A través del contenido de los tomos 18 y 19 del
sumario 20/04 del Juzgado Central de Instrucción
número 6 de la Audiencia Nacional se pone de manifiesto
que algunos de los implicados en la matanza de
Madrid eran seguidos por la UDYCO, por la UCIE
o por la UCO de la Guardia Civil por distintos
motivos: los primeros, por relación con el crimen
organizado (fundamentalmente drogas); otros, por
sus conexiones con Al Qaeda y en relación al ataque
contra las Torres Gemelas de Nueva York (11 de
septiembre de 2001) y los últimos por ser confidentes
de la policía y/o de la Guardia Civil. Al final,
ninguno de estos servicios policiales supo detectar
lo que se estaba fraguando.
El 30 de marzo, la UCIE (Unidad Central de Información
Exterior) informa al juzgado sobre el resultado
de las nuevas pesquisas: a principios de marzo
se encontraba en trámites de plena identificación
de quien luego se supo que era Said Berraj
(Marruecos, 1972), residente en Madrid, de quien
se sabía que en octubre de 2000 había sido detenido
en Turquía cuando pretendía entrar en Chechenia
en unión de Salaheddin Benyaich, alias
Abu Muhgen (en 2004 condenado en Marruecos
por su participación en los atentados de Casablanca
de 2003 y procesado además en el Sumario 35/01
del juez Baltasar Garzón sobre la red de
Al Qaeda en España); Amer Azizi, alias
Othman Al Andalusi (procesado en el sumario
35/01 y huido de la justicia), y Lahcen Ikassrren
(detenido por Estados Unidos en Guantánamo,
quien utilizaba el nombre de Mohamed Haddad;
pero Mohamed Haddad fue reconocido por testigos
como uno de los posibles autores del atentado
del 11-M).
Además, la UCIE pudo averiguar que Said Berraj
había desaparecido de su domicilio en la calle
Rocafort de Madrid unos días antes del atentado
del 11-M: "Se ha averiguado", escribe la UCIE
en su informe, "que Said Berraj cuando abandonó
su trabajo dijo que durante unos días no podría
acudir a su puesto pues se había muerto su hermana
y tenía que marchar a Marruecos. Se han efectuado
gestiones y se pudo averiguar que Said Berraj
no tiene hermana y tampoco ha cruzado la frontera
hacia Marruecos". Añade la UCIE que "de
todo ello se deduce que Said Berraj pudiera ser
una de las personas implicadas en los atentados
del 11-M, que ha huido de nuestro país inmediatamente
después de la comisión de los atentados, por lo
que se solicita mandamiento de entrada y registro
en su domicilio sito en la calle Rocafort nº 70,
5º D de Madrid".
El registro es inmediatamente autorizado por el
juez Juan del Olmo y en el mismo se descubre
un "block 'Contigo Día a Día' club vacaciones"
y una pistola dibujada en negro sobre la que se
hallaba remarcada la dirección de la Embajada
de Estados Unidos en Madrid y señalado el día
11 de septiembre de 2001 junto a grafía árabe.
Paralelamente, ese 30 de marzo se trasladó a la
los juzgados de la Plaza de Castilla, de Madrid,
al indio Vinay Kholy (Jamsher, India, 1978)
inculpado en el homicidio de Kamal Karamchandani
en 2001. Kholy era uno de los dueños de la
tienda que había vendido una partida de teléfonos
móviles a los terroristas que estos usaron para
hacer explosionar las bombas colocadas en los
trenes.
La trama, cercada
Mientras tanto, seguían las detenciones. El 29
de marzo la UCIE informaba de la detención de
Mohamad Bdar Ddin Al Akkad (Damasco, Siria,
1975) y de Walid Altarakji Almasri (Londres,
1966), para quienes el juez ratificó la incomunicación
el día 30. Las investigaciones iban tan avanzadas,
que ese mismo día 30 de marzo la fiscal Olga
Sánchez pidió la búsqueda y captura nacional
e internacional de (por este orden) Serhane Ben
Abdelmajid Farkhet, alias "Serhan El Tunecino";
Jamal Ahmidan, alias "Mowgli" y "El
Chino" (Tetuán, Marruecos, 1970); los hermanos
Mohamed y Oulad Akcha; Said Berraj
(Marruecos, 1972), y Abdennabi Kounjaa,
alias "Abdallah" (Marruecos, 1975). El cerco se
estaba estrechando sobre la célula que unos días
después se suicidaría en el piso de la calle Martín
Gaite de Leganés.
