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El presidente Néstor Kirchner ratificó
la decisión del gobierno argentino
de avanzar en el proceso de "integración"
con Venezuela y criticó a quienes
postulan que debe cumplir un rol
de "contención" de su par caribeño,
Hugo Chávez, ante la mala relación
que tiene con los Estados Unidos.
Ambos mandatarios firmaron 18 convenios
de cooperación, entre los que se
destacaron la concreción del Banco
del Sur y el financiamiento de Sancor
22/02/2007 DiarioHispanoArgentino
(Buenos Aires)
"Mucho se ha dicho
en los últimos tiempos que había
países que debían contener a otros
países, como el caso de (el presidente
de Brasil, Luiz Inacio) Lula Da
Silva y mi caso, nosotros teníamos
que contener al presidente Chávez.
Error absoluto", aseguró Kirchner,
luego de dejar inaugurado el primer
pozo de exploración y producción
que en forma conjunta encaran ENARSA
y PDVSA, en la faja petrolífera
del Orinoco.
Ante un auditorio compuesto por
algo más de medio centenar de empresarios
argentinos y funcionarios del gobierno
venezolano, Kirchner aseveró que
"nosotros construimos con el
hermano y compañero presidente
Chávez un espacio en América
del Sur para la concreción de la
dignidad de nuestros pueblos".
Kirchner y Chávez, junto con sus
respectivas comitivas llegaron al
pozo petrolífero ubicado en el Estado
de Anzoátegui, distante a 600 kilómetros
de Caracas, en plena sabana venezolana,
alrededor de las 10,40 (hora local
- 11,30 en Argentina) a bordo de
4 helicópteros del Ejército del
país caribeño.
En lugar, ambos mandatarios dejaron
formalmente inaugurado el primer
proceso de exploración y producción
conjunta de ENARSA y PDVSA, sobre
un total de nueve que ambas empresas
estatales encararán en la región,
considerada como una de las reservas
de hidrocarburos más importantes
del mundo.
Kirchner resaltó la importancia
que tiene para Argentina la puesta
en marcha del emprendimiento entre
ambas empresas, al asegurar que
para el país la asociación "es
como el Ave Fénix en política petrolera,
es como volver a renacer luego de
haber destruido toda nuestra estructura"
en la década del '90.
Durante el acto, que se desarrolló
dentro de una carpa con aire acondicionado
especialmente montada en el predio,
por la alta temperatura reinante
en la zona que pasado el mediodía
llegó a superar los 30 grados, se
firmaron 18 convenios de cooperación,
entre los que se destacaron la concreción
del Banco del Sur y el financiamiento
que Sancor recibirá de parte del
Banco Nacional de Desarrollo de
Venezuela (BNDES).
"Estamos dando pasos históricos
para la base de la construcción
de una política que nos va a ayudar
a crear un espacio para la autonomía
y la responsabilidad en América
Latina", dijo Kirchner en el
primer tramo de su discurso.
"No puede ser que moleste a nadie
que nuestros pueblos se integren.
Tenemos que terminar con las teorías
paternalistas desde el punto de
vista institucional y político",
remarcó luego el jefe del Estado.
Kirchner aseguró luego que Argentina
y Venezuela "somos y seremos,
por nuestra concepción y por cómo
entendemos la construcción de nuestras
realidades, absolutamente respetuosos
ambos de las relaciones y de las
situaciones internas de cada país".
Chávez, por su parte, instó a conformar
un "proyecto nacional sudamericano",
en los que Argentina y Venezuela
sean "la vanguardia" de la
iniciativa que en pasado buscaron
forjar el general José de San
Martín y Simón Bolívar.
En el primer tramo de su discurso,
que se extendió por espacio de 80
minutos, Chávez anunció que el nuevo
embajador en Argentina será -placet
mediante- el general (en situación
de retiro) Arevalo Enrique Méndez
Romero, que actualmente está
al frente de la delegación diplomática
venezolana en España.
Sin mencionar en forma explícita
al presidente de los Estados Unidos,
George W. Bush, el mandatario
caribeño dijo que el proceso de
integración que llevan adelante
varios países de la región hace
que "vengan los viajeros del
Norte", en alusión al viaje
que Bush realizará a Colombia, Brasil
y Uruguay el próximo mes.
Tras recordar que en el pasado la
faja petrolífera del Orinoco fue
clasificada como una zona rica en
carbón pero no en crudo por las
firmas extranjeras inversoras, Chávez
pidió a sus colaboradores que le
alcanzarán frascos para mostrar
las diferencias que existe entre
el mineral y el crudo pesado.
Luego tomó otro par de recipiente
donde mezcló azufre con petróleo
refinado. Al abrir el frasco con
azufre, tras respirar el particular
olor del mineral, Chávez dijo que
le iba a mandar una buena cantidad
a Lula Da Silva para poder
ahuyentar los malos espíritus.
La ocurrencia de Chávez fue festejada
por los funcionarios venezolanos,
debido a que -según la tradición-
el azufre se emplea para exorcizar
al diablo, calificación que él habitualmente
emplea para referirse al presidente
Bush.
A pesar de no formar parte de la
agenda de acuerdos, Chávez adelantó
que el próximo lunes se pondrá en
marcha la segunda colocación del
Bono del Sur, por un monto de 1.500
millones de dólares.
Esta emisión, que se colocará en
el mercado caribeño, estará compuesta
con Boden 2015 que Venezuela acaba
de comprar en forma directa a la
Argentina.
La comitiva que acompañó a Kirchner
estuvo integrada por el canciller
Jorge Taiana; el ministro de
Planificación, Julio De Vido;
la ministra de Economía, Felisa
Miceli, y la embajadora argentina
en Venezuela, Alicia Castro,
entre otros.
Por el lado venezolano estuvieron
presentes el canciller Nicolás
Maduro; el ministro de Energía
y Petróleo y titular de PDVSA, Rafael
Ramírez y el gobernador del
Estado de Anzoátegui, Tarek Williams
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