Culto al más rebelde

Ociocrítico/Madrid

El 30 de septiembre se cumplen 50 años de la muerte uno de los iconos de Hollywood, James Dean. En Estados Unidos ya han comenzado los actos para recordarlo. Su ciudad natal, Marion (Indiana) está tomada por los admiradores que medio siglo después de su desaparición siguen venerándolo. La historia de una leyenda que en tan sólo dos años consiguió subir a lo más alto del Olimpo cinematográfico y al que el deseo de vivir muy deprisa le pasó factura.

Estados Unidos ha iniciado las conmemoraciones del cincuentenario de la muerte de James Dean. Hijo de granjeros metodistas, pronto se trasladó al Actor's Studio de Nueva York para estudiar interpretación. Tras tener sus primeras oportunidades en la pequeña pantalla y en Broadway consiguió su primer papel protagonista en Al este del Edén que le catapultaría al estrellato.

Su irresistible inconformismo y sensibilidad le convirtieron de inmediato en un icono para los más jóvenes que se identificaban con él. Rebelde sin causa y Gigante completaron su breve filmografía y su leyenda. No tuvo tiempo para más. Talento no le faltaba, según los críticos, para haberse convertido en uno de los grandes actores de todos los tiempos. Dos nominaciones a los Oscar y dos Globos de Oro, reconocieron su valía. Pero la fatalidad se cruzó en su camino.

Aficionado a la velocidad y a los riesgos por una agitada vida, se empeñó en participar en una carrera de bólidos en la ciudad de Salinas. Cuando se dirigía a esta cita en su ya mítico 'Porsche Spyder 550' una camioneta acabó con su carrera meteórica. Tenía 24 años, y su profético "vive deprisa, muere joven y sé un cadáver bonito", se hizo en realidad.

Su muerte conmocionó a varias generaciones que aún siguen recordándole. No le dio tiempo a fracasar y esto hace que en 2005 se le siga considerando como a uno de los grandes. Su mito se vio engordado por los medios de comunicación que convirtieron su historia en un filón objeto de culto.

Por este motivo, un festival en Marion (Indiana), su ciudad natal, ha dado el pistoletazo de salida a los homenajes y retrospectivas que Estados Unidos tiene preparados para recordarle durante los próximos meses. Entre las actividades previstas destacan los concursos de 'rockabilly' -el rock de finales de los 50- o en carreras de automóviles que incluyen una réplica del 'Porsche Spyder 550', al volante del cual encontró la muerte el actor el 30 de septiembre de 1955.