|
Alonso no falla a
su cita con la Historia
25/09/2005
Ociocrítico/Agencias
El español Fernando Alonso entró
en la historia de la Fórmula 1 tras proclamarse
nuevo campeón del mundo y dar a España
un título inédito en un deporte
carente de grandes talentos y en el que el asturiano
confirmó con 24 años todo lo que
apuntaba en edades más jóvenes.
Además, el ovetense atraviesa la puerta
grande de la F-1 dejando un récord difícil
de igualar. Es el más joven en ser el mejor
en este circo superando al mítico Emerson
Fittipaldi y a otros mitos de este deporte
como Juan Manuel Fangio, Ayrton Senna,
Alain Prost o Michael Schumacher,
que encontró por fin sucesor a su trono.
El puño en alto, su gesto habitual en
las victorias o en sus podios conseguidos, se
repitió en esta ocasión en el Gran
Premio de Brasil. Alonso no falló, su R25
tampoco y su tercer puesto, el que le hacía
falta, le daba el título ante la algarabía
de todos los miembros de su escudería,
de Asturias y de toda España.
El piloto asturiano estuvo seguro. Amagó
con escaparse en la salida, pero la salida del
'safety car' le obligó a ceder ante Montoya
(McLaren-Mercedes). Kimi Raikkonen no pudo
hacer nada, intentó hacer su carrera, como
en los últimos Grandes Premios, pero su
rival acudió puntual a su cita con la gloria.
Fernando Alonso cierra una magistral tercera
temporada. Seis triunfos (Malasia, Bahrein, San
Marino -estas tres consecutivas-, Europa, Francia
y Alemania). Aguantó el tirón final
del piloto finlandés y salvo el abandono
en Hungría, el segundo de la temporada
sin contar la no participación en Indianapolis,
tres segundos puestos seguidos y el tercero de
hoy demostraron que sin el coche más rápido,
pero el más fiable, se puede ser campeón.
Un total de 117 puntos por 94 de Raikkonen, mientras
que los demás se quedaron muy lejos.
Ahora, se presenta el futuro para el piloto asturiano,
que hizo bueno su recién estrenado Premio
Príncipe de Asturias, que en el 2006 deberá
hacer bueno el trabajo de este año y será,
por primera vez, el rival a batir por todos.
Ya en la salida, Alonso demostró su ambición.
Aprovechó su privilegiada posición
para salir lanzado y colocarse en la primera plaza,
mientras que Raikkonen pugnaba con ferocidad con
Fisichella por situarse tercero.
Sin embargo, esto apenas tuvo incidencia ya que
el 'safety car', tras un choque de David Coulthard,
entraba en pista en la primera vuelta y reagrupaba
a todos los monoplazas. Una vez fuera el coche
de seguridad, el hambre de victoria de Juan Pablo
Montoya le dio el primer puesto aunque con cierta
permisividad del asturiano, sabedor de que no
debía cometer errores ni meterse en problemas
en los adelantamientos.
A partir de ahí, todo era mantener la
vigilancia sobre su gran rival y, como en los
anteriores Grandes Premios, confiar en la fiabilidad
del R25 y en su pilotaje para subir al podio,
siempre cuando no hubiese fallos en los repostajes.
De todos modos, para ello, Alonso rodó
muy rápido al principio marcando distancias
con Raikkonen. Fue el primero en entrar (vuelta
22) y cuando regresó al trazado era sexto,
sólo por momentos porque pronto se puso
quinto y cerca de Jenson Button (BAR) y
Michael Schumacher (Ferrari).
En el baile de entrada a 'boxes', todo volvió
a su orden más normal. Montoya lideraba,
el finlandés era segundo y el ovetense
aseguraba sin demasiados problemas su tercera
plaza, la que le metía en la historia de
la F-1.
El resto de la carrera fue una lucha entre el
colombiano e 'Ice Man', que firmaron el primer
doblete de McLaren en cinco años, por el
triunfo porque Michael Schumacher estaba muy lejos,
lo justo para ver como un piloto español
entraba en la historia y rompía su reinado
de cinco años.
|