El agrio enfrentamiento que mantuvieron el miércoles
en el Debate del Estado de la Nación José Luis
Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy ha
dejado profundas secuelas políticas entre los
dos partidos, pero, sobre todo, ha provocado un
mayor distanciamiento y frialdad de trato entre
ambos líderes.
Esa sensación se pudo palpar después de escuchar
varias conversaciones informales que mantuvieron
con los periodistas, en los pasillos del Congreso,
los máximos dirigentes del PP, desde el propio
Mariano Rajoy, cuya seriedad casi asustaba, pasando
por Ángel Acebes y Eduardo Zaplana,
el único que mantenía su sempiterna sonrisa.
De estas conversaciones han quedado claras varias
cosas:
- Que el líder del PP no está para bromas y no
va a moverse un ápice de sus planteamientos en
dos temas para él cruciales: España y el terrorismo.
- Que en el PP no creen exageradas las lapidarias
frases que lanzó Rajoy durante el debate, incluyendo
la de que Zapatero "está traicionando a los
muertos" (las víctimas de ETA) y que la dureza
de su discurso se corresponde con lo que ya han
venido diciendo hasta la saciedad los dirigentes
del PP en todas sus comparecencias públicas ante
los medios de comunicación.
- Que el Pacto Antiterrorista está técnicamente
roto, pero por culpa del PSOE, aunque más concretamente
por parte de Zapatero, que es -en opinión del
PP- quien debe 'regresar a su seno' y cumplir
su preámbulo, instar a la ilegalización del PCTV
si es que quiere reconducir la situación con el
principal partido de la oposición.
- Que en política antiterrorista hubo una época
ilegal (en alusión a los Gal) y aunque ahora es
legal (no hay guerra sucia), la negociación con
ETA es más que discutible.
- Que al PP no le importa quedarse 'solo' con
sus resoluciones, que presentará en el debate,
aunque espera poder contar con el apoyo de los
canarios.
- Que en el caso de que el presidente del Gobierno
llame a Rajoy para mantener una entrevista, éste
se lo pensará, porque no está por la labor de
acudir a La Moncloa para que luego Zapatero pueda
'presumir' de que le ha llamado a consulta y hacerse
la foto.
- Que las anteriores cuatro entrevistas entre
Zapatero y Rajoy fueron de puro trámite y no ha
habido más. Y que en ninguna de ellas el presidente
del Gobierno, según el PP, transmitió a Rajoy
nada 'relevante'.
- Pero si las cosas ya estaban mal, empeoraron
el jueves porque a Rajoy le dolió especialmente
lo que contestó Rodríguez Zapatero al portavoz
del PNV, Josu Erkoreka, durante la nueva
jornada del debate: que lo único que le unía ya
a Rajoy y al PP después del enfrentamiento que
mantuvieron el miércoles en el hemiciclo a cuenta
de la política antiterrorista "es el dolor
por las víctimas".
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