Cid, satisfecha con el octavo puesto

Ociocrítico/Agencias (Madrid)

La gimnasta rusa Alina Kabaeba se sacó la espina de su medalla de bronce conquistada en Sydney y, como se esperaba, se proclamó campeona olímpica en los Juegos de Atenas 2004, colgándose la medalla de oro. La española Almudena Cid conquistó el diploma olímpico y al término de la prueba se mostró satisfecha por el resultado conseguido.

Su compatriota Irina Tchachina, la otra gran aspirante al trono de la monarquía de Rusia en la gimnasia cumplió con creces con las expectativas, pero no pudo destronar a la 'reina' y tuvo que conformarse con una más que merecida medalla de plata, que pudo peligrar con un error en el último ejercicio con la cinta.

La medalla de bronce fue finalmente para la ucraniana Anna Bessonova, que fue de menos a más y se quedó muy cerca de Tchachina realizando un gran concurso, sobre todo en mazas y cinta.

Por su parte, la española Almudena Cid, que había entrado en la final con la novena mejor nota, logró cumplir su gran objetivo de terminar octava y conquistar el ansiado y merecido diploma ólimpico. La gimnasta vitoriana, de 24 años, y la más veterana de las diez finalistas, hizo historia, convirtiéndose en la primera que logra disputar tres finales de Juegos Olímpicos.

Además, tras su debut fue en Atlanta'96, donde terminó novena, puesto que repitió cuatro años en Sydney'00, esta vez mejoró sus propias expectativas con esa octava posición, que consiguió con su gran ejercicio de aro y superando el lastre de su discreción con la cinta.

En la competición, Tchachina, brillante con el aro (27.100) se colocó líder tras la primera rotación por delante de Kabaeva (26.800), que fue la mejor en pelota (27.350 por 27.100), pero terminó aún en la segunda plaza con una exhigua desventaja de cicuenta centésimas sobre su compatriota.

Sin embargo, tras la tercera rotación Kabaeba se puso ya al frente de la clasificación, puesto que no avandonó hasta el final y se colgó el oro con un total de 108.400 puntos, sólo por debajo de los 27 puntos en el aro, único aparato en el que fue inferior a Tchachina.

La cita olímpica de Atenas era muy especial para la rusa, cinco veces campeona de Europa y dos del Mundo, que por fin podrá olvidar el único fallo que se le vio en los tres días de competición en los anteriores Juegos. Kabaeva se vio relegada a la tercera plaza cuando dejó escapar el aro y con él sus opciones al oro, pero la elegante atleta no perdonó y puso un broche dorado a su magnífico palmarés.

Tchachina, cerró el doblete ruso con una brillante actuación, aunque fue de más a menos y cuando vio el oro inaccesible estuvo a punto de perder incluso la plata a manos de Bessonova, siempre a la sombras de las rusas, que conquistó un bronce que supo a victoria a sólo 625 centésimas de la segunda plaza.

Por detrás quedaron Aliya Yussupova (103.975), que acabó superando a Natalia Godunko (103.800) con respecto a la calificación, la búlgara Simona Peycheva, sexta y la bielorrusa, Inna Zhukova, mientras que la decepción fue la griega, que había terminado el viernes con la sexta mejor nota y fue novena, propiciando el ascenso de Cid.

La 'veterana' gimnasta, que no había llegado a 25 en ningún ejercicio en la calificación conquistó 25.125 y 25.000, en aro y pelotas, respectivamente, así como un 24.900 en mazas, mejorando estas tres notas con respecto al viernes, y sólo volvió a deslucirse con la cinta, aunque, aún así mejoró el 23.150, logrando 23.425 para su total de 98.450.