Alonso
se coloca al frente del Mundial
20/03/2005
Agencias/Ociocrítico
El español Fernando Alonso se ha impuesto
este domingo en el Gran Premio de Malasia, segunda
prueba puntuable del mundial de Fórmula 1,
por delante del italiano Jarno Trulli (Toyota) y
del alemán Nick Heidfeld (Williams). Alonso
ha dado una lección de pilotaje sobre el
trazado de Malayo y ha dominado la carrera de principio
a fin, marcando el ritmo de carrera y mandando con
confianza sobre el resto de pilotos a los mandos
de un monoplaza que respondió con buena nota
a las expectativas.
El
asturiano dio una lección de pilotaje sobre
el trazado de Malayo y dominó la carrera
de principio a fin, marcando el ritmo de carrera
y mandando con confianza sobre el resto de pilotos
a bordo de un monoplaza que respondió con
buena nota a las expectativas marcadas en este
inicio de temporada.
Después de ser el más rápido
en las sesiones clasificatorias del fin de semana,
el joven piloto de Renault rubricó su buena
actuación sobre el circuito de Sepang,
logrando el segundo triunfo de su carrera deportiva,
después del alcanzado en 2003 en Hungría,
que le coloca como líder del mundial de
pilotos.
Pero suerte corrió su compañero
de equipo, el italiano Giancarlo Fisichella,
quien se estrelló en la vuelta 38 y arrastró
consigo al australiano Mark Webber (Williams),
mientras que el siete veces campeón mundial
Michael Schumacher (Ferrari) obtuvo sus
primeros puntos de la temporada al concluir séptimo
en otra decepcionante actuación de la escudería
italiana, donde el brasileño Rubens
Barrichello se vio obligado a abandonar, condicionado
por el excesivo desgaste en sus neumáticos.
Pole en los entrenamientos
Después de mostrarse como el piloto más
rápido durante todo el fin de semana, muy
por delante de sus rivales, el piloto asturiano
partió con la 'pole position' de la carrera
en la parrilla de salida del trazado malayo.
Alonso no falló con el semáforo
en verde, aguantó su posición privilegiada
en el arranque del Gran Premio y salió
con mucha fuerza, dispuesto a marcar la pauta
de la carrera. El que fuera su compañero
de equipo la temporada pasada, el italiano Jarno
Trulli, ahora en Toyota, aguantó el
tirón del español, seguido por el
otro Renault del italiano Fisichella, mientras
que por detrás llamaba la atención
el retraso de los monoplazas de Ferrari, taponados
por el colombiano Juan Pablo Montoya (McLaren/Mercedes).
Tras una primera vuelta muy limpia en la que
no hubo demasiados incidentes, la carrera se estabilizó
e incluso Alonso y Trulli comenzaron a
tomar distancias con respecto a un pelotón
estirado, después de que el trazado malayo
diera sus primeras muestras de dureza dejando
fuera de carrera al británico Jenson
Button, tras romper el motor de su BAR-Honda,
y al novato Patrick Friesacher (Minardi).
Con la salida del británico Anthony
Davidson, quien hoy sustituía al japonés
Takuma Sato, en la vuelta cuatro, el equipo BAR-Honda
vio como sus opciones en Sepang quedaban totalmente
desvanecidas al quedarse sus dos pilotos fuera
de carrera a las primeras de cambio. Una situación
frustrante para la escudería anglo-nipona,
después de abandonar precisamente en la
carrera de Australia para poder cambiar el motor
de cara a este segundo Gran Premio de la temporada.
Mientras, Alonso llevaba sin problemas el control
de la carrera a ritmo de vuelta rápida
y por detrás destacaba el rendimiento de
los Toyota, con Trulli segundo y el alemán
Ralf Schumacher. El mayor de la familia,
el campeón mundial, seguía cumpliendo
el trámite de la carrera en una discreta
decimotercera posición.
Cumplidas catorce vueltas, el R25 de Alonso fue
demostrando su aguante y cogiendo mayor velocidad
con el gasto de combustible, consumándose
los primeros doblajes sobre el trazado malayo
a costa del portugués Tiago Monteiro
(Jordan).
No tardó en dar comienzo el baile de repostajes
en todas las escuderías, momento crucial
para ver la respuesta de las mecánicas
en este segundo Gran Premio del año. Las
cosas fueron por el cauce esperado por el piloto
asturiano, que no tuvo problemas para mantener
su primera plaza después del primer paso
por el 'box' de los pilotos en carrera.
En el ecuador de la prueba, Alonso siguió
demostrando su dominio sobre el caliente asfalto
malayo, con dos italianos a sus espaldas, Trulli
y Fisichella, mientras Ferrari se conformaba
con el mar menor de ver a Barrichello en los puntos,
octavo.
Grave error de Fisichella
Las cosas se le pudieron complicar a Alonso mediada
la carrera, con el duelo que por el podio disputaban
a sus espaldas Fisichella, Weber y Ralf Schumacher.
El piloto italiano se veía acosado por
sus perseguidores y fruto de ello pudo verse uno
de los momentos más intensos de la carrera,
cuando Weber se dejó llevar por la ansiedad
y acabó tocándose con el coche del
pequeño de los Schumacher.
Instantes después, el propio Fisichella
protagonizaba la acción más absurda
de la prueba, provocando un accidente con Weber
a raíz de que el australiano le ganara
el puesto. El piloto de Renault se llevó
por delante a su rival en una acción similar
a la anterior, aunque en esta ocasión salió
peor parado, quedándose ambos fuera de
carrera y abriendo considerablemente las posibilidades
de puntos del resto de pilotos. EL incidente certificó,
dicho sea de paso, la condición de primer
piloto de Alonso en la escudería.
El asturiano, ajeno a todo, seguía con
su condición de líder, haciendo
frente a la cuenta atrás para subir a lo
más alto del podio malayo. Controlando
la cómoda ventaja lograda sobre sus perseguidores
después de solventar sus repostajes sin
problemas, Alonso bajó el ritmo de revoluciones
de su R25 en las últimas vueltas para no
forzar un motor ya castigado, con dos Grandes
Premios a sus espaldas.
Pero el coche aguantó notablemente y llevó
al español hacia su segundo triunfo con
una cómoda última vuelta que se
resolvió con la alegría en el 'box'
de Renault por el triunfo de su piloto, dejando
atrás una accidentada carrera que Alonso
no vio al ir siempre por delante y en la que siete
de los 20 monoplazas en competición no
terminaron.
El asturiano acabó al límite de
sus posibilidades tras no funcionarle el mecanismo
del agua de su monoplaza e incluso se le pudo
ver notablemente agotado por la deshidratación
en lo alto del podio de Malasia.
Detrás de él, la alegría
también era patente en el rostro de Trulli
y su segundo puesto, junto a un Nick Heidfeld
que subía al podio por segunda ocasión
en su vida. Montoya y Ralf Schumacher acabaron
cuarto y quinto, respectivamente, mientras que
el británico David Coulthard (Red
Bull) fue sexto, seguido de dos alemanes, Michael
Schumacher y Cristian Klien (Red Bull),
este último cerrando los puestos de puntos.
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