La mayor parte de los más emblemáticos compañeros
de la etapa de Felipe González en el Gobierno
o en el partido están hoy marginados, descontentos
o en puestos de segunda fila. A Zapatero y a su
círculo más íntimo no les gustan los 'cincuentones':
un relevo generacional se ha impuesto por la fuerza
de los hechos.
Nada o casi nada se sabe de gentes que tuvieron
un enorme poder con Felipe y con Alfonso Guerra,
si exceptuamos a Pedro Solbes -muy limitado
por la presencia de Miguel Sebastián- o
Alfredo Pérez Rubalcaba, única reliquia
verdaderamente con poder procedente de los tiempos
pretéritos.
Claro que los propios Felipe y Alfonso (Guerra)
parecen estar incómodos en esta situación. El
ex presidente, que viaja por el mundo, sobre todo
por Iberoamérica, de la mano del magnate mejicano
Carlos Slim, parece no estar muy contento:
le consultan poco, y limita sus opiniones a sus
artículos -por ahora, comedidos- en El País. Lo
de Alfonso Guerra está peor: el día menos pensado,
de su fundación Pablo Iglesias sale un comunicado
condenando abiertamente la política territorial
del Gobierno. El ex vicepresidente y ex vicesecretario
está claramente disconforme con la política que
siguen su Gobierno y su partido en algunas áreas,
y ya ni siquiera lo esconde.
¿Y los demás? ¿Qué hacen los demás? Pues Javier
Solana, callarse ante lo que viene, cuando
su nombramiento como ministro de Exteriores de
la UE está en peligro -los reveses en referéndum
a la Constitución europea- y tanto depende de
que el Gobierno de Zapatero apoye una salida a
la situación. Almunia, refugiarse en su
comisaría en la UE. Gentes de peso, como Julián
García Vargas, Carlos Solchaga o Claudio
Aranzadi, dedicarse en lo posible a ganar
dinero -y a fe que Solchaga lo está consiguiendo-.
Otros, refugiarse hasta donde pueden en empresas
públicas o privatizadas, como Luis Atienza,
Angeles Amador o Juan Manuel Eguiagaray.
O en chollos como La Caixa, la vicepresidencia
de Telefónica en Chile y la Fundación Cidob, caso
del siempre afortunado Narcís Serra, el
hombre que tanto mandó en una etapa del 'felipato'.
Los hombres de González están dispersos, carecen
de poder real en ámbitos gubernamentales o del
partido. En Euskadi, ni Ramón Jáuregui,
ni Txiki Benegas, ni Nicolás Redondo
son escuchados por los poderosos emergentes: ninguno
de los tres ha sintonizado con ZP y, desde luego,
el último de los tres menos que ninguno. En Exteriores,
son varios los embajadores que se reclaman del
socialismo que se consideran agraviados. A Solana,
que fue ministro de la cosa, entre otros muchos
cargos, en La Moncloa no le quieren ni ver, y
es tal el recelo que suscita que no quisieron
ni siquiera que se presentase como candidato a
alcalde frente a Gallardón, cosa a la que
Solana estaba dispuesto. Por lo demás, Fernando
Morán, hoy ya en delicado estado de salud,
hace tiempo que estaba apartado de las decisiones.
En Interior, ni Juan Alberto Belloch -alcalde
de Zaragoza, pero malquerido en el PSOE-, ni Toni
Asunción -dedicado a sus piscifactorías- ni,
menos aún, José Luis Corcuera, apestado
y jubilado, pintan nada. En Justicia, Fernando
Ledesma -magistrado del Supremo-y Moscoso
-jubilado- hace tiempo que no reciben una llamada
de consulta. En Educación, José María Maravall,
aunque muy ligado al 'hombre fuerte de la comunicación',
Miguel Barroso, está asentado en la lejanía
de su cátedra y en la Fundación Juan March. De
Múgica, ya se sabe que continúa como Defensor
del Pueblo de auténtica chiripa: le querían sustituir
por Carmen Alborch, pero el PP impuso su
veto. Así que la simpática ex ministra de Cultura
podría acabar, se dice, aunque ella asegura no
haber recibido comunicación alguna, dirigiendo
la Radio Televisión pública RTVE, como ya se ha
dicho más de una vez.
Hay quienes se han refugiado en puestos de segunda:
Tomás de la Quadra en el Consejo de Estado,
Luis Martínez Noval en el Tribunal de Cuentas,
Gustavo Suárez Pertierra en el Instituto
Elcano... O en las comunidades autónomas, como
José Antonio Griñán (vicepresidente en
Andalucía), o en Europa, donde, desde Enrique
Barón o Josep Borrell hacia abajo,
varios ex altos cargos del felipismo han obtenido
acta de eurodiputado.
Incluso algunos se han refugiado en el extranjero:
Eduardo Martín Toval, el duro ex portavoz
parlamentario, se encuentra en Marruecos, como
agregado laboral. Y a Jerónimo Saavedra
se le pensó enviar de embajador a Venezuela, cargo
que finalmente recayó en un no militante, pero
tampoco diplomático, como Raúl Morodo.
La simpática portavoz del Gobierno de FG, Rosa
Conde, fue agraciada con la presidencia de
la Fundación Carolina, donde depende de Leire
Pajín, una joven de muchísima menor experiencia
que Conde...
