La misteriosa sonrisa de una dama ¿embarazada?

Uno de los secretos mejor guardados de la Historia del Arte parece haber sido desvelado: la enigmática sonrisa de la Gioconda se debe a su embarazo. Así lo ha desvelado al menos un grupo de investigadores que, sirviéndose de análisis que se sustentan en una tecnología tridimensional, señalan que la mujer que posó para la obra maestra de Leonardo da Vinci en el siglo XVI estaba embarazada o había dado a luz recientemente.

Un grupo de expertos del Consejo Nacional de Investigaciones de Canadá, por encargo especial del Museo del Louvre, ha resuelto parte del misterio que desde siempre ha envuelto a la Mona Lisa. Utilizando un escáner de infrarrojos en tres dimensiones que permite una resolución 10 veces más fina que el cabello humano, los científicos canadienses han descubierto que la Mona Lisa, identificada como la esposa de un comerciante de seda llamado Francesco del Giocondo, lleva puesto "un velo de gasa" fina y transparente, enganchado al cuello de la blusa y que normalmente llevaban las mujeres embarazadas o que acababan de dar a luz.

La técnica empleada ha permitido revelar además la primera concepción de da Vinci sobre su obra, así como certificar el buen estado en el que se encuentra la misma pese a tener más de 500 años. La investigación, que científicos franceses y canadienses iniciaron en el 2004, reveló una profundidad de campo tan detallada que fue posible ver diferencias en la extensión de sus grietas y el grosor de su barniz.

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