El 23 de marzo, la Comisaría General de Información
sabía ya por el ex minero Suárez Trashorras
que los hermanos Mohamed y Rachid Oulad
Akcha eran dos de los 'moritos' que habían
subido a por dinamita a Asturias y que uno de
ellos había sido reconocido por un testigo protegido
como uno de los que subieron a los trenes de Alcalá
con mochilas. De la investigación de sus teléfonos
móviles, la Policía pudo establecer nuevos contactos
con otros radicales islamistas, pudiéndose llegar
a la red de Al Qaeda en Europa.
Tres tarjetas SIM de móviles de las utilizadas
por los terroristas para hacer explotar las bombas
se encontraron en sendas casas registradas. Y
se pudo saber por el tráfico de llamadas que la
mayor parte de los explosivos llegaron entre el
28 y 29 de febrero, ya que los dueños de las tarjetas
viajaron a Asturias en esas fechas: dos de los
que viajaron fueron Jamal Ahmidan y Mohamed
Oulad Akcha, junto a Rafa Zouhier, el traficante
de drogas y confidente de la Guardia Civil que,
a través de sus primeras declaraciones, se destapó
como un gran embustero, además de un gran delincuente.
A través de esa línea de investigación se supo
que Hassan Oulad, un hermano de Mohamed,
utilizaba una de esas tarjetas, quedando evidenciada
su relación en los hechos. Tres de los hermanos
Oulad, Hassan, Mohamed y Rachid, se hallaban en
paradero desconocido cuando la Policía comenzó
a seguir su pista, pero ya era evidente su implicación
en los atentados.
En un informe de la Comisaría General de Información
recogido en este tomo 11, y en referencia a la
"Jihad" (guerra santa), la Policía informa al
juez a finales de marzo que en la reunión en la
casa de Faisal Allouch en Villaverde (ver
boletín de ayer y anteriores) se hallaba también
Amaer El Azizi, alias "Amer el de Casablanca",
en ese momento en búsqueda y captura internacional
por su implicación y procesamiento en el sumario
35/01. El Azizi era considerado como un alto operativo
de Al Qaeda en Europa, estaba muy relacionado
con todo el grupo de Mustapha El Maymouni,
Dris Chebly y Jamal Zoughan e íntimamente
relacionado -como captador de mujahidines- con
Abu Dahdah, líder de la célula desarticulada
en España en noviembre de 2001 por el juez Garzón,
justo después del atentado contra las Torres Gemelas
de Nueva York.
En esas fechas (finales de marzo de 2004, días
antes de los suicidios de Leganés) la Policía
sabía también que uno de los que fue reconocido
como autores de los atentados, Mohamed Hadad,
fue detenido en Marruecos, a donde había huido
tras la masacre.
Rafa Zouhier: traficante, soplón... y
siniestro
Mayor importancia tiene toda la información que
se adjunta en este tomo 11 sobre Rafa Zouhier
(Casablanca, 1979), a quien la Policía le toma
declaración el 20 de marzo, un día después de
ser detenido por la Guardia Civil. Zouhier trabajaba
como profesor en el gimnasio Esus, de Majadahonda,
y ejercía portero en varias discotecas. Se vio
obligado a reconocer que conocía a Jamal y a Rachid,
pero comenzó mintiendo, porque afirmó que no veía
a Jamal desde hacía cinco meses cuando se sabía,
por el tráfico de llamadas de su móvil y por declaraciones
de testigos e imputados, que había estado en Asturias
con Jamal y otros 'moritos' a finales de febrero
de 2004, unos días antes de los atentados.
La calaña del personaje volvió a ponerse de manifiesto
el día 22, cuando volvió a mentir, ya que, aunque
reconoce que se produjo una reunión en el McDonnald's
de Carabanchel, en Madrid, con Suárez Trashorras,
Jamal, Rachid y él mismo, sostiene que era sólo
para hablar de hachís, cuando fue en esa reunión
cuando se pidieron explosivos. Zouhier también
niega en esos momentos haber estado en la explotación
minera asturiana, pero se sabe que sí lo hizo,
acompañado de Jamal.
Una nueva declaración tuvo lugar el 23 de marzo,
en la que se vio obligado a reconocer que allí
estuvieron Jamal, Rachid (amigo suyo y traficante
de drogas como él) e Hicham, pero volvió a mentir:
dijo que sólo se habló de retrasos en pago de
dinero por hachís y que no sabía que Suárez Trashorras
era minero.
