Mengual y Tirados, sin premio

Agencias/Ociocrítico (Madrid)

No pudo ser. La pareja española de nadadoras compuesta por Gemma Mengual y Paola Tirados no pudieron luchar contra la puntuación de los jueces en la final de dúos de natación sincronizada y terminaron cuartas. El premio gordo fue, como no, par las rusas Anastasia Davydova y Anastasia Ermakova. A pesar de la decepción evidente en el rostro de las nadadoras, este es el mejor puesto conseguido, ya que en Sydney fueron octavas.


Las pupilas de Anna Tarrés lograron una puntuación de 96.251, insuficiente para alcanzar a las estadounidenses Alison Bartosik y Anna Kozlova (96.918), que se llevaron el bronce. La plata fue, como era previsible, para las japonesas Miya Tachinaba y Miho Takeda (98.417).

Las 'sirenas' hispanas, bronce en el pasado Mundial de Barcelona y actuales subcampeonas de Europa, presentaron un ejercicio con referencia a los cuatro elementos: tierra, aire, agua y fuego al son de voces femeninas en diversos idiomas.

La catalana y la canaria compitieron a un nivel bastante superior al demostrado en los dos días anteriores, pero su esfuerzo volvió a ser ninguneado por los jueces. Así, en mérito técnico se quedaron en 9,6 y en impresión artística no lograron el ansiado 9,8.

A pesar de la decepción por quedarse a un paso del podio, éste ha sido el mejor resultado para la natación sincronizada en unos Juegos Olímpicos pues en Sydney '00 Mengual y Tirados tan sólo pudieron ser octavas.

Las rusas, intratables


Por otra parte, las 'Anastasias' volvieron a sorprender al público asistente a la piscina ateniense y demostraron, que a sus 21 años, aún tienen muchos títulos por ganar. La música elegida por las soviéticas hizo vibrar a los asistentes que irrumpieron en aplausos antes de que concluyera el ejercicio.

Las nadadoras rusas fueron las únicas en ser puntuadas con la máxima nota. Consiguieron tres dieces en mérito técnico y un pleno en impresión artística (cinco dieces).

Las niponas también presentaron una gran rutina, pero de momento están a años luz de las rusas y deberán trabajar mucho para superarlas en el podio. Las norteamericanas, por su parte, mejoraron la cuarta plaza de Sydney y sumaron el octavo metal en esta disciplina.