A
fecha de hoy, y aún cuando permanece en secreto
una parte del sumario sobre el 11-M que instruye
el juez Juan del Olmo, no se sabe a ciencia
cierta ni cuánta dinamita, ni cuándo fue robada,
ni siquiera si lo fue en la ya famosa mina Conchita.
Así nos lo han señalado medios conectados con
el Ministerio del Interior. Es una prueba más
de que la investigación no ha avanzado lo suficiente,
ni mucho menos en despejar la llamada 'trama asturiana'
y en por qué se produjo la cadena de errores ya
conocida en la Guardia Civil y en la Policía Nacional
de Asturias.
Primero, la dinamita, según estos medios, fue
robada pocos meses antes de su utilización el
11 de marzo de 2004, y muy poco tiempo antes de
que los terroristas montaran las mochilas, el
28 de enero, en la casa de Morata de Tajuña. ¿Por
qué? Según los citados medios, porque la dinamita
goma 2 marca ECO tiene un periodo muy corto de
caducidad y, en cualquier caso, necesita de unas
condiciones muy especiales para su conservación.
No es como la dinamita marca Titadyne, normalmente
utilizada por ETA, cuyo periodo de caducidad es
mucho mayor y necesita menos condiciones.
Así, de esta forma se desmonta -según estos medios-
la tesis de que el ex minero José Emilio Suárez
Trashorras se fue llevando poco a poco los
aproximadamente 200 kilos de dinamita que habría
vendido a los 'moritos' que cometieron la masacre.
Segundo, porque la mina Conchita, que es de caolín,
no necesita tanta dinamita, ya que sus voladuras
han sido históricamente mínimas. Luego, era imposible
que se hiciera desaparecer tal cantidad de esa
mina sin que se hubiera notado. Y, además, si
hubiera sido a lo largo de mucho tiempo la dinamita
habría quedado inservible.
Tercero, porque nadie ha querido investigar en
Asturias, y salvo hacer rodar la cabeza del teniente
coronel Rodríguez Bolinaga, todos los demás
guardias civiles y policías implicados han quedado
en sus puestos o han sido ascendidos por el Gobierno
socialista. Incluso, el inspector jefe de Estupefacientes
de Avilés, Manuel García Rodríguez, aquél
de quien era confidente Suárez Trashorras y quien
rompió a llorar en la Comisión de Investigación
del 11-M, se le han ofrecido varios homenajes
de 'desagravio' en Asturias. ¿Por qué?
Como se ve, las incógnitas sobre puntos concretos
del 11-M son aún muchas, demasiadas, lo que viene
a significar que no es posible proceder al cierre
de la investigación, ni siquiera la parlamentaria.
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