Los informes del periódico alternativo
La guerra de la TDT: las presiones de Planeta

La guerra de la Televisión Digital Terrestre (TDT) está alcanzando su punto más álgido según se acerca al perigeo, es decir, al momento de su discusión en el Pleno del Congreso. Según hemos sabido de fuentes de la máxima solvencia, el editor de Planeta, José Manuel Lara, uno de los dueños de Antena3TV y Onda Cero ha echado toda la carne en el asador para conseguir que PP, Convergencia i Unió y Esquerra Republicana de Catalunya presentaran una enmienda a la totalidad del proyecto de ley gubernamental para tirar abajo el actual proyecto.

El pasado lunes, en la Mesa del Congreso de los Diputados se vivió un momento de gran tensión. El PP pidió una ampliación del plazo para la presentación de enmiendas al proyecto de ley de TDT. Los populares esperaban contar con el apoyo del representante de CiU, Jordi Vilajoana, vicepresidente segundo de la Mesa, y también in extremis con el apoyo de Joan Puig, el representante de ERC.

Las razones de esta 'esperanza' del PP hay que buscarlas en las llamadas telefónicas que, según fuentes de toda solvencia, libró José Manuel Lara al convergente Jordi Vilajoana y en las conversaciones que éste mantuvo con representantes de la Esquerra Republicana. Sin embargo, el PP se quedó sólo en su propuesta y la ampliación del plazo para presentar enmiendas quedó derrotada.

¿Qué había ocurrido? Según las ya citadas fuentes, la causa primera de la derrota de las posiciones del PP respecto a la TDT hay que buscarlas, inicialmente, en un movimiento político efectuado por el líder de CiU, Artur Mas, en Barcelona. Después de que hace unas fechas PP y CiU sumaran sus votos para tirar abajo los planes del Gobierno para discutir el proyecto de ley por el trámite de urgencia, en Barcelona se produjo un auténtico terremoto político entre los socios de CiU: el partido de Mas, Convergencia Democrática, por un lado, y el partido de Durán i Lleida, Unió Democrática, por otro.

Nos cuentan que hubo palabras muy gruesas y Artur Mas optó por reordenar las 'titularidades'. Hasta ese momento, la responsabilidad sobre la TDT había recaído directamente en Josep Antoni Durán i Lleida y en su fiel escudero Josep Lluís Sánchez-Llibre. A partir de ese momento deberían recaer en el convergente Jordi Vilajoana, una persona, según se dice, equidistante del Grupo Planeta. No hay que olvidar, aunque no tenga nada que ver, que Daniel Sánchez-Llibre, hermano del diputado de Unió, es presidente del RCD Español, y que precisamente Lara es el principal accionista del club de fútbol. Por otra parte, Vilajoana ya fue director general de la Corporación Catalana de Radiotelevisión, lo que le convierte en un gran conocedor del medio.

Ante la reunión de la Mesa del pasado lunes, Vilajoana sondeó las posibilidades de que ERC se sumara, por un lado, a la petición del PP de ampliar el plazo de enmiendas, y, por otro, que en cualquier caso CiU y ERC pudieran presentar incluso una enmienda a la totalidad del proyecto gubernamental. El sondeo, por lo que se ve, dio resultados negativos y ambos grupos acabaron presentando enmiendas parciales al texto del Gobierno.


División en el PSOE

Pero tampoco en el Partido Socialista hay unanimidad en este tema. Según observadores cualificados, PSOE y PSC mantienen fuertes discrepancias sobre cómo resolver las nuevas licencias de televisión.

Al parecer, los socialistas -dejando aparte al Grupo PRISA- apuestan por conceder 'algo' al conde de Godó, editor de La Vanguardia, y al Grupo Zeta. Parece que se baraja algo conjunto, pero aquí es donde surge el problema: ¿cuánto espacio de control a cada uno? Pues bien, el PSOE apuesta por el Grupo Zeta, editor, entre muchísimas otras cosas, de El Periódico de Catalunya, pero el PSC apuesta por el editor de La Vanguardia.

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