Alonso,
fuera del podio en Mónaco, sigue al frente
del Mundial pero se le acerca Raikkonen
22/05/2005
Agencias/Ociocrítico
EEl piloto finlandés de McLaren, Kimi Raikkonen,
se hizo con la victoria en el Gran Premio de Mónaco,
disputado en circuito urbano de Montecarlo, superando
con claridad a los Williams de Nick Heidfeld, segundo,
y de Mark Webber, tercero, y al Renault de Fernando
Alonso, que concluyó en cuarto lugar tras un final
de carrera plagado problemas. Alonso, a menos de
ocho vueltas para el final, rodaba en segundo lugar
y nada parecía presagiar que se quedaría fuera del
podio por primera vez esta temporada, pero el precario
estado de sus neumáticos provocaron que los dos
Williams rompieran con la tradición que dice que
en Montecarlo casi nunca se adelanta. Tras lo visto
en el Principado, el piloto nórdico se confirma
como uno de los más duros rivales, sino el más duro,
de Alonso en su camino hacia la conquista del Mundial.
Lo es desde el principio del temporada, pero a diferencia
de entonces, ahora su coche es fiable y se complementa
perfectamente con su talento en el pilotaje.
El piloto asturiano sólo intentó adelantar a Raikkonen
cuando debía hacerlo, en la salida, pero el hombre
fuerte de McLaren, que había conservado la 'pole'
por delante del ovetense, cerró por ambos flancos
las acometidas del Renault. El único movimiento
que se dio en las plazas delanteras vino provocado
por la mala salida de Mark Webber, que
se quedó ligeramente clavado y dio luz verde a
Fisichella y Trulli para rebasarle.
Más atrás se comenzaban a librar otro tipo de
batallas, como la que enfrentaba a Michael
Schumacher con el Red Bull de David Coulthard.
Nuevamente quedó demostrado que adelantar en
este circuito es una misión prácticamente imposible,
salvo en caso de avería; y sólo puede hacerse
con una buena estrategia de equipo a la hora de
planificar las entradas en 'boxes'. Esta se presumía
como la verdadera y única incertidumbre de la
carrera, puesto que todos eran conocedores de
esta situación, los equipos intentaron demorar
al máximo las entradas de sus pilotos mientras
los bólidos cumplían con su papel sin alterar
en ningún momento sus posiciones.
Y entonces llegó lo que nadie esperaba, una espectacular
montonera de coches que se vio favorecida por
las características del circuito. Heidfeld
(Williams), Coulthard, Albers (Minardi),
Barrichello, Michael Schumacher y Villeneuve
(Sauber), en mitad de una curva, se encontraron
atravesados en un palmo de terreno. Coche de seguridad
a pista y carrera nueva con algo más de 50 vueltas
por delante.
Pero por si no tenían suficientemente complicadas
las cosas los Ferrari, Schumacher comenzó esta
segunda e improvisada manga con cuatro plazas
perdidas más y sin alerón delantero. Alonso
aprovechó la bandera amarilla para entrar en 'boxes'
y llenar el depósito a rebosar, al igual que Fisichella.
En su salida a pista se situó detrás de Trulli,
al que apenas pudo seguir debido a la gran cantidad
de combustible con el que cargaba el R25 del piloto
asturiano. Con el devenir de las vueltas se concluyó
que la estrategia de Renault no fue la idónea
para batir a Raikkonen, que aprovechó el exceso
de peso del bólido del asturiano para incrementar
ostensiblemente su diferencia antes de entrar
en 'boxes'.
El finés, que también iba a una sola parada,
realizó su repostaje y salió a pista con suficiente
ventaja como para no ver peligrar en ningún momento
su victoria. Alonso se limitó entonces a pelear
con Heidfeld y Webber por defender su segunda
plaza, una empresa que parecía sencilla antes
de quedarse con las gomas completamente desgastadas.
Este hecho hizo que el piloto ovetense comenzara
su particular guerra por retener la segunda plaza.
Los Williams aprovecharon la 'chicane' para rebasar,
primero Heidfeld y luego Webber, al asturiano.
Renault no sólo se equivocó en la táctica de carrera,
sino que, visto el triste final de Fisichella,
también erró en la elección de neumáticos.
A una distancia sideral del fugaz Raikkonen y
tras los Williams entró en la meta Alonso seguido,
muy de cerca, del McLaren de Montoya, el
Toyota de Ralf Schumacher y los Ferrari de Michael
Schumacher y Rubens Barrichello, que esta vez
sí sumaron. La semana que viene el Mundial viaja
a Alemania, donde Fernando Alonso tendrá la oportunidad
de regresar al podio y ponerle las cosas más difíciles
a un 'hombre de hielo' que en Montecarlo volvió
a ser el mejor.
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