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Armstrong sacia sus ansias de ganar
Agencias/Ociocrítico
No hay quien pare a Lance Armstrong (US
Postal). El norteamericano logró su cuarto
triunfo de etapa en este Tour, que todo
a punta a que será el sexto consecutivo
que gane en su carrera, y ha metido la marcha
directa para llegar el primero a los Campos
Elíseos de París el próximo domingo. Tras
él cruzaron la meta Andreas Kloeden y Jan
Ullrich, ambos del T-Mobile. El español
Reberto Heras se ha tenido que retirar de
la carrera por problemas físicos y ahora
se centrará en su preparación para la Vuelta,
en septiembre.
Kloeden,
el campeón alemán, la sombra y el delfín
aventajado de Jan Ullrich, lanzó
el latigazo en el momento, a priori, justo.
El estadounidense Floyd Landis, inmenso
en la última jornada alpina de envergadura
-cinco puertos de altura, entre ellos los
míticos Glandon y La Madeleine, de categoría
especial-, había sido un gigante entre las
cuestas de la cordillera.
Landis tiró del carro de los favoritos,
protegió a Armstrong del CSC y T-Mobile
en la Madeleine y el Forclaz, anuló una
escapada de un quinteto, incluido el combativo
Virenque y Simoni, de corredores que quiso
anticiparse a la eventual última ofensiva
contra el 'superhéroe americano' y acabó
con la ambición del propio Carlos Sastre.
Lo buscó primero Sastre con su líder
Ivan Basso grapado a su rueda en el
Col de la Croix Fry, después lo hizo solo
durante un puñado de kilómetros y llegó
a vislumbrar el premio del triunfo si hubiera
alcanzado en solitario la cumbre previa
al descenso final. Pero allí estaba Landis,
con su ritmo monótono, las piernas al compás
de su líder, devorando kilómetros y dejando
tras de sí una estela de dolientes 'víctimas'.
Llegada la pancarta del último puerto, Armstrong
se acercó y le susurró que se impulsara
en el descenso hacia el triunfo como recompensa
por sus méritos. Landis, sumiso, obedeció
la orden, pero se encontró con el marcaje
de Ullrich. La suerte parecía echada cuando
Kloeden emergió desde el fondo del quinteto
de élite que se disputaba la victoria -Armstrong,
Kloeden, Ullrich, Basso y Landis;
Sastre purgaba sus penas cerca de un minuto
atrás- en el último kilómetro. Fue un arranque
furibundo, propio de un Mundial en ruta,
contra el abuso de poder del americano.
El alemán, inmaculado el 'maillot' y con
la bandera de su país, se creía con el éxito
en la mano. Lo tuvo hasta los 200 metros,
hasta los 150 y 100 metros, incluso hasta
los 50 y 25, apretó los dientes porque sintió
la estela del americano de Austin
llegar y lo perdió en los últimos cinco.
La 'foto-finish' retrató un nuevo triunfo
del 'caníbal' Armstrong, desolados llegaron
el dúo alemán tras él, impotentes ante su
monólogo de victorias. Basso sólo llegó
un segundo después, consciente de que deberá
defender el subcampeonato en la crono del
sábado. Sastre, octavo, cedió 1:02, y Mancebo,
descartado definitivamente para el podio,
2:05.
Heras se retira
Una sobrecarga en el vasto impulsó a Roberto
Heras a no tomar la salida en la etapa
de este jueves. Una decepción para el líder
del Liberty Seguros y su director, Manolo
Sáiz, hastiado de su mal fario en su
aciaga relación con el Tour.
"Hizimos un esfuerzo para recuperar a
Roberto para los Alpes, pero no podemos
forzarlo porque puede afectarle después
a la rodilla. Ha sido una pequeña decepción,
pero ya vendrán tiempos mejores. Tiene varios
años de contrato y estoy seguro de que me
va a dar muchas alegrías. Las alegrías siempre
pueden con las decepciones", manifestó
Sáiz.
Un clon del bejarano, ya veterano, el francés
Richard Virenque se aseguró matemáticamente,
por séptima vez, el jersey de la montaña
antes incluso de que acabara su cabalgada
en la jornada de calor de hoy. Virenque
se quedará en solitario en el palmarés.
Nunca nadie logró su hazaña. El pasado año
igualó en seis victorias al español Federico
Bahamontes, que lo ganó entre 1954 y 1964,
y el belga Lucien Van Impe, entre 1971 y
1983. Virenque, siete triunfos de etapa
en el Tour y 33 años, se enfundó el jeresey
de los puntos rojos en 1994. Luego, los
tres años siguientes y, de nuevo, en 1999
y 2003.
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