Ver crecer a las flores

Struggle
Dirección: Ruth Mader
Intérpretes: Aleksandra Justa, Gottfried Breitfuss, Margit Wrobel, Martin Brambach

Mirentxu MARIÑO (Madrid)

No suele ser útil emplear tópicos para calificar películas, aunque hay veces que desde luego no hay más remedio. Struggle es carne de festival, ni más ni menos, y de hecho ha sido reconocida (que no premiada) como tal en Cannes, por mucho que a ciertas personas nos cueste creerlo. No es que sea una mala película, que no lo es, es que quiere contar una realidad demasiado conocida de una manera un tanto retorcida y complicada.

Entre el puro documental y la innovación de una directora novel, Ruth Mader, este largometraje reproduce el drama de la inmigración y de los temporeros procedentes de países como Polonia, que tienen que buscarse la vida yendo de trabajo en trabajo casi con la casa a cuestas. Así, pretende también demostrar cómo las desigualdades sociales y económicas rompen la estructura de un país, aunque lleguen incluso a converger para que el conjunto funcione finalmente.

Pocos (muy pocos) diálogos, planos detallistas y secuencias extremadamente monótonas. Este es el leit motiv de Struggle que, casi rememorando en ciertos pasajes a aquellos lejanos Obreros saliendo de la fábrica, sitúa a su protagonista Ewa (Aleksandra Justa) y a su hija, en una errante existencia basada en la supervivencia. Todo con una aparente estructura pseudocircular, por aquello del 'todo encaja', que, sin embargo, resulta incoherente con los planteamientos iniciales.

Cuatro canciones componen la banda sonora. Y ya, porque el resto es básicamente sonido ambiente. Y aun así al espectador no le da tiempo a averiguar las intenciones de la hierática actriz principal ni del promotor inmobiliario vienés de tardía aparición. Ambos se deslizan por el metraje mostrando en muy contadas ocasiones un atisbo de sentimiento, y sus dos historias, ni siquiera opuestas, no llegan a casar nunca, por mucho que Mader se empeñe.

No queda más que decir. Sólo que a la trama le falta un punto argumental dentro una verdad narrada a trompicones. Y que su devenir es tan extravagante que no encuentra una salida natural. Como experimento está bien, pero me temo se va a quedar en eso. Tiene razón Woody Allen, hay películas en las que hasta se ve crecer a las flores.