Se veía venir. Después de que el PNV tuviese que
retirar a Juan María Atutxa como candidato
a presidente del Parlamento vasco y de tener que
presentar a Izaskun Bilbao para el cargo,
obligado por la persistencia del PCTV en bloquear
el nombramiento del primero, los peneuvistas dejaron
a los 'herederos' de Batasuna fuera de la Mesa
del Parlamento en señal de venganza.
Y todo el mundo pensó (¿todo el mundo? ¿También
el PNV?) que dicha venganza tendría réplica en
el nombramiento del lehendakari. Pues bien:
así va a ser. El PCTV afirma ahora que votará
al candidato socialista a la presidencia del Ejecutivo
de Ajuria Enea; o sea, a Patxi López. La
situación está enormemente crispada, con las 'supuestas'
conversaciones ETA-Gobierno central al fondo y
las locuras habituales de los terroristas en primer
plano, como la del atentado en Madrid.
Se ha creado tal caos que el PSOE incluso se está
replanteando dejar a un lado la candidatura a
la presidencia del Gobierno vasco de su secretario
general en Euskadi. Imagínense un lehendakari
que alcanza el sillón de Ajuria-Enea con los votos
de su propio partido -PSOE en este caso-, del
PP y... de los 'herederos' de Batasuna: el PCTV.
Va a ser otra época de incertidumbre: que el "PNV
se atenga a las consecuencias", dicen los
abertzales. Para dar el voto a Juan
José Ibarretxe, piensan exigir un precio muy
alto: nada menos que una de las carteras del próximo
Gobierno vasco. Impensable. ¿Impensable..?
Siempre queda un posible acuerdo PNV-PSOE que
ponga fin a esta anómala situación, formando un
Gobierno de coalición. ¿Será?
|