Picaresca y fetichismo en Atenas

José Luis ARESTI/Ociocrítico (Atenas)

Mientras los españoles siguen colgándose medallas y nuestro ego crece peligrosamente después de ver como en sólo unos días nos hemos acercado a los objetivos, en Atenas no dejan de pasar cosas curiosas que nos arrancan una sonrisa o un buen tirón de pelos. El tema del dopaje no deja de resultar un problema, pero el caso del húngaro Robert Fazekas, que ha perdido su medalla de oro en disco al ser pillado cuando intentaba cambiar su bote de orina por el de un compañero, tiene enjundia. Y ¿qué me dicen de que los morbosos del lugar busquen desesperadamente el sello con la cara del atleta griego expulsado por dopaje?


Los controles antidoping están dando que hablar en la villa olímpica. Todos los atletas saben que pueden ser requeridos para uno de ellos, pero aún así, los hay que confían sus suerte a la picaresca más 'cutre', con todos mis respetos, para evitar que les pillen. Resulta que el campeón olímpico de lanzamiento de disco, tan contento cuando le colgaban el oro, no se imaginaba que después le pasaría lo que le pasó.

Le dieron un botecito para que recogiese parte de su orina y así poder comprobar que todo era correcto. Entonces, al exultante ganador no se le ocurrió otra cosa que intentar dar el cambiazo como si se tratase de un examen del instituto. Con lo que no contaba era con que le pillasen con las manos en la orina, no sabemos si la suya o con la del competidor. El caso es que no lo logró y el Comité ha decidido retirarle la medalla, así que el cuarto, el estonio Aleksander Tammert, se ha visto de repente con una presea de bronce al cuello. ¿Qué habría ocurrido si, dado el cambiazo, hubiese dado positivo? ¿Tendría entonces Fazekas la cara dura de reclamar?

Más originales fueron los dos atletas griegos que se inventaron un accidente de tráfico para no someterse a los controles. Claro, que como se coge antes a un mentiroso que a un cojo, se les cazó y se quedaron fuera del equipo para salvaguardar el honor herido del país organizador. Y es que en todos sitios cuecen habas, que dicen en mi tierra.

Sellos para morbosos

Los griegos andan como locos con sus Olimpiadas, y es normal. Habría que vernos a nosotros si finalmente Madrid 2012 deja de ser un proyecto para convertirse en una realidad. La iniciativa de la empresa postal ELTA de sacar a la calle un sello con la cara de cada uno de los atletas locales que gana una medalla sólo un día después de conseguirla está causando furor. Lo curioso del caso no es el hecho en sí. Nosotros lo hicimos con la boda del Príncipe.

Lo que buscan los coleccionistas con ahínco es el sello del haltera Leonidas Sampanis, al que le retiraron su medalla de bronce por un positivo. Nada más conocerse la noticia, correos retiró su imagen, pero los fetichistas más morbosos están removiendo Roma con Santiago para añadirlo a su colección.

Rusia se tira de los pelos

Los casos de dopaje siempre son un escándalo, pero que los jueces se equivoquen puntuando y encima lo reconozcan es aún mayor. Las pruebas de barra fija fueron todo un espectáculo. Como si de un circo, o un partido de fútbol se tratase, los aficionados no dudaron en pitar a los jueces porque no estaban conformes con la puntuación dada Alexei Nemov, rectificaron, pero mínimamente. Los rusos no están de acuerdo con el quinto puesto de su gimnasta y pedirán al COI que rectifique.

La clausura puede ser el desmadre


Aún queda cinco días para que se clausuren los Juegos Olímpicos y la fiesta final promete. El director artístico, Dimitris Papaioannou, nos ha puesto los dientes largos con sus declaraciones de hoy. Dice que será "una bacanal". Como quiere ahora que nos concentremos en las pruebas. Nos da pena que se acabe, pero la fiesta promete.