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Arte
en el segundo piso
Jaime VELÁZQUEZ (Madrid)
Un
apartamento de la calle Fuencarral de Madrid
se ha convertido durante tres días en una
de las salas de exposiciones más interesantes
de la capital, con instalaciones, música
y visuales. Los artistas recurren cada vez
más a espacios privados para realizar sus
propuestas al margen de patrocinios e instituciones.
En un panorama inundado por la cultura y
el arte institucional, en el que lo 'políticamente
aprovechable' es el factor determinante
en la realización de exposiciones, eventos
y actividades, queda poco lugar para las
propuestas artísticas independientes.
Ante la falta de lugares para exponer y
el escaso apoyo a la cultura de las Administraciones,
son cada vez más los colectivos y asociaciones
que recurren a los espacios privados para
llevar a cabo sus propuestas. Los pisos,
naves industriales y locales se llenan de
música, exposiciones de arte y fiestas.
En Madrid, este tipo de actividades vienen
realizándose desde hace un tiempo, como
son, por ejemplo, los recorridos por distintos
barrios en los que los artistas y diseñadores
abren sus casas para exponer sus trabajos,
en una especie de circuito artístico de
habitación en habitación a lo largo de varias
calles.
Este underground elevado al segundo piso
es muy popular en otras ciudades como Berlín
o París, donde los eventos de música, visuales
y arte en casas privadas se han hecho muy
populares. Una de las citas más famosas
de la capital francesa es 'J'ai les clefs',
'Tengo las llaves'. Una idea del
carismático Carl de Canada que se
promociona exclusivamente a través de una
lista de correo electrónico.
Hazlo tu mismo
La
utilización de este tipo de espacios parte
una idea motriz: hacer las cosas por ti
mismo y con tus propios medios, sin necesidad
de recurrir a apoyos externos. Eso se consigue
con la participación activa y desinteresada
de todos los componentes del proyecto, que
ponen su trabajo y su creatividad al servicio
de una idea, y cuya máxima satisfacción
es verla hecha realidad.
La intención es llevar a cabo actividades
absolutamente independientes, autofinanciadas
y sin ánimo de lucro, al margen de patrocinadores
e Instituciones que puedan interferir en
el resultado final. Para ello, se recurre
también la complicidad del público, que
busca activamente los lugares donde transcurren
los eventos, sin necesidad de promoción,
a través del boca a boca o del móvil o el
e-mail.
La filosofía del 'Hazlo tu mismo' se extiende
por todas las disciplinas artísticas, desde
el cine al arte y el diseño, y, por supuesto,
a la música. En Barcelona se ha creado ya
la primera Plataforma de Autoeditores, que
reúne a las discográficas independientes
creadas por los propios artistas para producir
y promocionar sus trabajos.
Los chicos del colectivo artístico Tektun,
organizadores de la Muestra de la calle
Fuencarral, aprovecharon que el piso de
un amigo se quedaba libre entre alquiler
y alquiler para montar una interesante exposición
de instalaciones, visuales y música. Bajo
el nombre de 'Pisotearte', cerca de treinta
artistas españoles y europeos ocuparon los
150 metros cuadrados de este céntrico apartamento.
Montaron la muestra en tan solo diez días.
'Pisotearte'
Cada
una de las habitaciones estaba ocupada por
una instalación y otras tantas actividades
se desarrollaban a distintos horarios y
a lo largo de tres días en diferentes espacios
de la casa. Durante ese tiempo, el segundo
piso de la calle Fuencarral se convirtió
en un continuo fluir de gente, convocada
por los propios artistas y organizadores.
Este 'Hazlo tu mismo' trae consigo cosas
curiosas, como el caso de Dirk Marwig,
un artista alemán afincado en Madrid que
trasladó todos los muebles de su cuarto
de estar, diseñados por él mismo, al hall
de 'Pisotearte'.
Una de las piezas más interesantes fue aportada
por Tektun y AXT, que en la instalación
'Cubo Erróneo' jugaban con la proyección
sobre una sucesión de telas, un entramado
de capas que daban profundidad a la imagen
transmitiendo sensaciones de 3D.
Otra instalación interesante era la del
artista barcelonés Fausto, en la
que reflexionaba sobre los atributos de
la imagen, sus suportes y significación,
proyectando imágenes a través de un zootropo
cuya luz era captada a su vez por una cámara
de video, y vuelta a proyectar sobre las
paredes de la habitación.
Junto
al hall, el salón de la casa se había convertido
en una sala grande de música y proyecciones,
combinada con espejos y haces de láser.
Por ella pasaron un buen número de artistas,
como los madrileños Imagen-in, Pablo
Sánchez o 2Girls.
La cita de 'Pisotearte' terminó, pero aparecerán
sin duda nuevas propuestas. Así que cuando
ande por la calle, no vaya mirando al suelo.
Mire hacia arriba: algo interesante puede
estar pasando en un segundo piso.
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