El interés de la fiscal venía dado porque "la
investigación ha permitido fijar el lugar donde
pudieron confeccionarse y prepararse los artefactos
explosivos, en una finca de Morata de Tajuña (lugar
próximo a Madrid), cuyo inquilino sería Jamal
Ahmidan y donde habrían estado Moahmed Oulad Akcha
y Rachid Oulad Akcha, así como el ciudadano marroquí
Abdennabi Kounjaa, alias 'abdallah' (nacido en
Taourit, Marruecos, el año 1975) y otras personas
todavía no identificadas".
"En la investigación", decía entonces la
fiscal Olga Sánchez, "ha parecido como elemento
personal dirigente y coordinador de las distintas
personas supuestamente implicadas Serhane Ben
Abdelmajid Farkhet, alias 'Serhan El Tunecino'
(Túnez, 1968), quien no sólo resulta ser elemento
dinamizador de la actividad previa de concienciación
de la Yihad entre las personas de su entorno (entre
las que se encontrarían varios de los detenidos
implicados), sino con expresas manifestaciones
(desde mediados del año 2003, al menos) de preparación
de una actuación violenta en España, y en concreto
en la zona de Madrid, como manifestación de la
referida Yihad. Por otra parte, participa en las
labores para facilitar el alquiler de la finca
de Morata de Tajuña por parte de Jamal Ahmidan
(quien ha utilizado un pasaporte belga falso a
nombre de Youssef Ben Salah) y se encuentra vinculado
directamente a otros presuntos autores materiales
de la colocación de los artefactos explosivos
que estallaron en los trenes".
Añadía la fiscal, igualmente, que "de las investigaciones
se infiere también la presunta intervención en
los atentados terroristas de Said Berraj (nacido
en Marruecos el 12 de julio de 1972), supuestamente
vinculado a Al Qaeda, en atención a una reunión
efectuada en octubre de 2000 en Estambul (Turquía)
con otros tres presuntos miembros de la citada
Al Qaeda; y en lo que afecta a los hechos objeto
de estas actuaciones, se cifra en las relaciones
mantenidas con el otro desparecido o huido, Serhane
Ben Abdelmajid Farkhet, alias 'Serhan El Tunecino',
así como otro de los presuntos implicados, éste
en prisión provisional por estas actuaciones penales,
Basel Ghalyoun, siendo destacable que el día 9
de marzo de 2004 abandonó su domicilio y trabajo
en Madrid y el día 12 de marzo de 2004 comunica
que se marcha a Marruecos, al entierro de su hermana
(gestiones policiales posteriores realizadas han
confirmado que no tiene hermana)".
La extraña pista norteamericana
La investigación seguía abierta en multitud de
frentes. La UCIE había puesto especial empeño
en conocer de quién era la huella encontrada y
no identificada en la furgoneta Renault Kangoo
0576BRX utilizada por los terroristas y abandonada
en la estación de Alcalá de Henares. Como consecuencia
del procesamiento de la huella por la Oficina
Central Nacional de Interpol en Washington, la
UCIE confirmó al juez que la misma coincidía con
las del ciudadano norteamericano Brandon Bieri
Mayfield (nacido en 1966) y residente en 2004
en Oregón (USA). Señalaba la UCIE en su informe
al juez que "Mayfield posee diferentes antecedentes
policiales, siendo investigado por presuntas conexiones
con organizaciones terroristas de carácter islámico".
El juez Juan del Olmo ordenó entonces que esos
datos fueran puestos en conocimiento del FBI "a
fin de que se inicien los protocolos de colaboración
policial correspondientes y determinen la eventual
intervención de Brandon Bieri Mayfield en los
atentados del 11 de marzo de 2004 en España".
