La medalla de Lino es nuestra

José Luis ARESTI/Ociocrítico (Atenas)

¡Qué no! Por mucho que se empeñen lo jamaicanos, la medalla de Lino, el cubano nacionalizado español, es nuestra y ni se la vamos a dar ni ellos nos la van a quitar por la vía judicial. Apelación nos ha dado la razón. Claro, que si al COI le hubiese dado por imitar a la Federación Internacional de Gimnasia que dicen los americanos que utiliza tácticas mafiosas, igual nos hubiese tocado ceder. Pero esto son sólo exageraciones de los norteamericanos, acostumbrarlos a magnificarlo todo. Lo que si es serio y peligroso es lo que le ha ocurrido a un atleta de taekwondo, hospitalizado tras un combate. Y entre tanta noticia triste, una alegre: David Cal, el tercer oro de España en los Juegos, será el abanderado en la ceremonia de clausura, aunque no tiene traje.

El Jurado de Apelación se reunió este viernes para tratar el caso y ver que hacían con la polémica medalla. Jamaica había reclamado el bronce de Joan Lino, porque consideraba que el segundo salto había sido nulo. El caso es que las imágenes parecen darles la razón, aunque todo depende del ángulo desde el que se mire. Como los penaltis. Pero como no hay marca en la plastilina, no hay prueba del 'delito' y España no restará esta medalla de su casillero. Rusia y Gran Bretaña ya habían impugnado el salto por lo mismo.

Algo más complicado es el caso del estadounidense Paul Hamm, que ganó la medalla de oro en el concurso individual de gimnasia. Tres días después, la Federación Internacional de Gimnasia (FIG) reconoció que los jueces se habían equivocado. Así, decidieron escribir una carta a Hamm pidiéndole que devolviese la medalla para dársela al segundo clasificado.

Sin embargo, la Federación estadounidense se ha negado ha devolverla y ni siquiera le ha dado la carta al atleta, porque considera que estas tácticas son ultrajantes y han sugerido que le den otro oro al surcoreano. Pero a Jacques Rogge no parece gustarle demasiado esa idea. Debe ser que es les va del presupuesto.

A todo esto, el presidente belga del Comité Olímpico español ha prometido luchar contra el dopaje y limitar los errores de los árbitros. Si lo logra se evitaría muchos problemas, como la pitada que sufrieron en la piscina tras escuchar los espectadores la nota que le dieron a las españolas.

Rogge no ha estado nada acertado. Sus declaraciones son casi peores que los errores de sus jueves. Pues ¿no ha dicho que "cada caso positivo es por el contrario una bendición" y que "cuántos más controles positivos, más ganamos en credibilidad"?. Cierto que es un éxito pillar a los tramposos, pero no hubiese sido más políticamente correcto decir eso de "lo mejor sería que no hubiese dopaje".

Los peligros de los Juegos

La estampa vista en uno de los combates de taekwondo no fue nada agradable. El centroafricano Betrand Gbongou Liango tuvo que ser trasladado inmediatamente al hospital por una patada en la cabeza tras la que cayó a la lona y que le obligó a abandonar el pabellón en camilla. Tuvo que ser recibir respiración boca a boca durante 10 minutos.

Tenemos abanderado de cierre

Para no dejarles con mal sabor de boca les cuento que tenemos abanderado para la ceremonia de clausura de los Juegos. Da pena que esto se acabe, pero también tiene uno ganas de volver a su tierra y descansar, que entre Eurocopa y Olimpiadas mis hijos no se acuerdan que pinta tengo. El abanderado será David Cal, flamante ganador del tercer oro de la expedición española.

Su madre, emocionada, ha reconocido que su hijo se dejó en casa la ropa propia de estas ocasiones. ¡Qué falta de previsión! Bueno, no se preocupen, el chico es tan modesto que pensaba llegar tan lejos. Si hace falta un servidor le deja su atuendo de pingüino.