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Medio
siglo en pinceladas
Ociocrítico/Agencias(Madrid)
La actividad en los museos de Madrid
es frenética con dos nuevas exposiciones
en el Reina Sofía y en el Thyssen, que hacen
un recorrido desde el expresionismo alemán
al pionero de la abstracción española. El
Reina Sofia, apuesta por el arte español
con la antología de Fermín Aguayo, y por
su contextualización en el ámbito internacional,
con la adquisición de dos nuevos cuadros
de George Braque. El Thyssen, por su parte,
presenta una muestra que hace un repaso
por la renovación del arte alemán con el
movimiento Brüke.
El
Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía
ha inaugurado una exposición antológica
de Fermín Aguayo (Burgos 1926-París
1977) uno de los "pioneros" de la
Abstracción durante la España franquista.
Con esta muestra, abierta hasta el próximo
18 de abril, el Museo Reina Sofía trata
de "hacer justicia" a uno de los
pintores más importantes de la segunda mitad
del siglo XX, que no ha tenido el "suficiente
reconocimiento", según Ana Martínez
de Aguilar, directora del MNCARS.
Este compendio pictórico comienza con sus
primeros tanteos en la pintura, durante
los años cuarenta en su estancia en Zaragoza,
mostrando alguna de sus obras más significativas
y continúa exhibiendo su temprana incursión
en la abstracción y sus diversas modalidades.
Primero fue la abstracción organicista de
fuertes ecos expresionistas de tanteos oscuros
y pinceladas sinuosas, que dio paso a unas
formas más construidas, de rutilante colorido
y de evidente influjo mironiano. Esta primera
etapa, está marcada por el grupo Portico,
fundado por él y unos amigos en 1947, y
considerado como uno de los primeros grupos
en inclinarse por la Abstración.
El año 1950 significó el triunfo de la construcción
pictórica, que ya había insinuado en su
Nocturno de 1949. Y con 1951 llegó
la liberación del encorsetamiento constructivo
y el momento a partir del cual los lenguajes
de Pórtico se fueron separando. Es
entonces cuando Aguayo recrea un amplio
muestrario de experimentaciones diversas
hasta llegar a sus obras tituladas Semana
Santa, Fiesta o A las cinco
de la tarde, de 1952.
Por
último, se exhibe la etapa parisina, un
largo periodo de tiempo comprendido entre
1962 y 1977. "Al llegar a París, su pintura
es cada vez más lírica, tiende hacia la
figuración pero siempre dentro de un espacio
abstracto", explicó Antonio Bonet,
quien ya dirigió una muestra de Aguayo en
1976, cuando todavía vivía el artista.
Braque, en el Reina Sofía
La directora del Museo Nacional Centro de
Arte Reina Sofía también anunció la compra
de dos cuadros cubistas de George Braque
para "completar las lagunas" de la
colección que tiene este museo. Dos oleos
que han costado 3.520.000 euros y que llevan
por título Cartes et Dés (Cartas
y dados) de 1914 y Bouteille et fruits
(Botella y frutas) de 1911.
Según explicó la directora del MNRCARS,
estas adquisiciones se enmarcan en la línea
de contextualización del arte español en
el panorama internacional, buscando reforzar
la colección y "completar las lagunas"
existentes.
Martínez de Aguilar aseguró a la prensa,
tras la inauguración de la exposición de
Fermín Aguayo, que el Reina Sofía mantiene
una política de adquisiciones que conlleva
tanto aprovechar las ofertas que se le ofrezcan
al museo como iniciar una "búsqueda"
de todo aquello que necesita la colección.
La estrecha relación entre Pablo Picasso,
figura clave en el Reina Sofía, y Georque
Braqüe ha sido uno de los motivos fundamentales
para la compra de estos dos óleos, procedentes
de la Colección Nahmad, que se presentarán
públicamente el próximo 10 de febrero.
Pablo Picasso y George Braque (Argenteuil,
Francia, 1882-París, 1963) establecieron
estrechas relaciones artísticas en el año
1907 el mismo año en el que el marchante
de Arte Kahnweiler abrió en París la Galería
de Arte que serviría como santuario al grupo
de pintores Cubistas.
A diferencia de Picasso, que plasmó con
frecuencia la figura humana, Braque prefirió,
a lo largo de toda su trayectoria artística,
la naturaleza muerta, en la que introdujo
novedades significativas, como el empleo
del collage o la incorporación de letras
y números.
El
Thyssen, con el movimiento Brücke
La exposición Brücke. El nacimiento del
expresionismo alemán podrá visitarse
en Museo Thyssen-Bornemisza y la Fundación
Caja Madrid hasta el próximo 15 de mayo
coincidiendo con el centenario de la fundación
'Brücke', uno de los principales movimientos
modernos del siglo XX, ambas instituciones
presentan esta muestra antológica, que descubre
los logros artísticos y rastrea en las peripecias
vitales de este grupo de jóvenes pintores,
que se constituyó en la ciudad de Dresde
en 1905, y que ilustraron con su vida y
su obra la vehemencia y pasión que vivió
el arte durante los primeros años del siglo
pasado.
Obras de artistas como Heckel, Kirchner,
Schmidt-Rottluff, Pechstein
o Nolde están en esta exposición,
planteada como un itinerario temático a
lo largo de once capítulos. Los cincos primeros
se expondrán en Caja Madrid, y los otros
seis en el Thyssen.
Junto a la muestra, se ha editado un catálogo,
con textos de los comisarios y de Reinhold
Héller, Günther Gercken, Christiane
Remm y Janina Dahimans, además
de la celebración de varias actividades
paralelas: un ciclo de conferencias entre
marzo y abril, un Simposium Internacional
sobre el Expresionismo Brücke (del
31 de marzo al 2 de abril) y un ciclo de
conciertos.
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