Los informes del periódico alternativo
11-M: El sumario cuenta cómo caen los 'moritos' (3)

El 17 de marzo de 2004, seis días después de los atentados del 11-M, un testigo protegido declaraba que el mismo día de los atentados observó como en la estación de El Pozo un hombre manipulaba un aparato similar a un teléfono o a un radiotransmisor instantes antes de las explosiones y luego subía a un BMW azul próximo a la estación. El testigo reconoció la fotografía de Abderrahim Zbakh, nacido en 1971. La pista islamista se configuraba como la única.

El juez Juan del Olmo ordenaba que el testigo quedara 'protegido', porque a través de su testimonio, y con los de otro testigo protegido que surgió durante la investigación, la Policía pudo localizar el vehículo Mercedes verde oscuro 2748-CGT a nombre de Mohamed El Bakkali (Tánger, Marruecos) clave en el sumario. Con esas declaraciones y con las pistas que se van siguiendo a través de las llamadas realizadas por los teléfonos móviles de los detenidos en primer lugar, se pueden ir desentrañando la red.

En este Tomo 8 del sumario se da cuenta cómo se va deteniendo paulatinamente a Mohamed Haddad y Adelmajid El Farssioui (a los que vieron subir una maleta Trolley en el aludido Mercedes el 12 de marzo); a Mohamed Chaoui (Tánger, Marruecos); a Jamal Zougan (Tánger, Marruecos); a Vinay Kohli (India) y a Suresh Kumar (India), etcétera.

En el Tomo 8 se adjunta la contabilidad y un libro diario de Kohli y Kumar -los indios que vendieron los móviles a los terroristas-, así como fichas policiales de los detenidos, los informes de la Policía Científica sobre los análisis a los detenidos buscando rastros de explosivo en su cuerpo y ropas. También se incluyen los partes facultativos de los asistidos en centros hospitalarios.


La Pieza Separada: ¿Qué tienen que ver los Servicios Secretos USA?

La Pieza Separada del Tomo 8 tiene, probablemente, mucho más interés, porque en la misma se recogen las declaraciones de los detenidos, siguiendo, lógicamente, un orden cronológico. Aquí es donde ya se ve que sólo hay una pista a seguir: el radicalismo integristas islámico. Todos los que van desfilando a lo largo de este Tomo serían ingresados en prisión acusados de colaboración con banda terrorista islamista.

Se inicia la Pieza con la declaración de Antonio Iván Reis Palicio, que trabajó con Antonio Toro, cuñado del ex minero José Emilio Suárez Trashorras, y que fue una de las personas que llevaron mochilas con explosivos -en este caso, el 14 de enero de 2004- a 'un moro' en Madrid por encargo de Suárez Trashorras. Reis lo hizo para pagar una deuda de hachís de 700 euros y, según declara, no sabía qué había en el interior de la bolsa. El 'moro' receptor de la dinamita Goma 2 ECO era Jamal Ahmidan "El Chino", uno de los artífices de la masacre de Madrid.

La trama de los 'moritos' propiamente dicha se inicia con la puesta a disposición judicial de Nasreddine Bousbaa (Argelia, 1961). En la Mezquita de la M-30 (en Madrid, un lugar a través del cual muchos de los encausados se conocieron o mantuvieron contactos) Jamal Ahmidan se dirigió a él, tres o cuatro meses antes de los atentados, para tratar un tema de falsificación de tres pasaportes españoles, a lo que Nasreddine accedió. Éste había sido ya detenido en tres ocasiones anteriores: una por falsificación de pasaportes y dos por tráfico de drogas.

Es interesante la declaración de otro imputado, Abderrahman Hammadi Afandi (Marruecos, 1972), sobre todo por la pregunta que, a bocajarro, le formula el juez Del Olmo en un momento del interrogatorio y sin que, aparentemente, viniera a cuento. El juez le pregunta: "¿Qué relación tiene usted con los Servicios Secretos Americanos?". Hammadi manifestó que ninguna. Pero, ¿por qué le formuló el juez esa pregunta? Es una de las incógnitas del sumario.

Otro imputado, Gabriel Salim Aoun (Mozambique, 1960), ya estuvo en prisión en España con el nombre de Gaby Ed Semaan: procedente de Siria, traía en 1988 un kilo de heroína cuando fue detenido. Salim, como casi todos los integrantes de la trama, es traficante de drogas (en este caso, hachís) y conoció a Jamal Ahmidan a través de otro encausado, Abdelilah El Faoual El Akil, y en una carnicería cerca de la M-30 madrileña: se demuestra así la importancia de este centro religioso musulmán. Salim conocía también a Mustapha Admidan (hermano de Jamal), pero por asuntos de droga. Es decir, que una de las conclusiones que se obtienen es que los asesinos del 11-M se financiaban a través del tráfico de hachís.

