Deloitte,
la consultora más afectada por el incendio de
la Torre Windsor de Madrid, respira tranquila
y hasta ha organizado una fiesta. No es que se
haya alegrado de que las llamas asolasen todos
sus despachos, no.
La empresa tenía ocupados nada menos que veinte
plantas de oficinas en dicha torre y era la principal
'inquilina' de los Reyzábal, propietarios
de la misma. Lo que pasa es que dos de sus empleados
lograron entrar en el edificio durante el incendio
y 'rescatar' una 'caja negra' con "importante
documentación", imprescindible e insustituible,
según informa el semanario de información confidencial
+Mas.
En dicha caja estaban todos los archivos de la
semana, con las grabaciones de la actividad de
la compañía. Y aunque se gurdaba en la planta
más 'blindada' del edificio, la tercera, cuesta
trabajo pensar cómo es posible que una auditora
tan importante como ésta, cuyos clientes son también
de la 'primera línea' de la economía española,
no tenía un sistema de seguridad alternativo,
a base de copias de dichos documentos y grabaciones
y que estuvieran custodiados a buen recaudo en
otro lugar.
El caso es que Deloitte organizó una fiesta para
celebrar que estos documentos se habían salvado
y para ello congregó nada menos a que 1.500 personas
en el Palacio de Congresos de IFEMA, en Madrid.
Y los nombres de estos dos empleados 'salvadores'
de la susodicha 'caja negra' figuran desde entonces
en el 'libro de oro' de la empresa.
|