La fascinación por lo cotidiano y la fama inunda Donosti
26/09/2006
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oficial del Festival de Cine de San Sebastián
Delirius, una comedia sobre la fascinación por la fama del estadounidense Tom Dicillo, y Lo que sé de Lola, ópera prima del cineasta español Javier Rebollo, sobre un hombre aburrido que espía a una vecina, fueron los filmes que se encargaron de marcar la sexta jornada del Festival Internacional de Cine de San Sebastián.
Lo que sé de Lola relata la historia de León, un francés de unos 30 años, bastante aburrido de la vida, mezcla de 'voyeur' y ángel de la guarda, que a la muerte de su madre se dedica a espiar de manera obsesiva la vida de una vecina, una ex prostituta española que llegó a París siguiendo a un camionero francés.
El actor francés Michael Abiteoul y la española Lola Dueñas, -actriz secundaria en las cintas Mar adentro y Volver-, interpretan los papeles protagonistas de esta coproducción hispanofrancesa hablada en francés y filmada en las afueras de París. Sin embargo, el primer largometraje de Javier Rebollo, cuya presentación en el Festival donostiarra había despertado muchas expectativas, no tuvo el eco esperado.
"Indiferente", "incoherente" o "un desperdicio", fueron algunos de los calificativos escuchados a la salida de la proyección para los periodistas. "Quiero que esta película se parezca a sí misma. No me gusta el cine que te recuerda otras películas", dijo Rebollo al defender su película y asegurar que en ella "no hay psicologismos".
A diferencia de Lo que sé de Lola, Delirius tuvo una buena acogida en el festival donostiarra. "Es imposible estar involucrado en este negocio sin ver la estupidez de todo lo que acompaña la presentación de un disco o de una película", explicó de entrada el director estadounidense Tom Dicillo en una nutrida rueda de prensa, acompañado por uno de los protagonistas de su película, Steven Buscemi.
Este último encarna a Les Galantine, un fotógrafo de famosos de poca monta que conoce a un vagabundo con cara de angelito llamado Toby (Michael Pitt) cuyo camino se cruza con el de una estrella del pop. Dicillo, que tardó seis años en poder hacer esta película, admitió que en Delirius "hay una gran parte" de él y recordó que la idea surgió cuando estaba filmando Una rubia auténtica en Nueva York y un 'paparazzo' se metió en medio de una escena que finalmente tuvo que interrumpir.
Buscemi, considerado un actor de culto que trabajó a las órdenes de Quentin Tarantino en Reservoir dogs y Pulp fiction, defendió el cine independiente, aunque aseguró que no se considera un actor de culto y que simplemente es "afortunado" por poder hacer papeles diferentes.
Tanto Delirius como Lo que sé de Lola aspiran a la Concha de Oro, máximo galardón del Festival, en el cual también se están dando cita actores de Hollywood como el cómico Adam Sandler o David Hasselhoff, conocido por las series de televisión El coche fantástico y Los vigilantes de la playa.
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