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Armstrong escribe su propia historia
Agencias/Ociocrítico
Los Campos Eliseos de París recibieron con
honores al corredor estadounidense Lance
Armstrong (US Postal) que culminó su entrada
en la historia del ciclismo con su sexta
victoria en el Tour de Francia, que vivió
su última etapa que fue a parar para al
belga Tom Boonen. El texano no dio opciones
a la duda en ningún momento, al contrario
que el pasado año, y superó a los míticos
Jacques Anquetil, Eddy Mercx, Bernard Hinault
y Miguel Indurain, con los que compartía
el honor de tener cinco victorias, aunque
sólo en el caso del español eran de forma
consecutiva. Armstrong mantiene las dudas
sobre su regreso en el 2005 a la 'Grand
Boucle'.
Amstrong
ya dejó claro el sábado que que ama
esta carrera, pero que sólo regresaría para
ganar. Esa ambición fue la que mostró en
esta edición, en la que enseñó el hambre
de triunfo y sólo permitió al italiano Iván
Basso (CSC) lograr la victoria cuando
marchaba junto a él en la primera jornada
pirenaica. Desde ese momento, y demostrada
su fortaleza, no cesó en su empeño y sólo
Basso pudo seguirle ante la debilidad de
todos sus aspirantes, sobre todo de Jan
Ullrich, Iban Mayo y Tyler
Hamilton. Al menos, el T-Mobile encontró
alivio en el segundo puesto del joven Kloeden.
Armstrong, ya sin la presión de las amenazas
sufridas en Alpe d'Huez, vivió su triunfal
último paseo con el maillot del US Postal-Berry
Floor, patrocinador que la próxima temporada
no vestirá los triunfos del corredor que
ha llevado al ciclismo a un gran nivel de
popularidad en Estados Unidos. El futuro
parece estar en Discovery Channel. Alegrías
también las hubo en el seno de la formación
para su director deportivo, el belga Johann
Bruyneel, que en el seno del ONCE de Manolo
Sáiz vio los apabullantes triunfos de Miguel
Indurain, igualó las seis victorias
de José Miguel Echavarri como director,
que aparte de las del navarro tenía la de
Pedro Delgado.
La jornada también fue de alegría para Richard
Virenque, indiscutible rey de la montaña
por séptima vez superando a Bahamontes y
Van Impe, el ruso Karpets, mejor joven y
esperanza del Illes Balears, para el australiano
Robbie McEwen, el más regular, y
para los españoles Francisco Mancebo,
Carlos Sastre y Oscar Pereiro,
mejores representantes del ciclismo hispano
en este Tour.
Victoria de Boonen
El soleado día que llevaba desde la localidad
de Montereau hasta París vivió la habitual
última jornada de la 'Grand Boucle'. Los
equipos buscan la gloria de su sprinter,
a lo que se añade la lucha por el maillot
verde de los puntos. Sólo a falta de una
treintena de kilómetros, un grupo de diez
fugados, entre ellos los españoles Flecha
(Fassa Bortolo), Astarloza (AG2R),
José Iván Gutiérrez (Illes Balears-Banesto)
y Oscar Pereiro (Phonak) dio un susto
al pelotón. Sin embargo, los equipos trabajaron
y acabaron con el sueño de esta decena.
En el sprint final, McEwen, el favorito
se quedó rezagado, y el camino quedó despejado
para el joven Tom Boonen (Quick Step)
que saboreó su segunda victoria por delante
del francés Jean-Patrick Nazon (AG2R)
y el alemán Danilo Hondo (Gerolsteiner),
mientras que el australiano era cuarto y
se quedaba con la regularidad. El Tour hechaba
el telón en donde el botín español recoge
dos victorias de etapas en las figuras de
Aitor González y Juan Miguel Mercado
además de ser el único país que cuenta con
tres hombres en el 'top-ten', Mancebo, Sastre
y Pereiro.
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