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Armstrong lanza su ataque en los Alpes
Agencias/Ociocrítico
Lance Armstrong permanecía casi agazapado
dentro del pelotón para no llamar demasiado
la atención y dar el golpe de efecto en
el momento oportuno. Ese momento ha llegado
y en la primera etapa de los Alpes, el norteamericano
del US Postal se ha puesto al mando y se
ha impuesto por delante de Ivan Basso, único
que parece hacerle sombra en esta edición
del Tour, y Jan Ullrich, otro de los favoritos.
Ya se ha puesto el maillot amarillo de líder
y será muy difícil arrebatárselo.
Lance Armstrong
(US Postal), quien logró su segundo triunfo
de etapa en la presente edición, es el nuevo
jersey amarillo, tras dictar su ley en la
primera etapa de los Alpes donde el líder
del Euskaltel, Iban Mayo, renunció
a tomar la salida y Francisco Mancebo
cedió en su pugna por alcanzar el podio.
El CSC se tornó en un aliado involuntario
de Armstrong en su trayecto hacia el sexto
Tour consecutivo, ya que colaboró con el
equipo estadounidense para frustrar una
tentativa de Jan Ullrich en el Col de Echarason,
doce kilómetros de esfuerzo al 7,4 por ciento
de desnivel.
En las rampas de ese puerto de primera categoría
el 'impasible americano' no se inmutó ante
la arrancada, a más de 50 kilómetros de
la meta, del único alemán que ha ganado
un Tour. Alimentó su ambición por recuperar
parte del retraso acumulado en las dos semanas
anteriores y el 'káiser' creyó en
su intento.
El paso Ullrich dejó tras de sí una
estela de ciclistas que habían integrado
una escapada fraguada en el kilómetro 60,
entre ellos los españoles 'Chente' García
Acosta (Illes Balears), Aitor González
(Fassa Bortolo) y Santos González
(Phonak), y le permitió alcanzar un botín
de cerca de 1:20 segundos sobre el grupo
de Armstrong y Basso.
Por delante aún restaba la clase y combatividad
de Richard Virenque y del danés del Rabobank
Michael Rasmussen, engullidos en
el penúltimo de los 7 puertos de la jornada,
el Calimont, por la intensidad marcada por
Jens Voigt y Carlos Sastre,
los lugartenientes de Basso.
No pudo aguantar esa cadencia el campeón
de España, Paco Mancebo, con las
piernas duras después de la jornada de descanso
en la que Mayo no halló la mejoría que buscaba
y el ánimo que perdió en los Pirineos, donde
Gorospe y sus compañeros le empujaron a
desistir del abandono. "No podíamos dejar
que Mayo se arrastrase", apuntó su manager,
Mikel Madariaga, antes de anunciar que se
le practicarán pruebas médicas.
Anulada la tentativa de Ullrich, el CSC
recobró el control del selecto grupo de
una decena de escogidos: Voigt y Sastre,
Basso (CSC), Kloeden y Ullrich (T-Mobile),
el portugués Azevedo y Armstrong (US Postal),
Virenque (Quick Step), Rasmussen
y Leipheimer (Rabobank).
En el último kilómetro, el campeón alemán,
Kloeden, hizo aún mayor la selección en
la búsqueda de la etapa. Ullrich se pegó
a su rueda, Basso y Arsmtrong, también.
El americano entró como un cohete en la
curva que precedía a la meta y alzó rabioso
los brazos. Ya no es el mismo. Es un 'caníbal'
insaciable de triunfos.
El 'superhéroe americano' ya ha atrapado
el amarillo del Tour. La víspera de la cronoescalada
de Alpe d'Huez, hito en el que triunfó Mayo
el pasado año, superó a Basso, con el mismo
tiempo, y Ullrich, a tres segundos. Sastre
fue décimo a 1:24 y Mancebo, decimoséptimo
a 2:13. El anterior líder, Thomas Voeckler,
cedió 9:30 y llegó exhausto justo por delante
de Igor González de Galdeano.
En la general, el líder Armstrong aventaja
a Basso y Kloeden en 1:25 y 3:22, Mancebo
es cuarto, a 5:39 y Ullrich, quinto a 6:54.
Sastre ocupa el undécimo lugar, a 11:25.
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