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Bettini
roba la cartera a los especialistas en el primer
sprint
27/08/2006
Ociocrítico/Agencias
El italiano Paolo Bettini (Quick Step) se convirtió
en el invitado sorpresa para apuntarse la victoria
en el primer sprint de esta Vuelta a España, en
la segunda etapa disputada entre Málaga y Córdoba
sobre un recorrido de 176 kilómetros. El 'Grillo',
corredor inteligente como pocos en el pelotón,
apareció cuando no se contaba apenas con él para
robar la cartera a los grandes especialistas y
no pudo tener mejor manera de empezar esta Vuelta
que ganando, algo a lo que está muy acostumbrado
el campeón olímpico en Atenas'04.
Cuando se esperaba a los Alessandro Petacchi
(Milram), Thor Hushovd (Credit Agricole),
segundo tras Bettini pero que al menos
tuvo el premio de vestirse con el jersey de líder
de la ronda, como ya hizo con el amarillo en el
principio del Tour de Francia, Robbie McEwen
(Davitamon-Lotto) o Erik Zabel (Milram),
Bettini hizo valer su frescura de piernas en estas
primeras pedaladas para dar la campanada.
Y es que antes de la salida en Málaga está jornada
estaba ya sentenciada para resolverse al sprint
en sus últimos metros, a pesar de que los intentos
por evitarlo fueron numerosos a lo largo de sus
176 kilómetros.
Rubén García (Relax), cuando apenas se
llevaban dos kilómetros, tuvo el honor de protagonizar
el primer intento de fuga de esta edición de la
Vuelta, quedó simplemente en eso ya que rápidamente
el pelotón le dio caza.
De todas maneras estaba claro que el Relax quería
dar guerra, al fin y al cabo sin hombre fuerte
para la general ese es su cometido aquí, y a García
le siguió Mario de Sarraga, cuya tentativa si
que fructificó con el beneplácito de la serpiente
multicolor.
De Sarraga, el protagonista en solitario
De Sarraga fue así en el gran protagonista
de esta primera etapa, rodando en solitario durante
unos 140 kilómetros, aunque siendo consciente
también de que su valiente aventura estaba abocada
al fracaso.
Fue un juguete en manos de un pelotón que le dejó
hacer, pero sin perder el control de la situación
nunca. Cuando su ventaja superó los trece minutos
el Davitamon-Lotto y el Milram, dos de los grandes
interesados en llegar todos juntos, puso a trabajar
su maquinaria y las distancias comenzaron a recortarse
de manera fulminante.
A poco más de 30 kilómetros para la meta llegaba
el final para él, cuando Benoit Joachim
(Discovery Channel) y Thierry Marichal
(Cofidis) le daban caza, como avanzadilla del
grupo, y ponían fin a su fuga.
Incluso De Sarraga vio como sus dos nuevos compañeros
tiraban sin él en busca del sueño imposible de
llegar en solitario a las calles de Córdoba. No
lo iba a consentir el pelotón, que a catorce kilómetros
imponía su orden.
El Milram, pensando en probar a un Petacchi con
sus dudas tras la fractura de rótula que le ha
tenido k.o. desde mayo, asumió la responsabilidad
en ese kilómetros finales. De todas maneras, el
'rey de las volattas' entraba muy mal situado
en el último kilómetro confirmando ya antes de
tiempo que esta batalla le llegaba muy pronto.
Fueron momentos de tensión y nervios en el grupo.
El líder, Carlos Sastre (CSC) pinchaba,
aunque ya dentro de los tres últimos kilómetros,
por lo que no tenía la amenaza de dejarse tiempo.
Bettini arrancó por el centro y tuvo fuerzas en
sus piernas para resistir el golpe final de un
Hushovd que con el maillot de líder por las bonificaciones
al menos no se iba de vacío.
Este lunes tendrá lugar la tercera etapa, la más
larga de esta Vuelta a España con un recorrido
de 219 kilómetros entre Córdoba y Almendralejo
y que será una nueva oportunidad para los sprinters.
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