Sólo un día después de aprobarse la moción
que autorizaría al Gobierno a hablar con ETA "si
se dieran las circunstancias adecuadas" -cese
de la violencia y no pagar un precio político-,
los socialistas se pusieron manos a la obra y
han iniciado conversaciones con varios grupos,
especialmente con ERC, de Carod-Rovira
-su 'socio' en el tripartito-, y con el PNV de
Josu Jon Imaz.
En la tarde el miércoles se sucedieron los contactos:
por un lado, Diego López Garrido, secretario
general del Grupo Socialista, 'compartió' información
con el peneuvista Emilio Olabarría, mientras
que Juan Luís Rascón -portavoz socialista
en la Comisión de Investigación del 11-M y ex
portavoz de Jueces para la Democracia- hizo lo
propio con representantes catalanistas.
La idea es que el Gobierno 'plasmará' en reglamentos
y/o leyes determinadas iniciativas sobre derechos
humanos, acercamiento de presos, garantías procesales
a detenidos por terrorismo, etcétera, pero no
se quiere que sea por iniciativa propia, sino
'empujados' por otros grupos parlamentarios, labor
en la que participarían con sumo agrado los nacionalistas
antes mencionados. Les seguiremos informando de
este tema.
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