Las
relaciones entre los nacionalistas catalanes pasan
por un curioso momento de 'incorrección cordial'.
Nos explicamos: CiU, compuesta por la democristiana
UDC de Josep Antoni Durán i Lleida
y la más liberal CDC de Artur Mas, mantiene,
por razones obvias, conspicuas relaciones con
la ERC de Josep Lluís Carod-Rovira. Pero,
además, las relaciones entre UDC y CDC dentro
de la coalición CiU atraviesan un periodo de discrepancia
interna que se ha hecho patente en algunos de
los grandes temas del debate parlamentario. No
es que se vaya a romper la coalición nacionalista,
ni mucho menos, pero sí que están quedando patentes
algunas incoherencias internas.
Por ejemplo, el pasado 2 de junio se presentó
en el Congreso una iniciativa que reclamaba la
restitución jurídica, moral y económica de los
que empuñaron las armas contra Franco una
vez terminada la Guerra Civil; es decir, los maquis.
La iniciativa, impulsada por ERC a petición de
la Asociación Archivo Guerra y Exilio (AGE), contó
con el apoyo inicial del PNV, IV, CIU y el Grupo
Mixto. Los portavoces de estos grupos incluso
dieron una rueda de prensa conjunta en el Congreso.
Joan Tardà (ERC), Emilio Olabarría
(PNV), Carles Campuzano (CiU) y Joan
Herrera (IV) comparecieron ante los medios
de comunicación junto con representantes de los
maquis para dar apoyo a la iniciativa. Cuando
la iniciativa llegó a las manos de Duran i Lleida,
vetó que su grupo le diera apoyo.
Finalmente, aunque el diputado convergente Campuzano
hubiera manifestado su apoyo público, la iniciativa
se llevó al registro del Congreso sin la firma
de CiU. Este ejemplo se suma a diversas discrepancias
internas entre los diputados de Convergencia y
de Unió Democrática como ha ocurrido con la reciente
ley de la Televisión Digital Terrestre (TDT) o
la Ley de Educación.
Diputados de CDC y Unió han mantenido posiciones
públicas distintas como ha sido el caso de los
matrimonios homosexuales. Los cuatro diputados
de Unió votaron junto al PP en contra de la tramitación
de la ley, cosa que no hicieron los seis diputados
de Convergència Democràtica.
El 'sector critico' de Unió vela armas (también)
contra Durán
Por cierto, y siguiendo con lo anterior, cabe
decir que tampoco es que estén muy allá las relaciones
de Unión Democrática de Catalunya con… Unió Democrática
de Catalunya. En el seno del partido también hay
relaciones tirantes. Por ejemplo, "el Matí", el
colectivo de militantes democristianos críticos
con la dirección de Unió Democràtica de Catalunya
(UDC), acaba de presentar una batería de enmiendas
de cara al próximo congreso que los socialcristianos
catalanes celebrarán el próximo 18 de junio. El
objetivo de las enmiendas planteadas por "El Matí"
("La Mañana", en catalán) es evitar la "perpetuación"
de Josep Antoni Duran i Lleida al frente
de Unió Democràtica.
El cónclave democristiano se celebrará en Granollers
y se centrará en la reforma de los estatutos del
partido. Una reforma que, según los críticos,
está encaminada a que "Duran vaya durando"
y se eternice en el cargo, dado que los nuevos
estatutos alargan los periodos entre congresos
y refuerzan las atribuciones de la dirección en
detrimento de las actuales prerrogativas del consejo
nacional, máximo órgano entre congresos.
El colectivo El Matí considera inaceptable que
se implanten las "expulsiones preventivas"
para poder apartar a los militantes discrepantes.
Al frente de este sector minoritario crítico se
encuentran el diputado Carles Puigdomènech,
el destacado activista Vicenç Pedret y
Josep Peris, que fue jefe de los Mossos
d'Esquadra en tiempos de Jordi Pujol.
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