Parece
poco probable que los conductores lleguen a pensar
en ningún momento "la he cagado" (sic),
según el literario lenguaje del Pere Navarro,
director general de Tráfico, porque la Agrupación
de Tráfico de la Guardia Civil se la tiene ya
completamente jurada después de que el 'inteligente
director-digital' dijera que diez radares bien
colocados eran mucho mejor que toda la Agrupación
de Tráfico junta.
Pues bien, los guardias civiles de carretera se
han pasado la consigna de huelga de brazos caídos,
con lo que se van a resentir las arcas del Estado.
Muchas infracciones van a quedar sin sancionar
y, por si acaso al 'genial' Pere Navarro se le
ocurre amenazar, tienen preparado un as en la
manga que le va a desbaratar todo el servicio:
los guardias empezarán a acogerse a la baja psicológica.
Así están las cosas en la Benemérita.
|