Diversión con talento

Reinas
Dirección: Manuel Gómez Pereira
Intérpretes: Verónica Forqué, Carmen Maura, Marisa Paredes, Mercedes Sampietro, Bettiana Blum, Gustavo Salmerón, Unax Ugalde, Hugo Silva, Daniel Hendler, Paco León, Raúl Jiménez, Tito Valverde, Lluís Homar, Jorge Perugorría, Ginés García Millán.

Mirentxu MARIÑO (Madrid)

Igual pero distinta. Así es Reinas, la última del incombustible domador de la comedia Manuel Gómez Pereira. El director no se aparta de la senda habitual al plantear un enredo protagonizado por padres e hijos, amor, bodas e infidelidades. En su línea. Pero esta vez, juega con dos recursos que perfilan de forma adecuada lo que podría haber sido una españolada al uso: un buen guión con el toque mágico de Joaquín Oristrell, y el reparto, mucho más coral si cabe que otras veces, en el que ni uno sólo de los actores desentona a la baja.

Carmen Maura, Verónica Forqué, Bettiana Blum, Marisa Paredes y Mercedes Sampietro forman el quinteto estrella. La sexta 'madre' es Lluis Homar, completamente a la altura de las circunstancias. Los seis disfrutan de unos roles francamente agradecidos, sobre todo Forqué, que borda a una ninfómana diagnosticada; Paredes, que parodia a una altanera diva del cine; y Blum, que se convierte en una histriónica argentina venida a menos. Los complementos adultos vienen dados por un Tito Valverde muy en 'su papel' y Jorge Perugorría, entre otros.

Lejos de apabullar, esta muchedumbre se complementa bastante bien. Las historias de tres parejas de chicos a punto de pasar por el altar, en una ocasión histórica muy bien traída a colación, se centrifugan hábilmente en las relaciones de cada uno de ellos con sus madres. Todos y todas "Reinas", los unos por un día y las otras de forma permanente. Así, es de agradecer que, en un alarde de buscada normalidad, no salga representada ninguna 'loca', es decir, que no se cae en el tópico del homosexual estridente que se publicita a sí mismo.

Cada uno de los contrayentes representa a un sector de la sociedad, hemos de suponer que a propósito. Hay un hostelero, un profesor de spinning, un enfermero de ambulancia y hasta un eurodiputado que ha decidido hacer pública su condición. Destaca sobremanera Unax Ugalde, un descubrimiento tardío para largometrajes de este tipo. Debería explotar mucho más esa bis tremendamente efectiva. Gustavo Salmerón y Daniel Hendler también convencen.

Las situaciones cómicas se suceden continuamente, y también los juegos de palabras. Asimismo, hay espacio para la parte seria, en la que quedan referenciados ciertos prejuicios de tipo sexual y económico, siempre de parte de unos progenitores mal hallados en una situación que les viene un poco grande. Lo demás adquiere un carácter adyacente pero que no sobra en absoluto, como la crisis del hotel, la subtrama del perro (quizá algo cansina al final) o el desenlace un tanto facilón.

Gómez Pereira no suele necesitar venderse mucho para conseguir público que vea sus obras, y en este caso es posible que mucho menos. A pesar de no ser santo de la devoción de esta cronista hay que reconocerle el acierto de Reinas. Es divertida, ágil y con ese punto frenético y pelín exagerado de sus comedias. Hará pasar un buen rato al espectador sin ser un peliculón.