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El Thyssen y el Prado coordinan la exposición
Tintoretto. El paraíso
08/06/2006
Ociocritico
El Museo Thyssen-Bornemisza junto con el
Museo del Louvre organizan la exposición
Tintoretto. El paraíso que reúne,
por primera vez, los dos bocetos realizados
por el pintor italiano para la decoración
de la gran sala del Consejo de Palacio Ducal
de Venecia. El Louvre conserva el primero
de ellos y el museo madrileño recibe a sus
visitantes con el segundo boceto de grandes
dimensiones pintado por Tintoretto. Ambas
instituciones firmaron un acuerdo el pasado
año junto con el Conjunto de Museos Venecianos
para realizar esta muestra.
La exposición se podrá visitar en el Museo
Thyssen hasta el 27 de agosto y en septiembre
viajará a Venecia para ocupar las paredes
del Palacio Ducal, muy cerca de donde se
encuentra el cuadro definitivo pintado por
Tintoretto de título El Paraíso.
Según declaró el conservador jefe del Departamento
de Pintura del Louvre, Jean Habert,
la exposición permite entender la historia
de la 'república oligárquica' de Venecia
durante el siglo XVI.
Tintoretto. El Paraíso reúne junto
a los cuadros de Tintoretto, los trabajos
presentados por los ganadores del concurso:
Veronés y Bassano. Sus bocetos
están conservados en el Museo de Bellas
Artes de Lille y el Museo Ermitage de San
Petersburgo, respectivamente. La exposición
la completa la obra El Paraíso que
realizó Palma El Joven.
Concurso pictórico 1582
El 20 de diciembre de 1577 durante el reinado
del duque Sebastiano Vernier, un
incendio destruye la sala del Gran Consejo
del Palacio Ducal de Venecia, daña las pinturas
de la estancia y particularmente el gran
fresco realizado en 1365 por el pintor paduano
Guariento de título El Paraíso.
La sala que era la máxima representación
de la política oligárquica de la república
veneciana, reunía cada domingo a unos 2.500
representantes de las 150 familias que ostentaban
el poder político y jurídico para tomar
decisiones y participar en las votaciones
al respecto.
El proyecto de restauración del palacio
incluyó la convocatoria realizada en 1582
para la creación de una pintura (descartaron
el fresco por motivos de conservación) que
bajo la misma temática que el original,
decorara la pared principal de la estancia
bajo la cual se situaba el tribunal. Los
ganadores fueron dos pintores muy diferentes,
Veronés y Bassano, pero la muerte del primero
y la depresión y posterior suicidio del
segundo hicieron que Tintoretto se hiciera
cargo del proyecto. Por lo tanto, los bocetos
que presentaron los tres pintores en la
convocatoria de 1582 se muestran juntos
por primera vez desde aquella fecha.
Representación del Paraíso
La temática principal de los cuadros es
la representación del paraíso basándose
en el descrito por la tradición cristiana.
Esta circunstancia supuso para los investigadores
una duda fundamental, ya que tanto el resto
de pinturas que componen la sala ducal como
el sistema político vigente tenían un fuerte
carácter secular. Sin embargo, lo que sí
poseían los componentes del estrato político
era una fuerte estructura jerárquica que
coincidía con la visión cristiana de las
jerarquías celestiales.
Por lo tanto, en las obras se puede observar,
según explicó el francés Habert,
la "tradición secular" por la iconografía
y sobre todo, lo que supone la representación
política "más importante" de la identidad
que tenía la república veneciana.
Los cuadros comparten una estructura esférica
que es la que posee el paraíso descrito
en la Biblia o en las obras de Dante Alighieri.
Según declaró Habert la intención era mostrar
el "respeto" que se debía tener a
la jerarquía existente en la república como
una copia de un paraíso que es "ante
todo jerarquía".
Interés investigador
La comisaria de la exposición, Mar Barobia,
destacó el "exhaustivo" trabajo de
investigación realizado a raíz de la exposición.
La restauración del boceto de Tintoretto
perteneciente al Louvre sacó a la luz la
posibilidad de reunir estas obras y de realizar
la labor de investigación que ha concluido
con la reunión de estos cinco cuadros y
con la configuración de la historia protagonizada
por ellos.
La posibilidad de contemplar las cinco obras
a la vez ofrece la oportunidad de comparar
el tratamiento que hacen tres de los grandes
pintores italianos del siglo XVI de un mismo
tema y como se enfrentaron al mismo proyecto.
Lo que supone, según declaró el representante
del Banco Simeón y patrocinador de la exposición,
César Morano, que el visitante se
convierta en "un jurado del siglo XVI".
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