Como traficante de droga era Mahmoud Slimane Aouin (Libano, 1960), quien en 1988 utilizaba el nombre de Gaby Eid Semana. Slimane declara que no se llevaba bien con Jamal Ahmidan, porque éste es wahabista y él es chiíta.


Comienza a caer la trama de Valencia

Las investigaciones policiales llevan a la desarticulación de la conocida como trama de Valencia. Así, es detenido Abdelkrim Beghadali (Argel, 1963), quien conoció hacia 1996 a "Yasin", un alias del argelino Allekema Lamari, cuando era imán en una mezquita de Valencia. Con Lamari ya entramos en palabras mayores, porque era uno de los principales instigadores del 11-M y uno de los suicidas del piso de la calle Martín Gaite en Leganés (Madrid).

Quien también conoció a Lamari y a otro imputado, Safwan Sabagh, fue Abdelkrim Beghadali (Argelia, 1963), casado con la vallisoletana Olga Martínez Ortega y que ejercía como imán de una mezquita de Valencia.

Mucha importancia adquiere la declaración de Safwan Sabagh (Siria, 1963), quien conocía a muchos de los encausados en este Sumario. Conocía, junto a Lamari, a Hocine Kedache "Housein" desde 1997. En sus declaraciones sale a relucir por primera vez el abogado valenciano Vicente Ibor, defensor de Lamari y otros en esos momentos.

Safwan Sabagh es el dueño del asador de pollos, que regenta su mujer, Ilham Kourdi. En ese asador conoció a Serhane Ben Abdelmajid Fakhet, alias "El Tunecino" -uno de los grandes ideólogos del atentado-, porque dice que compró tres pollos a finales de 2003: "El Tunecino" es uno de los autores del atentado del 11-M y uno de los siete terroristas que se suicidaron en Leganés, acompañado de Lamari.

Sabagh también conocía a diversos encausados en la "Operación Dátil", llevada a cabo por el titular del Juzgado Central de Instrucción número 5, Baltasar Garzón, y que actualmente se está desarrollando su vista oral, y fue quien facilitó el nombre del abogado Vicente Ibor para la defensa de algunos islamistas.

Las huellas dactilares de Sabagh aparecen en el libro "Creencia de fe", de Ibn Taimiyya, encontrado en las ruinas del piso de la calle Carmen Martín Gaite, 40, 1º 2º de Leganés, donde se suicidaron los asesinos del 11-M. Reconoce Sabagh que el libro se lo prestó a Lamari en 1998, cuando éste estaba en la prisión de Alcalá-Meco. Reconoce también que el 8 de marzo de 2004 -tres días antes de los atentados- le telefoneó Lamari desde Madrid para despedirse y pedirle que "los hermanos rezaran por él".

También confesó Sabagh que ya el mismo día 11 de marzo pensó que Lamari podía haber tenido algo que ver con los atentados y que el 27 de marzo le llamó Lamari para preguntarle porqué le había detenido la policía -a Sabagh, porque ya se investigaba claramente en esa dirección-. Sabagh le dijo que por su relación con él y Lamari le respondió que "no le cogerían vivo y que ya se verían en el cielo. Que igualmente el manifestante le preguntó si tenía algo que ver con los atentados del 11 de marzo, a lo que se calló, no le respondió, interpretando el dicente que sí tenía algo que ver".

En esa misma declaración judicial se produce el siguiente diálogo: "Preguntado sobre qué papel piensa que ha jugado Allekema en los atentados del 11 de marzo, manifiesta que, en su opinión, ha sido el Emir, el ideólogo a nivel religioso".

Sabagh también revela que Lamari quería traerse a un par de bosnios a España y dice conocer a Driss El Atellah, detenido en Bélgica por terrorismo. También conoce a Saad Houssaini, detenido en Marruecos por su implicación en el atentado de Casablanca. Revela también Sabagh que en 1984 estuvo en su país, Siria, para casarse, pero que no había vuelto porque en 1989 le condenaron a muerte porque le acusaron de tener relación con la gente de los "hermanos musulmanes", pero "no tenía relación ellos".

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