La ampliación de la Unión Europea "va a suponer
que la UE alcance un total de 480 millones de
habitantes (104 millones, el 22% aportan los nuevos
países, y de ellos, Polonia, Rumania, Hungría
y la República Checa, el 78%), y que se consolide
como un mercado que capitalice aproximadamente
un cuarto del comercio y de la renta mundiales",
según el informe que la Fundación de las Cajas
de Ahorros (Funcas) ha publicado en el último
número de Papeles de Economía Española.
El informe asegura que España es uno de los países
de la UE más afectados por la ampliación, junto
con Portugal e Italia.
Aragón, Castilla y León, Cataluña, C. Valenciana
y Navarra (sus socios comerciales en la zona son
Turquía, la República Checa, Eslovaquia, Hungría
y Polonia; a los que exportan material de transporte
y de los que importan, material eléctrico y electrónico)
son las regiones que más notarán las consecuencias
positivas de una intensificación en las relaciones
comerciales con la UE-25. En el polo puesto, los
posibles efectos negativos, por el lado de la
sustitución de exportaciones españolas en el mercado
comunitario, las regiones más expuestas serán
Cantabria, Madrid, Cataluña, País Vasco y Galicia.
Por el lado de la reducción de las exportaciones
comunitarias a la economía española, las economías
más expuestas son las de Galicia, Navarra, Castilla-La
Mancha, Castilla y León, y Aragón.
Un gigante económico
"La UE es hoy ya un gigante económico: supera
los 480 millones de habitantes y, si culminara
el proceso de ampliación con los países que hoy
están etiquetados como "candidatos", incrementaría
su población en más de cien millones, lo que supone
doblar la de Estados Unidos. La principal diferencia
entre ambos bloques estriba en su nivel de renta
per cápita: EE.UU. posee hoy un 60% más de renta
per cápita -en paridades de poder de compra- que
la media de la UE".
"Los nuevos socios -indica- presentan
deficiencias importantes en las dotaciones de
capital tangible (físico privado y público) e
intangible (humano y tecnológico). En ese amplio
escenario, y dentro de los antiguos socios de
la UE los países más dinámicos, fueron Irlanda
(con un crecimiento real anual del PIB del 7,9%,
entre 1994-2004), Luxemburgo (4,7%), Finlandia
(3,5%), Grecia (3,6%) y España (3,2%); situándose
en el lado opuesto, Alemania (1,3%) e Italia (1,6%).
Destacado entre los nuevos socios: Estonia (5,7%),
Letonia (5,5%) y Lituania (5,4%)".
Convergencia de los nuevos estados miembros
En el informe, el profesor Jorge Crespo,
de la Universidad Autónoma de Madrid, estudia
la forma en que se ha producido el proceso de
convergencia en renta per cápita de los nuevos
socios con el promedio comunitario, en la última
década y señala que: Eslovenia, Estonia, Letonia,
la República Eslovaca y Hungría se sitúan en una
mejor posición (lograrían estar al nivel de la
UE-15 en un período de tiempo máximo de 20 años)
o Lituania, Polonia y Chipre (entre 35 y 46 años).
En la peor situación se encuentran Malta y, de
manera especial, la República Checa que necesitaría
más de un siglo para situarse al nivel europeo
y las diferencias que separan a Rumania (más de
dos siglos) y Bulgaria (nunca alcanzaría el nivel)
son aplastantes.
Apoyo a la amplicación
"En el conjunto de la UE se observa un claro
apoyo a la ampliación: el 46% está de acuerdo;
frente a un 35% que se manifiesta en contra y
un 19% que no contesta", señala el informe.
En él, los profesores José Fernández (Harvard
University) e Ignacio Sánchez-Cuenca (Instituto
J. March y U. Complutense), indican que son los
más jóvenes, con mayores niveles de educación,
de izquierdas y más cercanos geográficamente a
los nuevos países, los más partidarios de este
proceso de ampliación.
Las veinte colaboraciones que componen el nº 103
de Papeles de Economía Española, de Funcas, sobre
"La nueva Unión Europea" -que comenzó a
coordinar Carmela Martín y que culminó
Francisco J. Velázquez, profesores de la
Universidad Complutense de Madrid-, abordan la
descripción de la nueva realidad de la UE y los
problemas para el crecimiento y la convergencia
económica entre los nuevos socios; el nuevo marco
institucional de la UE y su grado de aceptación
y conocimiento por parte de los ciudadanos; las
consecuencias económicas de la ampliación y los
cambios y efectos de las políticas europeas.
En definitiva, la publicación de Funcas pretende
evaluar los retos y desafíos del proceso de ampliación:
la nueva Europa constituye un mercado equiparable
en tamaño al norteamericano y con una perspectiva
de crecimiento y oportunidades económicas. Los
nuevos socios, por su cercanía a los mercados
europeos, sus reducidos costes salariales y su
importante dotación de mano de obra cualificada,
producirán una reestructuración de la actividad
económica que beneficiará a los países centrales
de la Unión. Los efectos de las migraciones del
Este al Oeste de Europa serán más bien reducidos;
y, la ampliación deberá servir para profundizar
en la política de competencia y regulación europea,
ya que la ampliación del mercado no necesariamente
supone mayor competencia, y sobre todo en la política
de consolidación fiscal ante la incorporación
de estos países a la Unión Monetaria.
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