Cid consigue su tercera final

Agencias/Ociocrítico (Madrid)

La gimnasta española Almudena Cid entró en la historia al lograr la clasificación para su tercera final olímpica, a la que acudirá con la novena mejor nota, y en la que las rusas Alina Kabaeva e Irina Tchachina protagonizarán una encarnizada lucha por el oro. La vasca, que sueña con lograr un diploma olímpico en Atenas, estuvo en las finales de Atlanta'96 y Sydney'00, en las que fue novena y hoy ha entrado en la historia pues sólo la checa Lenka Ulelova había disputado tres Juegos, pero no llegó a las tres finales.


La vitoriana inició este viernes su concurso con la cinta, un aparato en el que flojea un poco, pero estuvo en todo momento correcta y aunque logró una puntuación inferior a los otros aparatos, con 23.150, se mantuvo en la final al terminar novena la rotación.

Con las mazas, Almudena Cid ejecutó un ejercicio bastante superior. A un fuerte ritmo, la gimnasta vasca estuvo impecable sobre el tapiz y su esfuerzo se vio recompensado con un 24,700. Así, al término de las cuatro rotaciones, la española acumulaba 97.725 puntos.

El jueves, Cid sumó un total 49.875 puntos al término de dos ejercicios. La vitoriana debutó en Atenas con su ejercicio de pelota. Una brillante actuación sobre el tapiz, en la que destacó por las transiciones y varias vistosas figuras con las que logró una puntuación de 24,900, la séptima mejor nota de las 24 participantes. En su ejercicio de aro, la gimnasta vasca volvió a estar impecable y recibió un total de 24.975 puntos, la séptima puntuación.

Kabaeva acusa la presión

Por otra parte, Alina Kabaeva, que en el primer día de competición cometió varias imperfecciones, no estuvo al nivel acostumbrado aunque terminara líder (105.875). Nada más comenzar su ejercicio de mazas, una se fue al suelo. La doble campeona del mundo puso entonces en liza sus espectaculares condiciones como contorsionista y logró un 26.475, tan sólo superado por su compatriota Irina Tchachina, que se puso líder tras la primera rotación del día.

Tampoco estuvo como acostumbra en el ejercicio de cinta (26.100) y comienza a recordar a la Kabaeva que perdió el oro hace cuatro años en Sydney cuando el aro se escurrió de sus dedos en la final y se salió del tapiz, con lo que sólo pudo ser bronce.

No obstante, Tchachina tampoco pudo rematar la faena y en el ejercicio de mazas también vio cómo una se estrellaba contra el practicable. Las jueces penalizaron en demasía su error y concluyó la jornada segunda, pero a tan sólo dos décimas de Kabaeva (105.675).

Además, las ucranianas Anna Bessonova y Natalia Godunko, tercera (104.725) y cuarta (102.750), respectivamente, y la búlgara Simona Peycheva, séptima, parten con serias opciones de estar en el podio. Quien finalmente no estará es la también búlgara Elizabeth Paysieva, otra de las favoritas, que finalmente fue duodécima al no poder superar el lastre que supuso su error en el ejercicio de pelota --fue vigésima--. Paysieva fue bronce en el Mundial de 2001 en Madrid y quinta en el de Budapest 2003.