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Francia
vuelve a una final mundialista ocho años después
(1-0)
05/07/2006
Ociocrítico/Agencias
Francia regresa a la final de un Mundial, ocho
años después, resistiendo el paso del tiempo en
sus jugadores más emblemáticos y mostrando ante
Portugal (0-1), que ha perdido cuatro de las cinco
semifinales que ha disputado en grandes campeonatos,
el oficio y orgullo de un equipo dispuesto a dar
una última lección.
La selección francesa terminó desgastando a
la de Portugal con ese juego rocoso, ordenado
y disciplinado que ya sufrieron España y Brasil.
No exhibe ese juego volátil y agil de hace ocho
años, sus piernas son más pesadas, pero desde
la humildad y el trabajo sacrificado está logrando
cotas inimaginables en la víspera del inicio del
Mundial. Los galos acumularon en la primera fase
el desastre de hace cuatro años y la coletilla
de ser incapaz de marcar en un Mundial desde que
se proclamase campeona en 1998.
Pero llegó España, hirió el orgullo galo y Francia
creció paulatinamente hasta empequeñecer a Brasil
y hacer valer su mayor categoría ante una emergente
Portugal, que como en 'su' Eurocopa vuelve a quedarse
a un paso de la gloria. Además fue Zidane,
el verdadero 'diez' del Mundial, el ejecutor de
la victoria tricolor, como ya hiciera en la final
de Saint Dennis. El ex madridista 'jubilado' se
mantiene en el Mundial y durante la primera media
hora, mientras le aguantó el aliento, guió los
pasos de la Francia de Domenech, muy superior
a una Portugal indefinida y sin argumentos ofensivos.
Zidane transformó la pena máxima que se tradujo
en la clasificación gala y que había provocado
Henry con una hábil maniobra dentro del
área delante de un ingenuo Carvalho. Zidane
colocó con esmero y delicadeza el esférico en
el punto de penalti y lo lanzó donde suele hacerlo
cuando es un penalti importante y a Ricardo
no le alcanzó con su felina estirada. El 'rey'
Zidane, que se perfila como 'estrella' de la competición
no tanto por su nivel de juego sino por el significado
de su retirada en una competición de este nivel,
está cerca del cetro mundial, del que sólo le
separa la 'bellísima' Italia.
Suma además treinta goles con la tricolor, el
cuarto en un Mundial y el segundo en éste. El
gol francés penalizó la candidez portuguesa y
transformó el partido en las directrices que más
desea Francia, a la que la posesión del balón
no le sirve en exceso. Entonces construyó su fortaleza
particular, con Henry y Vieira, y ya fue
imposible para Portugal, a la que faltaron elementos
en los momentos clave. Figo apenas existió
y tampoco el barcelonista Deco.
Sólo Cristiano Ronaldo tuvo arrestos para
intentarlo, pero todas sus jugadas fueron insignificantes.
Francia no dejó resquicio alguno y desesperó a
una Portugal incapaz de crear peligro ante la
meta de Barthez, salvo la que el propio meta francés
creaba por sí mismo, con problemas para atajar
los pocos lanzamientos lusos. Los galos cerraron
el choque, para el que ya no hacía falta la presencia
de Zidane, ni siquiera la de Henry, y la final
ante Italia, en un bonito duelo por conocer si
el 'rey' Zidane se despedirá con una corona más
o si Italia enviará el 'catenaccio' al olvido
y estrechará las diferencias con la pentacampeona.
FICHA TÉCNICA
--RESULTADO: PORTUGAL, 0 - FRANCIA, 1 (0-1, al
descanso).
--EQUIPOS.
PORTUGAL: Ricardo; Miguel (Paulo Ferreira, min.63),
Meira, Ricardo Carvalho, Nuno Valente; Costinha
(Helder Postiga, min.75), Maniche, Deco; Figo,
Pauleta (Simao, min.68) y Cristiano Ronaldo. Seleccionador:
Luiz Felipe Scolari.
FRANCIA: Barthez; Sagnol, Thuram, Gallas, Abidal;
Ribery (Govou, min.72), Makelele, Vieira, Zidane,
Malouda (Wiltord, min.69); y Henry (Saha, min.85).
Seleccionador: Raymond Domenech.
--GOLES. 0 - 1. Min, 33. Zidane, de penalti.
--ARBITRO: Jorge Larrionda (URU). Amonestó a Carvalho
(min.82) en Portugal y a Saha (min.87) en Francia.
--ESTADIO: Allianz Arena, 65.000 espectadores.
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