La 'cabeza intelectual' de la célula española
Por la investigación de la finca de Morata de
Tajuña se fue llegando a la cabeza 'intelectual'
de los atentados. Señalaba la UCIE en otro informe
del 30 de marzo: "El día 28.10.02 los arriba
reseñados
realizaron un contrato de alquiler de la finca
en cuestión a Mustafa Maymouni, que es precisamente
la persona que varios de los detenidos señalan
como el líder de la célula de marroquíes próximos
a Jamal Zougam y que eran asiduos de la zona de
Lavapies. Esta persona actualmente está condenada
en Marruecos en el marco de los atentados terroristas
de Casablanca de 16.5.03".
En el registro del domicilio de Mohamad Bdar
Ddin Al Akkad la policía se encontró con que
su mujer, al ver llegar a los agentes, procedió
a quemar multitud de papeles y fotografías supuestamente
comprometedores. Dice el informe al respecto:
"Por la mujer de Mohammad se manifiesta excesivamente
nerviosa, que acaba de quemar un libro, que lo
hizo porque tenía mucho miedo porque estaba escrito
en árabe, pero que carecía de importancia, en
ese momento se le requisa una mochila conteniendo
papeles evidentemente quemados hacía pocos minutos".
En el registro en las habitaciones se requisa
una maleta en las que se hallaban dos polímetros
(aparatos utilizados en electrónica), una carcasa
de teléfono móvil, tres circuitos impresos y una
gran abundancia de clavos.
El mismo 30 de marzo la UCIE informa de la detención
de Othman El Gnaout (Tetuán, Marruecos,
1975) y de Fouad El Morabit Amghar (Nador, Marruecos,
1975)
Zouhier: Comienza el 'calvario' de la
UCO
También a finales de marzo llega al Juzgado Central
Número 6 la transcripción de las grabaciones realizadas
al teléfono móvil del delincuente habitual y confidente
de la Guardia Civil Rafa Zouhier (Casablanca,
Marruecos, 1979, con número de teléfono 620.087429),
efectuadas a partir del 15 de marzo, poco antes
de su detención.
En ese informe es donde se encuentra la conversación
que Zouhier mantiene con "Víctor", agente de la
Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil
(páginas 210 y siguientes del Tomo 18) en las
que ya el 17 de marzo de 2004 le habla de "El
Chino" (Jamal Ahmidan) como posible autor del
atentado.
La transcripción contiene algunas 'perlas' como
la siguiente: "Alá y todo el rollo, ¿sabes
lo que te digo? O sea, no bebe alcohol, ya no
roba ni ná... empezó a traficar, vino aquí a liarla,
a liarla, te lo juro por mi padre, que es que
vamos... estoy segurísimo que es él "El Chino",
como autor de los atentados>".
La transcripción de esta grabación telefónica
se vio en la Comisión de Investigación del 11-M
solicitada por el PP para destacar el mal servicio
realizado por la Guardia Civil en todo este asunto,
ya que, como se sabe, Rafa Zohuier era confidente
de la UCO, concretamente de los agentes "Víctor"
y "Paco". Zohuier volvió a hablar con "Víctor"
el 18 de marzo, un día antes de su detención.
Dos de las personas con las que Zouhier hablaba
pudieron ser identificadas como el agente "Víctor",
de la UCO, y Lotfi Sbai, cuyo número de
teléfono (699.576294) será inmediatamente intervenido.
De ahí se deduce la intranquilidad que existía
en el núcleo cercano a Zouhier por si había participado
de alguna manera en los atentados.
Pero las transcripciones contienen otra 'perla'
más: con fecha 16 de marzo, Zouhier mantuvo una
conversación con Antonio Toro Castro, cuñado
del ex minero Suárez Trashorras. A través
de esta conversación se supo que a Jamal Ahmidan
se le venía siguiendo por la UDYCO (unidad
policial contra el crimen organizado) desde diciembre
de 2003 por tráfico de drogas. Siguiendo la pista
del hachís, la UDYCO no fue capaz de enterarse
tampoco de lo que se estaba preparando.