El 25 de marzo Zouhier declara nuevamente ante
el juez Juan del Olmo, momento en el que
se le imputa, además, un delito de tráfico continuado
de drogas desde 2002. Es en esta nueva declaración
en la que desvela por priemra vez que lleva colaborando
17 años con la Guardia Civil y dos con la UCO.
Niega que hablara nunca de explosivos, pero sí
tuvo que reconocer que había ofrecido explosivos
a la mafia búlgara. Aquí es donde empieza a reconocer
que dijo a la UCO que Toro ofrecía explosivos.
Curiosa declaración la de Zouhier, en la que manifiesta
lo siguiente: "Tengo 23 años y no tengo ningún
problema, si necesitáis algo de mi ayudo a quien
querías pero no tengo nada que ver con esa gente.
Si llego a saber que se dedican a eso no hubiera
quedado nunca con ellos. Toda mi familia depende
de mí, no me deje en prisión. Fumo, bebo, voy
a discotecas, hago stress (sic), no rezo ni hago
el ramadán".
Naima Oulad se derrumba ante el juez
Paralelamente a esos acontecimientos, la hermana
de los Oulad Akcha, Naima (Tetuán, 1963,
ver boletín anterior) pasa a estar incomunicada
porque se sabe que ha sacado 10.000 euros el 5
de marzo, la misma fecha en la que su hermano
Rachid sacó otros 3.700 euros de su propia cuenta;
se sabe ya también que sus hermanos están implicados
y que desde su teléfono se han hecho y recibido
llamadas comprometedoras. La Policía sospecha
que ese dinero debería haber servido para financiar
la huida de algunos implicados.
La familia Oulad Akcha está formada por nueve
hermanos: el mayor es Yusef (mecánico en
Tetuán), siguiéndole Hassan (detenido en Londres),
Rachid, Khalid y Mohamed (estos tres en Madrid),
los mellizos Karid (mecánico en Marruecos)
y Mustafa, Said y Renua,
estos tres últimos sin trabajo en Marruecos. Hay
momentos de distensión en la declaración, como
en esta frase: "preguntada para que diga qué
entiende por la palabra jihad, contesta: jihad,
para ella, es el nombre de la niña de su hermano
Yusef".
Naima vuelve a declarar el día 24 ante el juez,
donde se le comunica su imputación por colaboración
banda terrorista. Lo que allí ocurre es terrible,
según queda relatado en el acta y que transcribimos
de forma íntegra:
"Por S.Sa. se declara abierto el acto y se
le concede la palabra al Ministerio Fiscal quien
manifiesta: Que interesa la prisión provisional,
incomunicada y sin fianza de Naima Oulad AKCHA
por su presunta participación en un delito de
pertenencia a organización terrorista de los art.
515.2 y 56.2 de1 Código Penal y en su defecto
de un delito de colaboración con banda armada
en este momento y siendo las 17:05 horas se significa
que la compareciente al escuchar la solicitud
efectuada por el Ministerio fiscal ha comenzado
a gritar y llorar diciendo casi ininteligiblemente
que "no es culpable", "que es decente", acto seguido
con el pañuelo que llevaba en la cabeza y que
se había desabrochado a lo largo de la declaración,
se lo ha cruzado en el cuello intentando un ahorcamiento,
la Sra. Secretario ha procedido a salir del despacho
a buscar a la pareja de policías de los calabozos
de esta Audiencia Nacional que la custodian y
junto con un escolta de S.Sa. y otro de la Iltma.
Sra. fiscal han logrado quitarle el pañuelo que
tenía alrededor del cuello apreciándose las marcas
que éste ha dejado en el cuello como consecuencia
de su intento de estrangulamiento; al mismo tiempo
que la Sra. Secretario acudía en busca de los
policías que la custodian se ha procedido desde
la Secretaría a localizar al Médico Forense para
asistirla; por el intérprete de su idioma se ha
procedido a intentar calmarla pero la compareciente
continuaba hablar (sic) en árabe y en español
entendiéndose "que me maten", "que me maten",
"si mis hermanos son culpables que paguen", "no
quiero ir a la cárcel"; han tenido que sujetarla
por las muñecas para tratar dc controlarla ya
que, al parecer, tiene un ataque dc histeria.
A los 7 minutos dc la llamada se han personado
2 médicos Forenses adscritos a esta Audiencia
Nacional prestándole atención facultativa. La
compareciente de forma alterada continúa diciendo
"yo no he hecho nada", "si me voy a la cárcel
me mato".
Todas las entregas anteriores del Sumario
del 11-M
|