La intertextualidad pictórica de Kiko


Pinturas de la capilla del seminario Redemptoris Mater de Santo Domingo


Pinturas del ábside de la Catedral de la Almudena

Ya lo ven. Las pinturas de Kiko Argüello para el ábside de la catedral de la Almdena, en la que se van a casar el Príncipe Felipe de Borbón y la periodista Letizia Ortíz, son una copia de las que hay en el seminario misionero archidiocesano Redemptoris Mater de Santo Domingo (República Dominicana), concretamente de la capilla de la fotografía superior, según reveló elsemanaldigital.com.


Ociocrítico (Madrid)

El templo del que Kiko Argüello copió sus pinturas pertenece a la misma congregación neocatecumenal en la que está integrado el pintor de la catedral, por lo que, según las especulaciones podría ser que Argüello fuera el propietario de los derechos de esas imágenes. En todo caso, lo grave del asunto es que las pinturas neorománicas del ábside de la Almudena ni siquiera tienen el valor de una obra original, sino que se trata de una reproducción casi exacta (en la imagen superior, el ábside madrileño; debajo, el seminario dominicano) de otra obra.

La llamada Corona Mistérica del ábside de la Almudena se supone que estaba inspirada en iconos bizantinos, dijo Argüello durante la presentación, pero en realidad está inspirada en otra pintura que a su vez está inspirada en iconos bizantinos. En aquella presentación estaban los obispos auxiliares de Madrid, monseñores César Franco y Fidel Herráez, y el deán de la catedral, monseñor Antonio Astillero Bastante. El arzobispo de Madrid, monseñor Antonio María Rouco Varela, que contrató a Argüello, también bendijo el fresco.

Edificios disímiles

Mucho se ha discutido sobre la escasa compenetración del estilo neoclásico de la fachada, el neogótico del interior y el de las pinturas, que ahora sabemos que es nerománico-bizantino-dominicano. Tenía su lógica que las pinturas no "encajaran" con el templo porque las características de la iglesia a la que pertenecenen origen (esa nave terruzna de la imagen de la izquierda), son bien distintas, salta a la vista, de las de la catedral de la Almudena (a la derecha).

La Corona Mistérica está formada por siete paneles y ocho vidrieras colocado en tres órdenes diferentes y que adorna todo el ábside. El Cristo Pantócrator está en el centro de la composición donde convergen los siete cuadros, que recogen los 'misterios' o momentos fundamentales de la vida de Cristo.

A la izquierda del Cristo Pantócrator están las pinturas que representan la vida terrenal de Cristo (el Bautismo, la Transfiguración y la Crucifixión) y a la derecha las que representan la vida celestial (la Tumba vacía o Resurrección, la Ascensión al cielo y Pentecostés).

Las pinturas están realizadas sobre un muro preparado con 'estuco romano', utilizando diferentes pigmentos minerales aglutinados con aceite de lino y diluidos con trementina. Los pigmentos así diluidos penetran en el estuco haciéndose un cuerpo con él. A medida que la cal y la marmolina van recibiendo el color y éste va penetrando en el estuco, la pintura mural adquiere una textura mate y aterciopelada de gran duración y efecto cromático. Los fondos están hechos con pan de oro.

Por encima de los siete paneles se encuentra una serie de vidrieras, en lo alto de la girola. Realizadas en la isla de Murano (Venecia), están hechas sin plomos, con una nueva técnica donde los cristales soplados van engarzados en aluminio negro.