Los
inminentes nombramientos de Karen Hughes
como subsecretaria de Estado de los Estados Unidos,
a las órdenes de Condoleezza Rice, y de
la egipcia Dina Powell como secretaria
de Estado adjunta para Asuntos Educativos y Culturales
no son más que el próximo paso que el presidente
George Bush tiene previsto dar como comienzo
de una nueva 'ostpolitik' al estilo de la que
el canciller Willy Brandt inició en la
República Federal de Alemania, allá por los años
setenta.
Entonces, Brandt, emprendió una política de 'apertura'
y acercamiento a la República Democrática y, por
extensión, a toda la Europa comunista de otro
lado del muro. Hoy, Bush pretende dar a conocer
al mundo 'su' verdad: la de "la bondad, la
compasión y la generosidad del pueblo estadounidense,
o del respeto que siente por aquellos que pertenecen
a otras religiones o culturas".
La secretaria de Estado de los Estados Unidos,
Condoleezza Rice, ha reconocido que el
presidente George Bush se ha propuesto
llevar adelante "una mejor diplomacia mundial"
y, para ello, tiene intención de nombrar en breve
a Karen Hughes como subsecretaria de Estado
en su Departamento. Su misión será realizar un
amplio examen y reestructuración de las iniciativas
de diplomacia pública de Estados Unidos, algo
imprescindible, según Rice, para afrontar los
"nuevos retos" de la guerra contra el terrorismo.
"Estamos del lado bueno de la línea divisoria
de la libertad, y tenemos una obligación de ayudar
a aquellos lo bastante desafortunados como para
haber nacido del lado malo de esa línea",
ha dicho Rice, quien considera que "en el mundo
de hoy demasiado pocos saben la verdad acerca
de la bondad, la compasión y la generosidad del
pueblo estadounidense, o del respeto que siente
por aquellos que pertenecen a otras religiones
o culturas. Debemos hacer mucho más para enfrentar
la propaganda de odio, disipar mitos peligrosos
y sacar a relucir la verdad".
La persona idónea
Para oponerse a esos mitos, dijo, la Administración
Bush trabajará para aumentar los intercambios
con el mundo a través de instituciones educativas,
el sector privado y las organizaciones no gubernamentales,
y alentará a los ciudadanos a que aprendan idiomas
extranjeros, comprendan las diferentes culturas
y les den a otros la bienvenida en sus hogares.
"Nuestra acción recíproca con el resto del
mundo no debe ser un monólogo. Debe ser una conversación",
añade Condoleezza Rice, y para ello Karen Hughes
es la persona idónea para "alimentar el diálogo
de Norteamérica con el mundo y adelantar los valores
universales". La nueva subsecretaria de Estado
tiene experiencia al haber trabajado con las mujeres
de Afganistán y haber recaudado fondos para construir
una escuela en el norte de ese país.
"Hughes cree firmemente que debemos movilizar
a los jóvenes de todo el mundo para quebrar la
desconfianza de los pasados agravios y fomentar
un nuevo espíritu de tolerancia y respeto mutuo",
ha declarado Rice, quien subraya que muchos lideres
mundiales se han educado en instituciones de Estados
Unidos y considera que "nuestra apertura al
mundo es uno de nuestros activos más fuertes".
Por su parte, Hughes cree que los estadounidenses
"tienen mucho que aprender acerca de ser mejores
ciudadanos del mundo" y tienen, igualmente,
"una enorme oportunidad de cambiar las cosas"
mediante la diplomacia pública. "Considero
que la diplomacia pública norteamericana es una
asociación para el progreso, una oportunidad de
trabajar con otras naciones y pueblos para reemplazar
la opresión con la oportunidad, la tiranía con
la tolerancia y, finalmente, superar el odio con
la esperanza". En su opinión, la diplomacia
pública norteamericana debe concentrarse tanto
en escuchar y comprender, como en hablar, dijo,
al recordar el proverbio afgano que dice que "hacen
falta dos manos para aplaudir".
Un egipcia, secretaria de Estado adjunta
Asimismo, Rice ha anunciado también que Bush nombrará
a Dina Powell secretaria de Estado adjunta
para Asuntos Educativos y Culturales. Powell,
nativa de Egipto, es inmigrante de habla árabe
y ha trabajado como portavoz de las políticas
del presidente en el Medio Oriente y en todo el
mundo.
La 'ostpolitik' de Willy Brandt
La 'ostpolitik', o "Política del Este",
fue el esfuerzo del canciller alemán Willy
Brandt, para normalizar las relaciones de
la República federal de Alemania (RFA) con la
república Democrática de Alemania (RDA) y, por
extensión, con toda la Europa comunista, entonces
(1969) bajo el control y dominio de lo que era
la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas
(URSS), hoy disgregada en diversos países, con
Rusia a la cabeza.
Los elementos claves fue de esta política fueron
el abandono de la denominada Doctrina Hallstein
(ministro de Asuntos Exteriores entre 1955 y 1966,
que sostenía que la RFA era la única representante
del pueblo alemán y, por consiguiente, nunca establecería
relaciones diplomáticas con ningún país que reconociera
diplomáticamente a la RDA, a excepción de la URSS)
y el reconocimiento de las pérdidas territoriales
de Alemania tras la segunda guerra mundial, lo
que significaba la aceptación de la línea Oder-Neisse
como frontera entre la RDA y Polonia.
Acuerdos y tratados
La 'ostpolitik' se concretó en varios acuerdos
y tratados:
- Tratado de Moscú entre la RFA y la URSS (1970):
renuncia al uso de la fuerza e inviolabilidad
de las fronteras existentes.
- Tratado de Varsovia entre la RFA y Polonia
(1970): aceptación por parte de la línea Oder-Neisse
como frontera entre la RDA y Polonia. Durante
esta visita en un acto simbólico, Brandt se arrodilló
ante el monumento en memoria a las víctimas del
ghetto judío de Varsovia bajo la ocupación nazi.
- Acuerdo cuatripartito sobre Berlín (1971):
confirmación de la autoridad de las cuatro potencias
ocupantes sobre Berlín y flexibilización de las
comunicaciones entre las dos partes de la ciudad.
- Tratado fundamental entre la RFA y la RDA
(1972): reconocimiento mutuo de los dos estados
alemanes, mejora de las relaciones económicas
y las comunicaciones.
- Admisión en la ONU de la RFA y la RDA (1973):
la comunidad internacional asume la división de
Alemania.
- Tratado entre la RFA y Checoslovaquia (1973):
abrogación del Pacto de Munich en 1938 y mejora
de las relaciones bilaterales.
Todos estos acuerdos se vieron ratificados con
la firma del Acta final de la Conferencia de Helsinki
en 1975.
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