El Observatorio Europeo del Racismo y la
Xenofobia ha advertido de que la recopilación
de datos sobre violencia racista en el bloque
comunitario es "inexistente o ineficaz"
y que debe ser mejorada. No obstante, ha aventurado
que se ha registrado un incremento en el número
de ataques racistas en la mayor parte de los Estados
miembros, en un informe que recoge datos de los
15 antiguos Estados miembros sobre el problema
y las respuestas de este fenómeno durante el periodo
2001-2004, y que se ha elaborado con la información
suministrada por la Red Europea de Información
sobre el Racismo y la Xenofobia. Concretamente,
en el capítulo dedicado a España ha destacado
que la sociedad se ha vuelto más intolerante con
los inmigrantes y asocia la inmigración con la
delincuencia y el terrorismo.
El Observatorio, una agencia de la UE con sede
en Viena, ha alertado de que sólo seis países
de la UE (Dinamarca, Finlandia, Francia, Gran
Bretaña, Irlanda y Suecia) poseen "un sistema
exhaustivo que revela adecuadamente el alcance
y naturaleza de la violencia racista en sus sociedades".
En la mayoría de los países de la UE, los ataques
contra minorías étnicas o religiosas no constan
en los registros policiales como "ofensas racialmente
motivadas", y, como consecuencia, no se ven
reflejados en las estadísticas criminológicas
oficiales. Es más, otros tres (Grecia, Italia
y Portugal) carecen de datos oficiales "a disposición
del público" sobre el asunto.
El Observatorio ha considerado que tal falta de
información puede llevar a obtener una fotografía
distorsionada de la realidad al comparar los Estados
miembros de manera individual, y a "poner en
serio peligro" los esfuerzos para responder
al racismo violento, pues la recopilación es un
paso clave en este sentido. Además, las diferencias
dificultan el establecimiento de una respuesta
global europea para acabar con estos actos de
violencia, indica el informe, publicado la pasada
semana por el Observatorio, titulado "Violencia
racista en 15 estados miembros de la UE".
Así, el órgano ha llamado la atención sobre que
la comparación entre los datos de diversos países
puede conducir a una malinterpretación, pues la
eficacia de los sistemas oficiales de recolección
datos -en caso de que existan- difiere mucho de
un caso a otro. El Observatorio considera que
Reino Unido debe ser tomado como un buen ejemplo
de eficacia en cuanto a la recopilación de datos
y en respuestas al racismo, que dependen de las
leyes nacionales, del entrenamiento de los funcionarios
de los organismos de justicia en materia de violencia
racista y en la existencia y accesibilidad de
los datos al respecto.
Los países con los mejores sistemas de recopilación
de datos y legislación bien aplicada ofrecerán
una información más completa, pero figurarán como
los que tienen una peor situación en la materia.
Por ello el Observatorio afirma que le ha resultado
difícil descifrar si la violencia racista aumenta
o disminuye dentro de la UE.
La directora del Observatorio, Beate Winckler,
ha señalado que la UE necesita conocer la dimensión
del problema del racismo y la xenofobia para saber
cómo afrontarlo. De otro modo, no podrían ser
protegidos de una manera eficaz los más básicos
derechos fundamentales referidos a la dignidad
humana y la integridad de la persona, ya que el
no hacer constar estos incidentes significa que
se está subestimando el problema y que las víctimas
permanecen invisibles. "Las autoridades deberían
alentar a las víctimas de la violencia racista
a denunciar incidentes y a adoptar legislaciones
eficaces que aseguren que los delitos serán castigados
en manera proporcional y disuasiva", ha analizado
Wincker, quien opina que no tomar estas medidas
en el marco de la UE "enviará un mensaje equivocado
a los culpables de que hay lugares donde pueden
refugiarse".
Aumento del racismo en España
En el capítulo dedicado a España, el Observatorio
lamenta la ausencia de datos públicos oficiales
sobre violencia racista en España, lo que se explica
porque "el Código Penal español no identifica
específicamente la violencia racista como un delito
independiente", sino únicamente como agravante.
Los únicos datos públicos oficiales que la Guardia
Civil suministró al organismo para la elaboración
del informe se refieren a 61 ataques racistas
en el 2000 (33 de violencia física, 12 de daños
a la propiedad y 16 de insultos y amenazas) y
66 en el 2001 (37 de violencia física, 14 de daños
a la propiedad y 15 de insultos y amenazas). Por
su parte, la organización no gubernamental SOS
Racismo informó de 53 ataques en el 2001, 75 en
el 2002 y 55 en el 2003.
Según el Observatorio, la sociedad española se
está volviendo cada vez menos tolerante hacia
los inmigrantes. Concretamente, el informe señala
que hay pruebas de un incremento del número de
ataques racistas organizados por la extrema derecha,
la mayor parte de los cuales ocurren en grandes
ciudades como Madrid, Barcelona y Valencia. "La
inmigración, y en particular la inmigración ilegal,
está siendo asociada en el imaginario popular
con la delincuencia y el terrorismo. Esta imagen
ha sido confirmada por los atentados con trenes
bomba de marzo de 2004 en Madrid que mataron a
200 personas, y que al parecer fueron organizados
por un grupo de norteafricanos", señala el
estudio del Observatorio. Asimismo, critica que
"algunos políticos y altos responsables de
la policía", sin citar a ninguno, refuerzan
esta "imagen negativa" de los extranjeros
al establecer también asociaciones entre inmigración
ilegal y delincuencia.
Informe "Violencia racista en 15 estados miembros
de la UE":
http://eumc.eu.int/eumc/material/pub/comparativestudy/CS-RV-main.pdf
Observatorio Europeo del Racismo y la Xenofobia:
http://www.eumc.eu.int/eumc/index.php
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