| Los reservas salvan el resultado ante Arabia (1-0) pero fracasan como futuros titulares
23/06/2006
Ociocrítico/Agencias
La selección española cumplió este viernes lo justo con su misión y se impuso a la de Arabia Saudí por un discreto 0-1, confirmando su clasificación para los octavos de final como primera del grupo H con tres victorias en otros tantos partidos. Después de lucirse en su entreno ante Ucrania (4-0) y sufrir y remontar frente a Túnez (3-1), los suplentes no dieron la talla como se esperaba en el tercer envite, en el que la 'roja' fue de más a menos y acabó cayendo en una apatía peligrosa y permitiendo crecerse a Arabia Saudí.
Ante un equipo que no debía haber sido rival, España desaprovechó una ocasión inmejorable para darse un baño de goles y fútbol y meterse una inyección de moral y euforia para el cruce de octavos, cayendo en el hastío con el paso de los minutos y casi desquiciada al final.
Desde el principio del choque el dominio absoluto correspondió a España, aunque lo pesado del campo, el calor y la cerrazón de los 'Hijos del Desierto' evitó que en los primeros compases llegara con peligro real a la portería de Zaid. Reyes y Joaquín se ocuparon de tratar de abrir el campo con éxito por las bandas, mientras Cesc, Iniesta y Albelda, éste último con más de un problema, controlaban el juego.
Con una selección rival sólo decidida a evitar el gol y salir en alguna contra y que dejó la batuta absoluta a España, sólo la profundidad en el último pase faltó para que llegara antes el primer gol, aunque Raúl, siempre luchador en el área, y Reyes y Joaquín los más incisivos, crearon el mayor peligro, sobre todo el del Puerto de Santa María, que tuvo la mejor ocasión en el 16.
A España, que contaba en sus filas con mayoría de jugadores que disputaban su primer partido en la cita de Alemania, y hasta seis que se entrenaban en un Mundial (toda la defensa, Iniesta y Reyes), le faltaba una pizca de velocidad, la que se encargaban de poner el bético y el del Arsenal, decididos a reivindicarse ante Aragonés, que tardaban en recibir su premio a la insistencia.
La necesaria profundidad del centro del campo llegó en el 28 cuando Iniesta y Cesc protagonizaron una gran jugada dentro del área, aunque, el centrocampista 'gunner' cedió el balón a Albelda, que remató y paró el portero, quien instantes después despejó a corner otro disparo de Joaquín.
España se vino arriba y dos ocasiones más de Raúl, primero una en la que fue frenado con un posible penalti y una vaselina que se fue fuera, dieron muestras de un dominio que sólo quedaba por reflejarse en el marcador hasta que Juanito (al que vemos en la foto en el momento de marcar) lo consiguió.
Reyes botó una falta que sufrido el mismo al borde de la banda izquierda y la colocó de forma magistral en la cabeza del central bético, que remató impecable el primer gol español en su estreno mundialista.
Poco cambió el panorama del partido tras el gol, con una Arabia decidida a no abrirse ni aún perdiendo y España mereciendo algún gol más si Raúl y Cesc y, sobre todo Reyes, tras una serie de regates de Joaquín, hubieran estado un poco más acertados en el remate final antes del descanso o con la presencia de otro delantero centro.
La segunda parte fue, en la que salieron Villa y Torres, fue para olvidar, pues España dio un mitin de conformismo, permitiendo incluso algunas ocasiones de los árabes, que su pésima puntería y Cañizares evitaron se transformasen en lo que hubiera sido el gol del empate. Así el partido se fue muriendo con gran aburrimiento y los reservas perdieron su ocasión ante un insatisfecho Luis.
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