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Un
asombroso Sevilla da una lección al Barça ganando
la Supercopa de Europa
25/08/2006
Ociocrítico/Agencias
El Sevilla FC, campeón de la Copa de la UEFA de
fútbol, dio toda una lección de humildad al FC
Barcelona, ganador de la última 'Champions', al
conquistar este viernes en Mónaco una Supercopa
de Europa cien por cien española, imponiéndose
contra todos los pronósticos por 3-0.
Los sevillistas, que conquistaron su primera Supercopa
europea, privaron a los hombres que dirige el
holandés Frank Rijkaard de colocar en sus
vitrinas su 62º trofeo, que habría sido su tercera
Supercopa de Europa. Foto ampliada Los azulgranas
fueron sin duda víctimas de su propia indolencia,
confiados tras sus últimos triunfos: ganaron la
Supercopa de España al Espanyol (1-0, 3-0) y un
partido amistoso contra el Bayern Múnich, vigente
campeón alemán, por nada menos que 4-0.
El 'mágico' fútbol de los jugadores del Barça,
con los regates del astro brasileño Ronaldinho,
los pases del camerunés Samuel Eto'o y las piruetas
del argentino Lionel Messi, dejó huella
en el estadio Luis II del Principado pero no se
reflejó en el marcador. Foto ampliada Y los culés
se toparon con el realismo de los andaluces dirigidos
por el técnico Juande Ramos, que hicieron gala
de una gran determinación, mucha garra y una eficacia
a prueba de balas. "Estamos muy contentos de
ganar este trofeo. No hacemos comparaciones entre
la Copa de la UEFA que ganamos y ésta. Ganamos
la UEFA por 4-0 y ahora por 3-0 contra el Barcelona,
es algo que da confianza para seguir adelante",
decía el entrenador, contento por su "suerte
al tener un grupo de ganadores".
"¿Que si esta victoria nos hace candidatos a la
Liga española? No lo sé. Para una Supercopa de
Europa contra el Barcelona la motivación estaba
a tope, una liga es más larga... Pero jugamos
todos los partidos para ganar", añadió. Rijkaard,
que dejó en el banquillo al francés Liliam Thuram
y al italiano Gianluca Zambrotta, flamantes
fichajes, e hizo entrar el galo Ludovic Giuly
a última hora, advirtió la víspera del partido
que sus hombres sufrirían para ganar.
Pero, obviamente, era el único consciente de hasta
qué punto sería así. El holandés reconoció tras
el partido que el Sevilla merecía la victoria.
"Eso no quiere decir que nosotros no quisiéramos
ganar, queríamos. Pero, aun cuando controlábamos
el juego, nunca dimos la impresión de poder crear
peligro", explicó. La primera advertencia
llegaba a los 4 minutos de juego, con un cabezazo
del francés Julien Escudé, alarmante para
la portería de Víctor Valdés. El Sevilla se adelantó
gracias a Renato Dirnei, tras centrar a
Luis Fabiano, que se topó con el portero barcelonista,
y recuperar el balón para poner el 1-0 a los 7.
Luego un lanzamiento de córner despejado fue la
ocasión que aprovechó Frederic Kanouté para
lanzarse al ataque y abultar el marcador de un
cabezazo alto justo antes del descanso (45). A
punto de cumplirse el tiempo reglamentario (90)
en un partido que terminó con algunos incidentes
en las gradas ocupadas por los hinchas del Barcelona,
el italiano Enzo Maresca, de penal, sentenciaba
un resultado que dará mucho que pensar al Barça.
"Ha sido una mala noche pero no es un motivo
para olvidar todo lo que hemos hecho hasta ahora.
Hay que seguir trabajando", concluía Rijkaard
tras la derrota.
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