El periódico alternativo
La recta final de Fraga

Aunque gane las elecciones del 19 de junio por mayoría absoluta, Manuel Fraga se retirará dentro de, como mucho, un año, dejando la Xunta de Galicia en manos de un sucesor. ¿Qué sucesor?

La campaña electoral gallega está en su apogeo, aunque aún no haya comenzado oficialmente. Hay encuestas para todos los gustos, aunque la repetición de la mayoría absoluta (38 escaños, al menos) para Manuel Fraga está en entredicho. Si no logra esta mayoría absoluta, adiós Fraga, adiós (¿y adiós Rajoy, adiós? Porque Rajoy se la juega más que Fraga en este envite). Si logra mayoría absoluta...

En el PP gallego están de acuerdo al menos en una cosa: en que, aunque gane y logre formar otro Gobierno en Galicia, Manuel Fraga no concluirá la legislatura. Lo ha sugerido el propio Fraga, aunque la palabra de Fraga, en esta cuestión, es más que dudosa: ha prometido demasiadas veces retirarse, y luego, nada.

Es más: a sus 82 años, físicamente acabado -aunque quiera desmentirlo con una frenética y patética actividad-, mentalmente lúcido, pero repetitivo, Manuel Fraga no durará más de un año en su sillón de San Caetano. Se retirará. Dejará la presidencia de la Xunta en manos de un sucesor. Y solamente pueden ser dos, o mejor, uno. Pero ¿le permitirá el montaraz PP gallego ocupar el puesto al actual vicepresidente primero, Alberto Núñez Feijoo?

Núñez Feijoo es el hombre situado en la vicepresidencia más que por Fraga por Mariano Rajoy. Por ello, le acusan de estar 'teledirigido' desde Madrid, de ser ajeno a la militancia profunda (la de 'la boina'), es decir, la que representan los caciques de Lugo y Orense, Baltar y Cacharro Pardo, ambos de la cuerda del polémico -por decir lo menos- Xosé Cuiña. Porque Cuiña apoya sin demasiados tapujos al vicepresidente segundo, Barreiro, un hombre salido de la tierra, enemigo de 'los del birrete', es decir, de Núñez Feijoo, es decir, de Mariano Rajoy. Y aunque Feijoo sea el mejor, el que tiene mayor experiencia y más apoyos, ¿le dejarán ocupar el lugar que don Manuel ha acaparado durante década y media?

No, si Cuiña y su equipo montaraz pueden evitarlo. Y es con este Cuiña, y con sus protegidos Cacharro y Baltar, con quienes ha pactado Fraga para lograr su supervivencia en estos últimos meses. Para poder volver a presentarse. Les ha prometido la cabeza del secretario general del PP gallego, Palmou, y quién sabe si del propio Núñez Feijoo. En todo caso, será preciso un congreso de los populares gallegos, cada vez más divididos entre los rurales y los urbanos, entre los de la boina y los del birrete, para dilucidar quién sucederá a Fraga: ¿Núñez? ¿Barreiro? ¿Un tercero que bien podría ser el propio Cuiña, a pesar de sus muy cuestionadas actuaciones económicas? Así está el PP gallego antes de estas elecciones, tan importantes.

En el campo socialista, las fracturas se cierran, aunque en falso, para posibilitar la victoria de Touriño, en alianza con el Bloque. En el propio Bloque nadie quiere airear las diferencias internas, por lo mismo: es la hora de acabar, tres lustros después, con Manuel Fraga. Que vive sus últimas horas de poder y de mando único, por ejemplo otorgando las concesiones de radio y televisión digitales a sus amigos el último día de campaña. O haciéndose acompañar de medio centenar de periodistas a Argentina y Uruguay (300.000 votos en las elecciones gallegas) con cargo a los fondos de la Xunta. Sí, algo tiene que cambiar en Galicia. Pero ¿qué, cuánto y cómo? La respuesta, el 19 de junio.


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