"Todo esto es un error", dice uno de los
'marginados' a quienes mejor les ha ido en la
vida privada. "Una cosa es el necesario relevo
generacional y otra prescindir de gente con una
experiencia que ahora sería imprescindible; por
eso se está metiendo tanto la pata". Hay un
conato de crítica y descontento, aunque hay que
reconocer que, por el momento, y quitando algunos
ataques puntuales a las cosas que hace Maragall,
priman la disciplina y el silencio. Pero se están
perdiendo caudales de experiencia, aunque hay
quienes -ninguno llegó a ser ministro- fueron
'repescados', incluso en el mismo puesto, como
el presidente de la empresa pública Enresa, Alejandro
Pina. En otras empresas, privatizadas, no
se pudo quitar a los presidentes colocados en
tiempos de Aznar, aunque el nuevo 'poder
catalán' bien que lo intentó, a imagen de lo que
lograron en Repsol con la defenestración de Cortina.
Dónde están los ministros
de Felipe
Alfonso Guerra (ex vicepresidente). Diputado,
presidente de la Comisión Constitucional, presidente
de la Fundación Pablo Iglesias.
Narcís Serra (ex vicepresidente). Presidente
de Caixa Catalunya, vicepresidente de Telefónica
Chile, presidente de la Fundación CIDOB.
Fernando Ledesma (ex ministro de Justicia).
Magistrado Tribunal Supremo.
Carlos Solchaga (ex ministro de Economía
y Hacienda). Asesoría Solchaga, Recio y Asociados.
José Barrionuevo (ex ministro de Interior,
procesado por el 'caso Segundo Marey'). Retirado.
Javier Sáenz Cosculluela (ex ministro de
Obras Públicas). Bufete especializado en Derecho
Civil, en Madrid.
José María Maravall (ex ministro de Educación).
Catedrático. Director del Instituto de Prospectiva
de la Fundación Juan March.
Luis Carlos Croissier (ex ministro de Industria).
Vicepresidente de Adolfo Domínguez. Creó
una empresa para asesorar en temas energéticos.
Carlos Romero (ex ministro de Agricultura).
Funcionario (subdirector general) en el Ministerio
de Economía.
Joaquín Almunia (ex ministro de Administraciones
Públicas). Comisario europeo.
Josep Borrell (ex ministro de Obras Públicas).
Presidente del Parlamento Europeo.
Abel Caballero (ex ministro de Transportes).
Catedrático en Santiago de Compostela. Novelista.
Javier Solana (ex ministro de Exteriores,
de Educación y ex portavoz). 'Míster PESC', futuro
ministro de Exteriores de la UE.
Julián García Vargas (ex ministro de Defensa).
Asesorías en la empresa privada.
Virgilio Zapatero (ex ministro de Relaciones
con las Cortes). Rector en la Universidad de Alcalá
de Henares.
Enrique Múgica (ex ministro de Justicia).
Defensor del Pueblo.
José Luis Corcuera (ex ministro de Interior).
Jubilado.
Claudio Aranzadi (ex ministro de Industria).
Prejublado en el BBVA. Consejero de Saint Gobain.
Colaborador en el despacho de Solchaga.
Jorge Semprún (ex ministro de Cultura).
Escritor.
Matilde Fernández (ex ministro de Asuntos
Sociales). Diputada Asamblea de Madrid.
Joan Majó (ex ministro de Industria). Director
general de la Corporació Catalana de Radio i Televisió.
Félix Pons (ex ministro de Adminiostración
Territorial, ex presidente del Congreso). Bufete
en Palma de Mallorca.
Enrique Barón (ex ministro de Transportes).
Eurodiputado.
Julián Campo (ex ministro de Obras Públicas).
Pasó por la empresa privada antes de volver como
inspector de Hacienda y comprar una finca en Burgos
para explotación agrícola.
Miguel Boyer (ex ministro de Economía y
Hacienda). Cesado en Carburos.
Fernando Morán (ex ministro de Exteriores).
Jubilado.
Luis Martínez Noval (ex ministro de Trabajo).
Miembro permanente del Tribunal de Cuentas.
Juan Manuel Eguiagaray (ex ministro de
Administraciones Públicas). Consejero de EADS,
vicepresidente Fundación Alternativas.
Julián García Valverde (ex ministro de
Sanidad, procesado por el 'caso Renfe', espera
sentencia). Empresa privada de asesoría.
Rosa Conde (ex ministra Portavoz). Presidenta
Fundación Carolina.
Juan Alberto Belloch (ex ministro de Interior
y Justicia). Alcalde de Zaragoza.
Gustavo Suárez Pertierra (ex ministro de
Defensa). Presidente de la Fundación Elcano.
José Antonio Griñán (ex ministro de Trabajo).
Vicepresidente Junta de Andalucía.
Vicente Albero (ex ministro de Agricultura).
Presidente de Porcelanatto.
Antonio Asunción (ex ministro de Interior).
Empresas familiares de piscifactoría. Relaciones
con la banca portuguesa.
Jerónimo Saavedra (ex ministro de Administraciones
Públicas y de Educación). Jubilado.
Carmen Alborch (ex ministra de Cultura).
Diputada.
Angeles Amador (ex ministra de Sanidad).
Consejera de Red Eléctrica Española.
Cristina Alberdi (ex ministra de ASsuntos
Sociales). Separada del PSOE. Bufete propio. Colaboradora
en medios de comunicación.
Jordi Solé Tura (ex ministro de Cultura).
Jubilado.
Luis Atienza (ex ministro de Agricultura).
Presidente de Red Eléctrica Española.
Javier Gómez Navarro (ex ministro de Comercio).
Presidente de las Cámaras de Comercio, presidente
de Aldeasa. Empresa asesora MBD, junto con Angel
Serrano (ex secretario general de la Comisión
V Centenario).
Tomás de la Quadra Salcedo (ex ministro
de Administraciones Públicas). Consejo de Estado.
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