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Más luz y espacio para La Gioconda
Ociocrítico/Agencias (París)
La Gioconda goza ya de una
nueva ubicación en el Museo del Louvre.
La célebre Mona Lisa ha sido trasladada
a la restaurada Sala de los Estados que
está dotada de un dispositivo de iluminación
cenital diseñado por el arquitecto peruano
Lorenzo Piqueras.
El
cambio era necesario por los embotellamientos
que se producían en torno al lienzo, ya
que es una de las estrellas de este museo
junto a la Venus de Milo y la
Victoria de Samotracia. La concepción
de los espacios se hacia esencial y el proyecto
de renovación de la sala, de 840 metros
cuadrados, fue adjudicada a Piqueras.
El arquitecto ha optado por dividir la sala
con un tabique central, en el que se ha
ubicado a La Gioconda, que divide
la sala en dos partes irregulares, con sendas
aperturas a los lados. Enfrente, la espectacular
y mayor tela del museo Las Bodas de Caná
del Veronés.
Desde que el visitante entra en la sala
puede contempla el célebre lienzo de Da
Vinci y con un espacio lateral suficiente
para contemplar el resto de telas que la
flanquean.
Otras de las novedades es la luz natural
que alumbra la sala gracias a las grandes
cristaleras instaladas en el techo, complementadas
con luz artificial que aumenta según v disminuyendo
la luz del día. Otro foco contrapicado,
situado dentro del cristal que protege a
La Gioconda, da aporta al lienzo
una luminosidad muy semejante a la del exterior.
Una gran mejora respecto a su anterior situación
en la Sala Rosa en la que el público se
agolpaba para contemplar el cuadro que tiene
unas dimensiones de unos 53 x 76 centímetros.
El Louvre afirma que son seis los millones
de personas que cada año les visitan para
contemplar la Mona Lisa.
El cuadro ha sido objeto de diversas controversias,
la principal a cerca de la identidad de
la retratada. Se cree que el rostro corresponde
a Lisa Gherardini, esposa del mercader
florentino Francesco del Giocondo.
El lienzo fue pintado entre el 1503 y el
1506 y llegó a Francia sobre 1517 cuando
Leonardo da Vinci se estableció en este
país, pero no fue hasta 1804 cuando La Gioconda
se alojó en el museo parisino.
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