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Llaneras
suma la tercera en pista
Agencias/Ociocrítico
(Madrid)
El pistard español Joan Llaneras,
motor y espejo para que las jóvenes generaciones
nacionales se fijaran en los velódromos,
logró hoy la plata en la prueba de puntuación
en el Velódromo del Complejo OAKA en sus
últimos Juegos Olímpicos, los de Atenas,
símbolo clásico y donde la pista española
encadenó su tercera medalla, con el bronce
de Escobar y el equipo de persecución.
A Llaneras ya no le caben los trofeos.
Cinco títulos mundiales (tres en puntuación
y dos en americana) y el oro olímpico de
Sydney en puntuación, que no pudo revalidar,
pero sí logró una plata que cierra un currículo
brillante.
El 'especialista' español de la pista, un
'rara avis' que cada vez abunda más en la
cantera nacional por su propio impulso,
apartó su 'caso' con la Federación. No dejó
que le importunara en nada el trueque Alzamora
por Gálvez en la americana, otra
opción que se guarda de medalla, impuesto
por la Federación, ni que no le trajeran
a Grecia su entrenador, ni el calor, ni
el viento que se cuela bajo la monumental
cubierta de Calatrava.
Salió Llaneras el último, apartado del grupo,
monacal en su concentración, y casi llega
el primero. Sólo se le escapó, a él y al
grupo, el control del ruso Mikhail Ignatyev,
quien con varias vueltas ganadas (20 puntos
cada una) encontró una autopista hacia el
oro.
Cuarenta vueltas (de las 160 totales, 40
kilómetros, 16 sprints) de 'calentamiento'
y Llaneras entró en acción con una vuelta
ganada de las de antes, de las que daban
el oro. En ese punto aplicó el liderazgo
que todos concedían al campeón olímpico,
majestuoso, apretando los dientes, controlando
a sus rivales, lanzándose a por más vueltas,
marcado por el uruguayo Milton Wynants
y el alemán Guido Fults, resoplando
y cogiendo aire cuando hacía falta.
El balear pudo librarse de la férrea marca
de Wynants y Fults, líderes provisionales
durante la prueba, unas cuantas veces, ganó
sucesivamente en los sprints 13,
14 y 15, sumó puntos en otros, ganó otra
vuelta, se situó segundo tras el gigante
alemán, pero a todos, a los tres, se les
incrustó el ruso. Más fuerte, rápido en
la respuesta a las tentativas de Llaneras,
potente y campeón olímpico.
Cuando entró en la meta festejó su último
logro olímpico. Segundo tras el ruso Ignatyev.
Segundo por delante del alemán Fulst. Ya
no le quedan fuerzas para aguantar hasta
Pekín. El pionero se marcha, aunque quiere
hacer más grande su gesta con otro metal
en la americana.
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