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Con
la miel en los labios en voley-playa
Agencias/Ociocrítico
(Madrid)
Javier Bosma y Pablo Herrera han logrado
que el voley-playa español ocupe una página
especial en estos Juegos Olímpicos. No pudieron
lograr el oro, pero teniendo en cuenta que
en la final se enfrentaban a la potente
pareja brasileña no es de extrañar. La plata
ya es nuestra después de un partido muy
desequilibrado en el que los españoles aguantaron
todo lo que pudieron, exactamente dos sets
21-16 y 21-15.
El 'gigantón' Ricardo Santos fue
una auténtica pesadilla para los españoles.
Infranqueable en la red, Ricardo además
fue demoledor en ataque, ya fuera con remates
por habilidad o por potencia. No obstante,
y pese a la impotencia de la derrota, la
pareja española ha revitalizado este deporte
y saborea una merecida medalla de plata,
sólo después de perder ante los mejores
del mundo.
La dupla Ricardo-Emanuel, la más
potente del planeta, número 1 del ranking,
evitaron las sorpresas desde el inicio,
conscientes de que la pareja española les
había ganado esta temporada en dos ocasiones
en el World Tour de China.
Pero los brasileños confirmaron la trayectoria
seguida este año, donde se han impuesto
en seis de las once pruebas del World Tour
que han disputado. Bosma y Herrera,
la segunda mejor pareja bloqueadora de la
competición, apenas pudieron seguir con
la mirada los espectaculares remates de
Ricardo.
El primer set se marchó en sólo 21 minutos.
Peor fue el segundo, cuando Bosma y Herrera
se dieron por perdidos y entendieron la
superioridad de Brasil. Ricardo siguió con
su exhibición de remates y el segundo set
se marchó por 21-15. Una derrota contundente,
pero dulce porque sabe a plata después de
un gran torneo, donde los españoles han
brillado con luz propia y sólo se han visto
frenados por los mejores del mundo.
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