España aprueba ante la débil Andorra

Agencias/Ociocrítico (Madrid)

La selección española pasó su última prueba antes de la Eurocopa de Portugal después de su victoria ante Andorra por 4-0 en un partido en el que los de Sáez quisieron demostrar que pueden hacer un papel importante en su andadura europea. Después de la difícil semana que los pupilos de Iñaki Sáez han vivido en su concentración en Las Rozas con la inoportuna lesión de Michel Salgado y las molestias en los isquiotibiales del valencianista Vicente, el partido comenzó como se presumía. Minutos de tanteo y dominio para los locales.

En la primera mitad, España acusó en exceso los nervios de actuar ante su público y de conseguir un resultado positivo antes de comenzar su andadura en la Eurocopa. Las internadas del conjunto español llegaron de las botas de Fernando Morientes, que en dos ocasiones consecutivas pudo poner la ventaja en el electrónico.

El capitán, Raúl, tuvo en sus botas (min.6) una clara ocasión con la que puso en pie al público de Getafe, pero el disparo salió fuera sin problemas para Koldo. El deportivista Luque sacó una falta al borde del área en el minuto 12, que Marchena casi transforma en el 1-0, pero el balón salió rozando el palo izquierdo.

Por tres ocasiones consecutivas, Morientes tanteó la portería del meta andorrano, pero fue en el minuto 24 de juego cuando marcó las diferencias y subió el 1-0 al electrónico aprovechándose de un gran pase de Baraja, que supo medir al milímetro el pase hacia el de Sonseca. El buen hacer de los españoles por las bandas y la efectividad en el pase ilusionó a los espectadores.

Albert Luque, uno de los más activos en la primera parte, pudo ampliar la renta local en dos ocasiones. La primera en el minuto 33 cuando el catalán realizó un buen disparo desde fuera del área que no obtuvo recompensa y la segunda en el 36 cuando desperdició una clara ocasión sólo ante el portero. Al filo del descanso, Rubén Baraja realizó un fuerte disparo que a punto estuvo de sorprender al guardameta Koldo.

Un claro penalti sobre Raúl supuso el 2-0, que transformó Baraja con la pierna izquierda en el rechace, ya que la buena intervención de Koldo hizo suponer lo peor, aunque la experiencia del 'ché' en estas lidias garantizó la ventaja. Con los hombres de Sáez en el vestuario, las pruebas del seleccionador parecían tomar forma.

El debate de la portería tuvo su respuesta en los primeros 45 minutos, donde el madridista Iker Casillas ocupó la titularidad. El doble pivote Baraja-Albelda respondió con garantías ante la sombra del Xabi Alonso que actuó en la segunda mitad, al igual que el dúo Raúl-Morientes que durante los primeros 45 minutos supieron permutar sus posiciones en el césped.

Torres y Valerón animaron la fiesta

En la segunda parte, los cambios anunciados por el seleccionador español se llevaron a cabo. La movilidad de Xabi Alonso y la picardía de Fernando Torres inyectaron algo de vida al combinado español, que tras el primer gol pedieron algo de garra, aunque el penalti dio la tranquilidad en el vestuario local.

Si los primeros 45 minutos, con el supuesto equipo titular, se caracterizaron por la sobriedad y la eficacia, los suplentes con Torres y Valerón ofrecieron indicios de apostar por el espectáculo. Aunque las oportunidades de los de Sáez no fueron muy claras, las internadas de Valerón hicieron temer lo peor a la modesta selección de Andorra que poco pudo hacer en el encuentro.

Un corner botado por Xabi Alonso devolvió la alegría a las gradas cuando César remató con maestría y puso el 3-0 en el marcador del feudo del Getafe. Dos minutos después, el atlético Fernando Torres a punto estuvo de ampliar la renta para los españoles, pero el esférico salió por encima del larguero.

La habilidad del bético Joaquín puso en pie al público cuando se deshizo de varios contrarios, cerca del corner, aunque un derribo que no vio el colegiado italiano impidió aumentar la deferencia de los de Sáez. El atrevimiento de Torres en los últimos metros dejó clara su capacidad y sus ganas por hacer una buena actuación en Portugal.

La imagen de la selección española en la segunda mitad fue totalmente diferente, la experiencia dio paso a la picardía y las ganas de divertir. Joaquín, Xavi, Valerón y Torres marcaron las diferencias, crearon juego y demostraron sus ganas de conseguir un puesto en el once inicial, ejemplo de ello fue el golde Valerón con el partido casi concluido.