Tomo 19: La relación hachís-dinamita
El 30 de marzo declaró en Comisaría Mostafa
Ahmidan (Tetuán, 1968), hermano de Jamal Ahmidan
-uno de los autores de la masacre-, quien permanecía
incomunicado. Dijo desconocer el paradero de Jamal,
pero señaló que el primo de ambos, Hamid Ahmidan,
le pidió el 20 de marzo que se pusiera en contacto
con la mujer de Jamal, la española Rosa María,
para prepararle ropa y hacérsela llegar, cosa
que ésta hizo el día 23.
A finales de marzo declara también Antonio
Toro Castro, cuñado de José Emilio Suárez
Trashorras. Confirma que es Rafa Zouhier quien
le puso en contacto en noviembre de 2003 con Jamal
Ahmidan -que "parecía llevar la voz cantante"-
y otros para traficar con hachís, pero que el
propio Rafa le dijo que querían dinamita para
'volar' a uno que les había hecho daño. Es cuando
Toro les dijo, según él, que si querían explosivos
que se pusieran en contacto con su cuñado José
Emilio.
A raíz de esa entrevista es cuando se produce
el encuentro en Asturias entre Rafa y José Emilio
para tratar la adquisición de explosivos para
el grupo de Jamal Ahmidan. En realidad, la trama
se había complicado para el ex minero, porque
había recibido 25 ó 30 kilos de hachís y tenía
que pagarlos, pero como era un vendedor al por
menor, llevaba retraso en la recaudación del dinero
y los 'moritos' estaban 'disgustados'. Es la razón
que llevó a José Emilio a Madrid: hablar con ellos,
y, supuestamente, fue uno de los motivos por los
que se vio 'pillado' para venderles dinamita,
además de por el lucro que le representaba la
operación.
Las 'inspecciones' a Alcalá de Henares
Por esas fechas, un testigo protegido de Alcalá
de Henares -que trabajaba en el restaurante "Las
Cuevas de Antolín", en esa localidad, al que habían
ido a comer en ocasiones, al parecer, entre febrero
y marzo, algunos de los implicados del 11-M- reconoce
sin género de dudas a Mohamed Chaoui (que iba
acompañado de una española "rubia de bote"), Abdennabi
y Jamal Chedadi, Filali Ouali, Fouad El Morabit
Amghar, Mohamed Kafarna y, especialmente, a Abdelouahid
Berrak Soussane. Parece ser que estarían visitando
'in situ' sus objetivos.
El 29 de marzo había declarado en la UCIE Mustapha
El Haddar (Tetuán, Marruecos, 1970), quien había
estado trabajando durante enero y febrero de 2004
en la finca de Morata de Tajuña y sobre la que
aportó algunos datos interesantes a la investigación.
El Haddar acudió a declarar voluntariamente junto
a su cuñado Karim Kamal, que le sirvió de intérprete,
al reconocer en la televisión la finca en la que
había trabajado.
Señala Mustapha que Jamal Ahmidan era el responsable
de un equipo de cinco marroquíes que incluso pernoctaban
en la finca: los hermanos Rachid, Mohamed, Abdullah
y Anwar Oulad Akcha, junto a 'Serhan El Tunecino'.
Y que una vez a la semana iba a la finca "una
persona que únicamente se relacionaba con Jamal,
y que se dedicaba junto a éste a dar vueltas por
la finca sin mantener conversación con los demás".
Otros marroquíes, Hamid Ahmidan, Abdenbi Kounjaa,
Abdelilah El Fadual El Akil y Othman El Gnaout,
se dedicaban a labores de reparación en la finca.
Mustapha reconoce entre los coches utilizados
por los presuntos terroristas un Ford Escort azul,
un Volkswagen Golf negro, dos motos y un Renault
Express blanco.
Siguiendo todas las pistas, el 30 de marzo declara
Said Tlidni (Tetuán, Marruecos, 1970), que había
sido detenido junto a Hamid y Said Ahmidan. Y
ese mismo día lo hace Othman El Gnaout (Tetuán,
Marruecos, 1975), quien reconoce haber sido detenido
en Marruecos por tráfico de drogas y que había
trabajado como albañil en la casa de Morata de
Tajuña. Se dispone su imputación como colaborador
con banda armada.
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