El Defensor del Pueblo Europeo recibió 3.726 quejas
durante 2004, lo que supone un 53% más respecto
a 2003. Los españoles fuimos los que más quejas
presentamos, seguidos de alemanes, franceses y
polacos. La Comisión Europea, y especialmente
la Oficina Europea de Selección de Personal (EPSO),
la administración del Parlamento Europeo y del
Consejo son el objeto de las principales críticas.
Los españoles fuimos los europeos que más quejas
dirigimos, el 13% del total, seguidos de los alemanes
(12%), los franceses (8%) y los polacos (8%).
Concretamente, 482 quejas procederían de España,
464 de Alemania, 303 de Francia, y 285 de Polonia.
De Bélgica habrían llegado 268 quejas, de Italia
269 y de Reino Unido 195 quejas. No obstante,
teniendo en cuenta la población, la mayor proporción
de quejas por habitante está en Malta, seguida
de Luxemburgo, Chipre, Bélgica y Eslovenia.
A partir de las peticiones de investigación solicitadas
al Defensor del Pueblo Europeo en 2004, se iniciaron
343 investigaciones, a las que se sumaron otras
ocho abiertas a iniciativa propia de este órgano
lo que significaría un incremento del 39% respecto
al año pasado. El 22% de las quejas se debieron
a falta de información o negativa a darla (22%),
seguido de quejas por discriminación (19%), retrasos
(12%), errores de procedimiento (9%) e injusticias
(7%). Según la oficina del Defensor, habría registrado
también un incremento importante las licitaciones
con las instituciones europeas.
El objetivo de las críticas sería en primer lugar
la Comisión Europea, que recibió el 69% de las
quejas, seguido de la administración del Parlamento
Europeo con el 9% y de la del Consejo, que recibió
el 4% de las quejas. Prácticamente la totalidad
de ellas, 95%, partieron de ciudadanos individuales,
mientras que el 5% restante las habrían dirigido
empresas y asociaciones.
El informe fue presentado por el Ombudsman Europeo,
Nikiforos Diamandouros, al comité de peticiones
del Parlamento Europeo. El documento hace un repaso
al trabajo de esta institución el año pasado,
en el que se registró un incremento del 53% en
las quejas frente al año anterior, lo que a juicio
de este órgano es una "clara señal" de
que la preocupación entorno a este servicio aumenta.
El balance apunta también que por primera vez
más de la mitad de las quejas fueron enviadas
electrónicamente. "La actitud es clave para
construir la confianza sobre el servicio que aporta
el Defensor del Pueblo. Los ciudadanos no vendrán
con sus problemas a menos que confíen en que su
queja hará la diferencia".
Según el resultado del análisis, el Defensor no
encontró ningún tipo de mala administración en
113 casos. En 36 casos hizo una valoración crítica,
mientras que hizo recomendaciones en 17 casos
durante 2004. En una ocasión también tuvo que
hacer uso de su derecho a remitir un informe especial
ante la Eurocámara. El plazo de investigación
sigue estando en torno a un año. El balance deja
251 casos cerrados, frente a los 180 terminados
en 2003.
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