La estrategia y la mala suerte de Raikkonen dan el triunfo a Fernando Alonso

29/05/2005
Agencias/Ociocrítico

El español Fernando Alonso (Renault) logró una victoria 'in extremis' en el Gran Premio de Europa gracias a la buena estrategia de carrera de su equipo, que repostó dos veces por tres de algunos de sus rivales, y al reventón de una rueda del McLaren de Kimi Raikkonen a dos vueltas del final. De esta forma el asturiano se hizo con el triunfo más inesperado de la presente campaña, pues Raikkonen fue el dominador de la prueba desde la primera curva. El reventón de la goma del nórdico también benefició al alemán Nick Heidfeld (Williams), que fue segundo, y al brasileño Rubens Barrichello, que fue tercero y logró el segundo podio para Ferrari en todo el año.

Detrás de ellos se clasificaron el inglés David Coulthard (Red Bull), que volvió por sus fueros en una carrera que parecía que no era para él, y Michael Schumacher, que sin hacer una gran carrera sacó buena renta de los errores de sus adversarios y concluyó en quinto lugar.

Con esta victoria, ya son 32 puntos los que tiene de ventaja Alonso respecto a Raikkonen, que con ocho carreras ya disputadas no son poco. Máxime si Ferrari no acaba de coger la onda buena y McLaren comienza a tener problemas de nuevo.

La carrera estuvo marcada desde la primera curva, cuando se formó una fenomenal montonera que dio con una parte importante de los bólidos en la arena gracias a una maniobra de dudosa legalidad del alemán de Toyota Ralf Schumacher.

Del incidente salieron favorecidos Raikkonen y, sobre todo, Coulthard (Red Bull), que pasó de la duodécima posición a la cuarta en un momento. Algo que ni el propio británico podría soñar, pero las circunstancias de carrera mandan.

La otra cara de la moneda fueron el Williams del australiano Mark Webber, que abandonó la prueba, y el BAR-Honda del nipón Takuma Sato y el monoplaza de Ralf Schumacher, que debieron parar en boxes mucho antes de lo que les hubiese gustado.

Gracias a la montonera y a la mala salida de Heidfeld, Raikkonen se encontró con que podía seguir el mismo guión de las últimas dos carreras: nadie por delante y a marcar vueltas rápidas. Sin embargo, el 'Hombre de hielo' se encontró con más problemas en esta ocasión, ya que Heidfeld mantuvo un buen ritmo de carrera y no le permitió tomar diferencias tan astronómicas como en Montecarlo o Barcelona.

Raikkonen y Alonso regatearon al alemán con la estrategia de carrera. Ambos fueron a dos paradas y Heidfeld, que llegó a verse ganador en su tierra, hizo un tercer repostaje que le dejó sin opciones de triunfo.

La actuación de Rubens Barrichello fue una de las sorpresas de la jornada, ya que se volvió a ver un Ferrari en los puestos delanteros de la carrera. Por desgracia para los miles de aficionados alemanes que acudieron al recinto, no era el de Michael Schumacher.

El teutón sólo dejó para el recuerdo un polémico adelantamiento al colombiano Juan Pablo Montoya (McLaren), que visto lo ocurrido el fin de semana pasado en Montecarlo, posiblemente derive en otro cruce de declaraciones.

Las últimas vueltas fueron más emocionantes de lo que se podía pensar a mitad de carrera, ya que la goma delantera derecha del finés empezó a rajarse debido a un par de salidas de pista. Dos vueltas antes de mostrarse la bandera a cuadros, el neumático reventó y dejó el camino expedito a Alonso, que volvió a subir al primer escalón del podio frenando la progresión de Raikkonen.

El fin de semana dejó algunas lecturas importantes: Renault y McLaren siguen siendo los que marcan la pauta, BAR-Honda debe trabajar a destajo para ser competitivo después de su penalización y Ferrari sigue siendo una incógnita de cara al futuro.

La siguiente carrera tendrá lugar dentro de dos semanas en Canadá, a donde llegará Alonso con un colchón de puntos suficiente como para afrontar la carrera con calma.