Landaluz rozó la gloria


Agencias/Ociocrítico

El español Iñigo Landaluze (Euskaltel-Euskadi) rozó el triunfo en la novena etapa del Tour de Francia, disputada este miércoles entre Saint Leonard de Noblat y Guéret sobre un recorrido de 160,5 kilómetros, pero el empuje del pelotón le arrebató la gloria en los metros finales. La gloria fue para el australiano Robbie McEwen, del Lotto, que se llevó el triunfo de etapa, y para el francés Thomas Voeckler, que mantienen una jornada más el maillot de líder.

Landaluze, que protagonizó una fuga con el italiano Filippo Simeoni (Domina Vacanze) de más de 120 kilómetros, vio como la llegada por detrás de los australianos Robbie McEwen (Lotto) y Stuart O'Grady (Cofidis) y del noruego Thor Hushovd (Credit Agricole) le dejaba fuera de la pugna por una victoria que había peleado como el que más.

El pulso entre Landaluze y Simeoni y el pelotón se mantuvo hasta el final, con una resolución que parecía feliz para el español que venía con más fuerzas guardadas que el italiano, pero a escasos 20 metros de la meta McEwen pasaba por su lado como una moto para hacerse con su segundo triunfo de etapa en esta edición de la ronda gala.

Los 160,5 kilómetros entre Saint Leonard de Noblat y Guéret hacían de la de hoy la etapa más corta de esta edición del Tour de Francia. A pesar de ello, con las pilas recargadas tras la jornada de descanso y con un perfil favorable para ello, los ataques en busca de la fuga no se hicieron esperar.

Lejos de ser un paseo el camino hacia el tan temido Macizo Central, las hostilidades se iniciaron muy pronto con miembros ilustres, como Unai Etxeberria (Euskaltel-Euskadi) o Marcos Serrano (Liberty Seguros), muy activos. El pelotón logró controlar estos ataques en los inicios, pero estaba claro que había muchas ganas, con los españoles como protagonistas una vez dejado atrás el sufrimiento de la primera parte de la ronda.

El Euskaltel-Euskadi, herido en su orgullo después de que en el infierno del norte su líder Iban Mayo se dejará buena parte de sus opciones de ganar el Tour, fue de los que se mostró más activo metiendo a alguno de sus hombres en todos los cortes. En estas, el estonio Jaan Kirsipuu (AG2R), vencedor de la primera etapa en Charleroi, volvía a poner pie a tierra en el kilómetro 30 diciendo adiós, al igual que en sus diez participaciones anteriores, a la ronda francesa.

Landaluze y Simeoni arrancaban poco después, en el kilómetro 38, su aventura. El dúo llegó a contar con hasta 10 minutos de renta, a 60 kilómetros de la meta, pero en esos momento el pelotón tocó caza y poco a poco fueron jugando con las ilusiones de los dos fugados hasta tirarlas abajo con el sabor de la gloria en la boca.

McEwen se convertía en el primer hombre del pelotón en repetir triunfo en esta edición del Tour, sumando su quinta etapa en la ronda gala, mientras que el campeón de Francia Thomas Voeckler (La Boulangere) mantenía sin problemas el maillot amarillo de líder.