Castro, que todos confiaban en que aparecería dado que la de 2005 era la primera de estas 'cumbres' con un Gobierno socialista en España, tras ocho años de mandato conservador con José María Aznar). |
La renancentista Salamanca acogió la
Cumbre anterior. |
En cualquier caso, la fotografía oficial de estas reuniones, las únicas a las que asisten simultáneamente el Rey de España y el presidente del Gobierno español, reviste una indudable significación política y diplomática: al menos, 'verse las caras' los máximos representantes de los pueblos hermanos, mantener contactos formales e informales, multilaterales y bilaterales. Es una oportunidad de diálogo, cuando no de registrar avances significativos en las vías de cooperación y de progreso conjunto.
Todos los asistentes de la Cumbre de Salamanca.
Las pasadas elecciones
En esta ocasión, la XVI 'cumbre', que se celebrará en Montevideo, deberá registrar, no obstante, progresos más tangibles: los años 2005 y, sobre todo, 2006, han significado cambios políticos sustanciales en varias naciones latinoamericanas, a raíz de las elecciones celebradas en algunos de estos países: el péndulo comenzó a girar en Chile con la victoria de la socialista Michele Bachelet una cara nueva en este tipo de reuniones - y continuó en Bolivia, donde las elecciones fueron ganadas por un Evo Morales que vino a reforzar el eje ya existente entre el cubano Castro y el venezolano Hugo Chávez. Luego, la ajustada victoria del socialdemócrata Alan García frente a Ollanta Humala en Perú, la ajustadísima de Felipe Calderón sobre López Obrador en México, la permanencia de Lula en Brasil o la previsible de Chávez en Venezuela, además de las elecciones en Ecuador o Colombia, fueron otros tantos hitos que sacudieron políticamente a América Latina.
De izquierda a derecha: Michelet Bachelet, primera mujer presidenta de Chile. Evo Morales, primer presidente indígena de Bolivia. Felipe Calderón, reciente presidente de México. Fidel Castro y Hugo Chavez, dos amigos que comparten ideología.
Naturalmente, todas estas nuevas realidades, que suponen nuevas esperanzas, pero también nuevos retos y no pocas tensiones (recuérdense las que enfrentaron a la Bolivia de Morales con intereses españoles), tendrán que estar sobre las mesas de trabajo en la XVI 'cumbre' iberoamericana de Montevideo. Así lo analizaron (ver los correspondientes vídeos) los delegados de diariohispanoargentino, de diariohispanoboliviano y de diariohispanoperuano, pertenecientes a la red de diarios en Internet del grupo diariocritico.com
Miguel Angel Moratinos, Ministro español de Exteriores, pieza clave en las relaciones con América Latina. |
Pero es desde Madrid desde donde se analizan con mayor atención, y a veces con mayor aprensión, todos estos cambios. No en vano España es el mayor inversor extranjero en buen número de países latinoamericanos, por delante de Estados Unidos y de los principales países europeos. Al Gobierno español, a los empresarios españoles, a las grandes corporaciones españolas, les va mucho en la buena marcha de este tipo de encuentros multilaterales, a los que se dedican bastantes recursos y muchos cuidados diplomáticos. Por eso, una ausencia de, por ejemplo, un personaje tan significativo como Fidel Castro (que este año obviamente es seguro que no acudirá debido a su grave enfermedad) es considerada un serio revés para la diplomacia que ahora comanda Miguel Angel Moratinos. |
Y, a fecha de hoy, lo cierto es que las fuentes gubernamentales españolas consultadas por el grupo diariocritico.com se muestran aún incapaces de precisar quiénes acudirán y quiénes no a Montevideo. Todo un reto para el presidente del Ejecutivo español, José Luis Rodríguez Zapatero, que, según reconocen fuentes del palacio de La Moncloa, quiere apuntarse un éxito internacional en Montevideo, de donde, según un portavoz gubernamental hispano, "tiene que salir un nuevo enfoque para estas 'cumbres' anuales, a las que Madrid da tanta importancia".
El hecho de que Uruguay sea la patria natal del secretario general iberoamericano, el ex presidente del Banco Interamericano de Desarrollo Enrique Iglesias, también añade renovado interés a la 'cumbre' de noviembre. Porque, qué duda cabe, Iglesias forzará la maquinaria para lograr que de este encuentro en concreto salgan los resultados más espectaculares y positivos posibles.
Esta será, por otra parte, una cumbre en la que Internet estará especialmente presente. Muchos esfuerzos oficiales y oficiosos de información van a darse desde la Red, con el objetivo primordial de lograr, al menos, muchos titulares periodísticos para este encuentro, que, hasta el momento, no ha logrado apasionar precisamente a las opiniones públicas.
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