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Un
gran Giancarlo Fisichella impide a
Alonso
sumar su segunda victoria
19/03/2006
Ociocrítico/Agencias
El piloto español Fernando Alonso se alzó hoy
con la segunda plaza en el Gran Premio de Malasia,
disputado en el circuito de Sepang, cediendo únicamente
ante la gran actuación de su compañero en Renault
Giancarlo Fisichella, que logró la tercera victoria
de su carrera deportiva. El doblete de Renault
fue reflejo del excelente nivel mostrado por una
escudería que, pese al cambio de normativa y al
público fichaje de Alonso por su gran enemigo,
sigue siendo la más competitiva y hoy presentó
su candidatura a revalidar el título de constructores.
Sólo el británico Jenson Button aguantó a los
dos monoplazas azules, pero sólo pudo ser tercero.
Al igual que ocurriese en 2005, la firma francesa
se está mostrando enormemente superior a sus dos
grandes rivales por el título en este principio
de temporada. No sólo por su buen hacer, sino
por la extraña bipolaridad de McLaren y el bajo
nivel de Ferrari, que ni cambiando las gomas a
su antojo se reencuentra con la victoria.
El éxito de Alonso, que salió en segundo
lugar, se cimentó en su extraordinaria salida,
que volvió a marcar su destino en carrera y el
de algunos de sus rivales, como los McLaren de
Kimi Raikkonen y Juan Pablo Montoya,
que no estuvieron a la altura y cedieron en cuanto
sintieron el aliento de Alonso, cuyas salidas
ya son su marca de identidad.
Kimi Raikkonen no completo ni la primera vuelta
El finés sufrió desde el primer metro, cuando
se vio superado por el español, y no completó
ni siquiera la primera vuelta por culpa de un
extraño accidente que le privó de unos puntos
que, al igual que sucediese el año pasado, podría
echar en falta en las últimas fechas del campeonato.
El imponente comienzo de prueba de Alonso se cobró
dos víctimas más: los Williams de Mark Webber,
que una vez más se vino abajo cuando rozaba los
puestos punteros del campeonato, y del joven talento
Nico Rosberg, que acusó el golpe y abandonó
algunas vueltas después.
Por detrás, y como si de otra carrera se tratase,
Michael Schumacher comenzaba su particular
lucha contra el mundo entero, como ya hiciese
en Bahrein Raikkonen. Esta vez el resultado fue
dispar y en ningún momento llegó a observar de
cerca la opción de pisar el podio.
Así las cosas tras la trepidante salida, la vida
transcurrió sin sobresaltos hasta que llegaron
los decisivos repostajes, esa suerte que tan bien
dominó Renault en el primer gran premio del año.
Hasta entonces, el inconstante Fisichella dominaba
sin problemas la carrera con algo más de cinco
segundos de ventaja sobre el Honda del británico
Jenson Button y casi 15 sobre Alonso, al que sólo
Webber incomodó ligeramente en la tercera plaza.
Alonso llego a rodar en cabeza
Como ya había sido anunciado por el entorno de
la escudería y como era de esperar a la luz del
error que cometió el equipo ayer, Alonso fue el
último en detenerse a cargar el depósito y calzarse
neumáticos nuevos. Paró primero Fisichella y después
lo hizo Button, lo que aprovechó el asturiano
para rodar a gran ritmo en cabeza durante ocho
vueltas.
El actual campeón del mundo no logró, en contra
de lo que dictaba la lógica, abrir demasiado hueco
respecto a Fisichella, y ello le impidió retener
su liderazgo después de parar en 'boxes' en la
vuelta 27, como estaba previsto. Esta vez el piloto
italiano no acusó la presión de verse con posibilidades
reales de victoria y aguantó el ritmo de su compañero.
De esta forma, ambos se jugarían la victoria en
su último repostaje.
Desde esta primera parada de Alonso hasta la segunda,
que se produjo 16 vueltas después, la carrera
transcurrió siguiendo el guión establecido en
la primera vuelta, con Alonso acechando la segunda
plaza de Button, Schumacher intentando recortar
puestos y el resto, salvo Fisichella, sin mayor
objetivo que el de aguantar en un circuito difícil
para los pilotos.
Llegó la segunda tanda de repostajes, en la que
de nuevo Alonso fue el que más tardó en entrar
en su 'box', y la carrera salió fortalecida en
emoción porque el español logró situarse en la
segunda posición, por delante de un Button que,
si bien volvió al podio, careció de la ambición
que ha de tener aquel que presume de ser uno de
los mejores.
Alonso, pese a contar con una desventaja de casi
diez segundos respecto a su compañero, 'voló'
en Sepang para apurar sus últimas opciones de
victoria, pero acabó por ceder a 'Fisico' un triunfo
que realmente se le escapó en la jornada de ayer
en un inexplicable error.
En un segundo plano quedaron Montoya, que concluyó
en la cuarta plaza, Felipe Massa, que fue
quinto y desafió la hegemonía en Ferrari de su
laureado compañero, y el propio Schumacher, que
no acaba de dar con la tecla que parecía tan cerca
en pretemporada y fue sexto en Malasia.
Tras lo visto hoy en Sepang, el Mundial se perfila
como un duelo entre Renault y las once escuderías
restantes que se encomendarán a la magia y la
experiencia de Schumacher y a los días buenos
de McLaren para no dejar escapar demasiado pronto
a Alonso en la clasificación. De momento, a Ferrari
apenas se le ha visto y McLaren aún no ha despertado,
mientras que Alonso y los suyos mantienen las
mismas virtudes que el año pasado le llevaron
al título: consistencia, fiabilidad y fuerza mental.
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